sábado, 18 de abril de 2026

Identidad secreta, de Kurt Busiek y Stuart Immonen

Hoy, 18 de abril, es el día de Superman. Se celebra la salida, tal día como hoy pero en 1938, del famoso número 1 de Action Comics, en el que apareció por primera vez este superhéroe. Alreadedor de todo el mundo hay diversos actos para conmemorar este aniversario y para celebrar a este personaje. Y Sense of Wonder no podía quedarse al margen. 

Superman es uno de mis personajes favoritos y, a lo largo de su dilatada trayectoria, ha protagonizado un montón de historias estupendas. Algunas de mis favoritas son All Star Superman, de Morrison y Quitely, Red Son, de Millar y Johnson, o la célebre Muerte de Superman, de Dan Jurgens y otros autores. Pero mi cómic preferido entre todos ellos y, de hecho, uno de mis favoritos de todos los tiempos (sean o no de Superman), es Identidad secreta, de los geniales Kurt Busiek y Stuart Immonen. 

La premisa de Identidad secreta suena, en un principio, un tanto ridícula: Clark Kent es una persona normal que vive en Kansas y que comparte nombre con el superhéroe más famoso del mundo. Quizá es que sus padres tienen mucho sentido del humor o quizá es una mera casualidad. O quizá no. Quizá hay algo mucho más profundo que todo eso, como iremos descubriendo poco a poco. 

No quiero revelar demasiado, porque parte de la experiencia de la lectura consiste en ir sorprendiéndose con las nuevas revelaciones, pero creo que Identidad secreta es una de las historias que mejor reflejan la verdadera esencia de un personaje tan conocido (y, a veces, tan manido) como Superman. La narración de Busiek es prácticamente perfecta, con momentos emocionantes y, también, muchos momentos realmente emotivos. Mención especial para el final de la historia, que es tan tierno como satisfactorio. Uno de mis finales favoritos en un cómic. 

El dibujo de Immonen, como no podía ser de otra forma, es espectacular. Me gustan especialmente las escenas de vuelo, muchas desarrolladas a través de maravillosas splash pages, que trasmiten de forma increíble la sensación de estar surcando los cielos. También destaca el cambio de estilo entre las viñetas "sacadas" de cómics de Superman y las que corresponden a la "realidad"; un recurso que puede parecer más o menos obvio, pero que está muy bien utilizado. El uso del color es mucho más innovador, diría que hasta arriesgado en ocasiones, pero dota al libro de una personalidad propia muy marcada. 

Leí por primera este cómic tras tomarlo prestado en la biblioteca. Y me gustó tanto que, poco después, me compré una edición deluxe para poder releerlo con calma todas las veces que quiera. En un día como hoy, no puedo más que recomendar Identidad secreta, una historia de un Clark Kent que no es el verdadero Superman... pero que refleja la esencia de Superman de forma simplemente magistral. ¿Sabéis qué? Me han entrado ganas de leela de nuevo. Y qué mejor momento para hacerlo que en el día de Superman. 

   

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