jueves, 5 de diciembre de 2013

Heap House: Iremonger, de Edward Carey



Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando Oliver Learns the Hard Way, compuesta por Rachel Portman para la película Oliver Twist (Spotify, Youtube).

Este año he intentado prestar algo más de atención a la literatura juvenil y he leído y reseñado varios libros escritos por autores a los que sigo habitualmente cuando escriben "para adultos". Me refiero a obras como The Rithmatist de Brandon Sanderson, The Department of Cautionary Tales de Katy Stauber o Zombie Baseball Beatdown de Paolo Bacigalupi. Sin embargo, el libro "juvenil" que más me ha gustado últimamente (y, de hecho, uno de los mejores libros que he leído este año) ha venido de un autor completamente desconocido para mí hasta ahora: Edward Carey, que con Heap House me ha conquistado completamente.

Heap House es uno de esos libros que empiezas a leer sin referencias de ningún tipo (como le gusta a mi amigo Pedro Román) pero que a las pocas páginas ya te han convencido de que tienes una verdadera joya entre las manos. Y es que la prosa de Edward Carey es brillante, exuberante, por momentos deslumbrante, especialmente en los capítulos de Clod Iremonger (uno de los dos protagonistas princiaples de la historia), varios de los cuales son de lo mejor que he leído en muchísimo tiempo. Éste es uno de esos libros que invitan a pararse, releer y degustar tranquilamente párrafos enteros. Si no, comprobadlo vosotros mismos con este pequeño fragmento del primer capítulo:

I could not understand the words of the noises at first. At first it was just sounds and rustles, clinks, clicks, smacks, taps, claps, bangs, rumbles, crumblings, yelps, moans, groans, that sort of thing. Not very loud mostly. Sometimes unbearably so. When I could speak I should keep saying, ‘Who said that? Who said that?’ or ‘Be quiet. Shut up you, you’re nothing but a washcloth!’ or ‘Will you shut up, you chamber pot!’ because it seemed to me that objects, ordinary everyday objects, were speaking to me in human voices.
o con este maravilloso párrafo, uno de mis preferidos de la novela:
Some people are pamphlets. Some people are bibles. Some people are as many volumes as an encyclopedia. Some people are leather bound, some have no bindings at all. Some are only a paragraph in length. Some people are large print, others are italics. Some people are good to read, some people cannot be read. Some people are like maps, some people have their pages stuck together, some people are locked diaries. Some people are hand written. Some people have illustrations. Some people are written in a foreign language. Some people smell of mildew, others of fresh ink. Some people are born to be read by many many people, others stay on the shelf.

Pero Heap House no es sólo un libro bien escrito. Heap House es una novela original y posee una voz propia muy definida, aunque también tiene ecos de grandes obras y autores clásicos y modernos: Oliver Twist de Dickens; Nuestra Señora de las Tinieblas, de Fritz Leiber; La estación de la calle Perdido de Miéville; La ciudad de los libros soñadores, de Walter Moers; Otra vuelta de tuerca, de Henry James; Palimpsest, de Catherynne M. Valente; Gormenghast de Mervyn Peake… Es una obra de difícil clasificación, aunque quizá podríamos decir que es una fantasía gótica con algunos toques de weird e incluso de terror. En cualquier caso, y etiquetas aparte, lo que está claro es que es una auténtica maravilla.

Por si esto fuera poco, Carey, consigue también conjurar una ambientación subyugante y crear una trama misteriosa e intrigante. La historia de la familia Iremonger es de lo más peculiar y muchas de las cosas que suceden en la casa que da título a la novela son muy, muy extrañas. Pese a todo ello, el libro es fácil de seguir y, aunque tiene un tono surrealista y alegórico (sobre todo en lo social) muy marcado, su curiosa y fascinante lógica interna resulta clara y hasta natural. De hecho, ir descubriendo cómo encajan todos los elementos es un auténtico placer. El final, además, es sorprendente y consigue dejar todas las piezas situadas del mejor modo posible para la continuación de esta novela, que es sólo la primera de una trilogía (algo de lo que me alegro enormemente).   

Otro aspecto que merece una mención especial son las maravillosas ilustraciones del libro, algunas de las cuales podéis ver en esta misma entrada. Realizadas por el propio Carey, capturan de forma perfecta esa atmósfera gótica y un poco opresiva (pero terriblemente hermosa a su particular manera) que envuelve a la historia de Clod Iremonger y Lucy Pennant. Os animo a leer este estupendo artículo en el que el autor explica varios detalles sobre la creación de las mismas y os invito a visitar su espléndida página, que también contiene ilustraciones de sus anteriores novelas.   

Me es difícil sacarle peros a este libro, que me ha enamorado de principio a fin. Quizá, poniéndome un poco quisquilloso, podría decir que el estilo de los capítulos narrados por Clod Iremonger es tan subyugante que los demás palidecen por comparación y que una pequeña parte de la trama (en el último tercio del libro) resulta, tal vez, demasiado sencilla. Pero esto son meros detalles que no consiguen empañar el brillo de una de las novelas que más he disfrutado en los últimos tiempos.

Heap House es, pues, un libro que recomiendo encarecidamente a todos los amantes de la fantasía bien escrita. Para mí ha sido una gratísima sorpresa y ha supuesto el descubrimiento de Edward Carey, un autor al que pienso seguir de cerca. Por el momento, sus dos novelas anteriores (Observatory Mansions y Alva & Irva) ya están en mi punto de mira y me las pienso auto-regalar en cuanto tenga una mínima excusa para ello. Y, por supuesto, espero con ansiedad la siguiente entrega de las aventuras de los Iremonger. ¡Ojalá llegue muy pronto!

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Se acerca la HispaCon 2013


Ya queda muy poco para la HispaCon, que se celebrará los días 14 y 15 de este mismo mes en Quart de Poblet (Valencia). Desde que se confirmaron estos datos, se han ido produciendo diversos anuncios. Por ejemplo, ya tenemos el programa de actividades, que se presenta de lo más interesante, y también se han hecho públicos los finalistas del Premio Domingo Santos

Además, se han ido anunciado periódicamente las nuevas incorporaciones al "pack de bienvenida" que se entregará a todos los inscritos y que este año va a ser auténticamente fantástico en todos los sentidos. Habrá libros de editoriales y colecciones como Gigamesh, La Biblioteca del Laberinto, Runas, Sportula, Aleta, Ediciones del Cruciforme, Alamut... Muy, muy apetitoso y más teniendo en cuenta que la inscripción sólo cuesta 15€ (10€ para los socios de la AEFCFT).

Por último, recordaros que el plazo para la votación por correo de los Premios Ignotus termina mañana, aunque también se podrá realizar in situ durante la convención. Las inscripciones, por su parte, se podrán formalizar hasta el día 9 si queréis asistir a la cena de gala y hasta el 11 en caso contrario.

Podéis encontrar mucha más información sobre el evento en la página web oficial, en el grupo de Facebook y en la cuenta de Twitter

Lo dicho: queda muy poquito y creo que va a ser de lo más interesante. ¿Nos vemos en la HispaCon?

martes, 3 de diciembre de 2013

Ebooks en oferta en Amazon

Durante la primera quincena del mes de diciembre se pueden comprar en Amazon algunos libros en formato digital a mitad de precio. La oferta es bastante variada y para los lectores de esta página hay unos cuantos títulos que pueden resultar especialmente interesantes.

Por un lado, tenemos El mapa del tiempo de Félix J. Palma que se puede adquirir por sólo 1,65€. Un libro que recomiendo encarecidamente si aún no lo habéis leído (y máxime a ese precio). Otro título bastante recomendable es El bosque mágico de Lev Grossman, que cuesta sólo 2,37€. 

Otros libros incluidos en la oferta son Tigana de Guy Gavriel Kay, Leviathan de Scott Westerfeld, El retrato de la señora Charbuque de Jeffrey Ford y tres de las entregas de la serie de Kitty Norville escrita por Carrie Vaughn: Kitty se va de vacaciones, Kitty a medianoche y Kitty se va a Washington 

Si leéis en catalán, también os pueden interesar las partes primera y segunda de Los juegos del hambre de Suzanne Collins

Novedad: Dangerous Women, antología editada por George R.R. Martin y Gardner Dozois

Hoy se pone a la venta Dangerous Women, una antología editada por George R.R. Martin y Gardner Dozois que incluye relatos de autores como Joe Abercombie, Jim Butcher, Brandon Sanderson, Lev Grossman y el propio George R.R. Martin. En su día, ya había dedicado a una entrada a los contenidos completos del libro, pero los rescato aquí por si os la habíais perdido:

  • Introducción de Gardner Dozois
  • “Some Desperado” de Joe Abercrombie
  • “My Heart is Either Broken” de Megan Abbott
  • “Nora’s Song” de Cecelia Holland
  • “The Hands That Are Not There” de Melinda Snodgrass
  • “Bombshells” de Jim Butcher
  • “Raisa Stepanova” de Carrie Vaughn
  • “Wrestling Jesus” de Joe R. Lansdale
  • “Neighbors” de Megan Lindholm
  • “I Know How to Pick ’Em” de Lawrence Block
  • “Shadows For Silence in the Forests of Hell” de Brandon Sanderson
  • “A Queen in Exile” de Sharon Kay Penman
  • “The Girl in the Mirror” de Lev Grossman
  • “Second Arabesque, Very Slowly” de Nancy Kress
  • “City Lazarus” de Diana Rowland
  • “Virgins” de Diana Gabaldon
  • “Hell Hath No Fury” de Sherilynn Kenyon
  • “Pronouncing Doom” de S.M. Stirling
  • “Name the Beast” de Sam Sykes
  • “Caretakers” de Pat Cadigan
  • “Lies My Mother Told Me” de Caroline Spector
  • “The Princess and the Queen” de George R.R. Martin

El relato de Abercombie puede ser leído online de forma gratuita en la página web de Tor, editorial que publica esta antología.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Calendario de Adviento: Recordando a Iain Banks


Desde el estupendo blog Fantástica Ficción nos proponen recordar, durante este mes de diciembre, al tristemente fallecido Iain Banks. A modo de un calendario de Adviento, desde hoy y hasta el 25 se irán desvelando cada día nuevos artículos, reseñas y alguna que otra sorpresa. En este evento colaboraremos los blogs asociados al Fantascopio y varios invitados muy especiales.

El especial se abre hoy con la primera parte de un artículo de Cristina Jurado basado en el famoso ensayo de Banks sobre La Cultura. Las siguientes partes del mismo irán apareciendo a lo largo del mes.

Os invito a acompañarnos en este homenaje al gran Iain (M.) Banks. Tanto si ya sois fans del escritor escocés como si aún no habéis descubierto su obra, os aseguro que va a merecer la pena.  

The Living (El vivo), de Anna Starobinets

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando Another Brick in the Wall Pt. 2 de Pink Floyd (Spotify, Youtube)

Cuenta la leyenda que en uno de los más recónditos rincones de la Siberia oriental se encuentra, abandonado y casi olvidado por todo el mundo, un búnker que guarda algunos de los documentos más secretos de la guerra fría. Si hemos de hacer caso a los rumores, entre ellos se encuentra uno con un título tan inquietante como interesante: "Cómo crear y mantener una distopía en diez sencillos pasos".

Fuentes que prefieren mantenerse en el anonimato me han facilitado un pequeño resumen de una copia de la transcripción de una conversación telefónica en la que se hablaba, de pasada, de los puntos principales del panfleto en cuestión. Tras un arduo proceso de anámnesis por el que logré rescatar del olvido mis escasos conocimientos del idioma ruso, me complace poder ofrecer mi interpretación libre del decálogo central del documento. Si es usted un aspirante a la dominación mundial, tome buena nota de estas diez reglas básicas: 
  1. Imponga un gobierno totalitario. Es el paso más obvio, pero uno de los fundamentales. Es importante asegurarse de que no haya ninguna forma de derrocar a la autoridad, aunque mantener una fachada en forma de votación democrática o similar (con resultado controlado, obviamente) puede resultar beneficioso a largo plazo.
  2. Propague una doctrina, mejor si es en forma de libro. El estudio de la misma será obligatorio desde la más tierna infancia y se fomentarán las actuaciones que contribuyan a su difusión y propagación. 
  3. Utilice profusamente la propaganda, preferentemente mediante frases cortas y pegadizas (mejor aún si son extraídas del libro del punto anterior). Estos slogans se repetirán continuamente en todas las comunicaciones gubernamentales y se instará a los ciudadanos a que los usen en su vida cotidiana siempre que puedan.
  4. Fomente la deshumanización y diluya el papel del individuo en la sociedad. Cualquier actividad grupal en la que se ensalcen los valores del régimen será favorecida y promovida por encima del resto. Por el contrario, ocupaciones fundamentalmente individuales (como leer o pensar) serán declaradas antisociales y contrarias al bien común.  
  5. Cree una rutina que todo el mundo deba seguir obligatoriamente, regulando estrictamente los tiempos de trabajo y de ocio. Reserve abundantes periodos para el estudio de la doctrina (punto 2) y para las actividades de socialización (punto 4). 
  6. Transforme todos los espacios en ambientes asépticos, empleando siempre líneas sencillas, colores como el blanco, el gris o el negro y materiales como el metal y el cristal. Cualquier tipo de adorno o rasgo que ensalce la individualidad (punto 4) está totalmente desaconsejado. Se recomienda también usar simbolismos sencillos (figuras geométricas básicas, a ser posible) y aprovechar cualquier espacio público para recordar las consignas del punto 3 mediante inscripciones o pancartas. 
  7. Use y abuse del eufemismo, es uno de sus mejores aliados. Recuerde: un ciudadano que piensa bien y habla bien, es un ciudadano que actúa bien
  8. Asegúrese de que sus ciudadanos tengan abundante pan y circo, de modo que acepten los horarios sugeridos (punto 5) de buen grado y no cuestionen las enseñanzas del régimen (punto 2). 
  9. Emplee la tecnología a su favor, para la vigilancia de los ciudadanos, por supuesto, pero también para proporcionarles diversiones (punto 8) e inculcar la doctrina (puntos 2 y 3). Es importante garantizar que esta tecnología sólo pueda ser usada para fines adecuados (punto 7) y que sea imposible su análisis o modificación.
  10. Canalice el descontento hacia un enemigo, real o imaginario. Una solución económica y elegante es localizar a aquellos ciudadanos que se desvíen de la rutina (punto 5) y responsabilizarlos de todo suceso incómodo o no previsto. Es más, algunas de las actividades programadas para el ocio pueden utilizarse para focalizar los sentimientos negativos de la población hacia estos individuos de conducta discordante. 
No sé si Anna Starobinets, dado su origen ruso, ha tenido en algún momento acceso a este (presunto) documento, pero lo que está claro es que en su estupenda novela The Living (El vivo en la edición en español que ha realizado Nevsky) ha sabido plasmar a la perfección estas diez consignas, consiguiendo recrear una distopía "de las de toda la vida" que, al mismo tiempo, resulta fresca y presenta aspectos novedosos.

En ese sentido, la obra de Starobinets tiene un regusto clásico que recuerda a algunas de las mejores obras del género (es imposible no pensar, por momentos, en 1984 o Un mundo feliz) pero consigue actualizar ciertos clichés con mucho más éxito que otras propuestas recientes (me viene a la mente, por ejemplo, El método de Juli Zeh). Así, el uso de la informática y las redes sociales como uno de los métodos tecnológicos de control y distracción de la población (puntos 8 y 9 del decálogo) tiene a la vez resonancias con obras clásicas (The Machine Stops, de E.M. Forster) y con la situación actual de nuestra sociedad.

Otro acierto de la novela es el aspecto formal, que en muchas partes refleja un lenguaje y una estructura procedentes, precisamente, de esas redes sociales. En algunos momentos puede resultar un tanto confuso (sobre todo en la parte inicial) especialmente porque Starobinets no se detiene casi en ningún momento a clarificar las tecnologías que entran en juego, pero también le aporta una marcada personalidad propia al libro.

La trama es, quizá, demasiado convencional y se apoya a veces excesivamente en lugares comunes del género de la distopía: el individuo que no encaja en el sistema, el miembro de los cuerpos de seguridad que comienza a dudar de sus convicciones, las partes oscuras y ocultas del régimen que de repente salen a la luz... Pero, en mi opinión, esto se redime en buena parte gracias a dos aspectos bastante destacables. Por un lado, el uso de una metáfora que por obvia no deja de ser tremendamente adecuada y que da lugar a algunas de las páginas más impactantes del libro. Por otro, un final ligeramente distinto a la habitual y que, sin embargo, encaja perfectamente con el resto de la historia.

En definitiva, aunque The Living no es una obra completamente redonda, es una novela muy recomendable que consigue englobar todos los elementos característicos de las distopías, actualizándolos y aportando algunas ideas nuevas. A mí, personalmente, me ha convencido lo suficiente como para otorgarle mi voto en la edición de este año de los Premios Ignotus por encima de novelas como La ciudad y la ciudad de China Miéville o Entre extraños de Jo Walton. No es poca cosa. Además, me ha dejado con muchas ganas de seguir profundizando en la obra de Anna Starobinets, que se me antoja de lo más interesante. Eso si sobrevivimos a la distopía en la vivimos actualmente, claro. 

Nota: El uso de un decálogo en esta reseña está inspirado por la maravillosa entrada que Félix García escribió para El almohadón de plumas analizando Los héroes de Joe Abercrombie

domingo, 1 de diciembre de 2013

Novedad: The Land Across, de Gene Wolfe

Esta semana se ha puesto a la venta la nueva novela de Gene Wolfe, titulada The Land Across. Ésta es su sinopsis:
An American writer of travel guides in need of a new location chooses to travel to a small and obscure Eastern European country. The moment Grafton crosses the border he is in trouble, much more than he could have imagined. His passport is taken by guards, and then he is detained for not having it. He is released into the custody of a family, but is again detained. It becomes evident that there are supernatural agencies at work, but they are not in some ways as threatening as the brute forces of bureaucracy and corruption in that country. Is our hero in fact a spy for the CIA? Or is he an innocent citizen caught in a Kafkaesque trap?
In The Land Across, Gene Wolfe keeps us guessing until the very end, and after.