viernes, 21 de agosto de 2026

Death Fight Forever, de Andrew MacLean, Alexis Ziritt, Al Gofa, Sam McKenzie y Erwin Papa


Death Fight Forever,
creado por Andrew MacLean (guionista) y Alex Ziritt (artista) y, adicionalmente, con dibujo de Al Gofa, Sam McKenzie y Erwin Papa, es un cómic que es terriblemente honesto con lo que busca. Se trata de un homenaje alocado y un poco macarra a gran parte de la cultura popular de los años 80 y 90, especialmente a los videojuegos de salón de recreativas (Double Dragon, Street Fighter...), a las películas de acción (Cobra, Rambo, Robocop...) y, por supuesto, a los cómics de la época. 

Como tal, os podéis imaginar que el guión no es especialmente profundo. La historia principal está motivada por una venganza contra un malo malísimo y está protagonizada por personajes con apenas caracterización... más allá de que buscan venganza. Los cinco números que se recogen en el volúmen recopilatorio se leen en un suspiro y presentan una buena ensalada de luchas, tortas, persecuciones, explosiones... y pequeños gags humorísticos, algunos de ellos bastante graciosos. El cómic hace un gran esfuerzo por no tomarse en serio a sí mismo y no sólo no lo hace, sino que se lo pasa muy bien no haciéndolo. 

Para disfrutar de Death Fight Forever hay que entrar a su juego y he re reconocer que yo lo he hecho desde la primera página. Nombres de personajes tan obvios como Slyther para un villano reptiliano, Thunderfang para un soldado felino o los hermanos Bash & Crash, que arrasan con todo; referencias que recuerdan a las películas y juegos ya mencionados, pero también a He-Man, a Thundercats, Tron y a tantos otros; un dibujo deliberadamente retro como el que podéis observar en la portada... Entiendo que todo esto puede espantar a más de un lector, pero a mí me ha caído en gracia y me lo he leído de cabo a rabo con una sonrisa en la boca. 

El dibujo alterna contribuciones de Ziritt, Gofa, McKenzie y Papa, pero es bastante consistente a lo largo de los cinco números. Quizá los primeros son un poco más locos, mientras el cuarto y el quinto (que a mí me han gustado más visualmente) son un poquito más estándar. Justo lo contrario que el guión, que se vuelve más disparatado con cada página. Mención aparte merece también el hecho de que en el volúmen que he leído se incluyen unas entrevistas cortas bastante interesantes con los autores del cómic. Yo no suelo leer esos extras y, en este caso, sí que les he echado un vistazo. 

En resumen, Death Fight Forever no oculta sus intenciones de homenajear a productos culturales populares de los 80 y 90 sin buscar mayor profunidad y sin pretender nada más que entretener al lector durante un rato. En mi caso, lo ha conseguido sobradamente, aunque imagino que la experiencia dependerá mucho de la nostalgia de cada persona y del estado de ánimo con el que se afronte la lectura. Quién sabe, puede que para ti también sea una sorpresa agradable.  

Death Fight Forever, by Andrew MacLean, Alexis Ziritt, Al Gofa, Sam McKenzie and Erwin Papa

Death Fight Forevercreated by Andrew MacLean (writer) and Alex Ziritt (artist) and with additional artwork by Al Gofa, Sam McKenzie, and Erwin Papa, is a comic that is brutally honest about what it’s trying to achieve. It’s a crazy, slightly badass tribute to a large chunk of 80s and 90s pop culture, especially arcade video games (Double Dragon, Street Fighter...), action movies (Cobra, Rambo, RoboCop...), and, of course, the comics of that era.

As such, you can imagine that the script isn't particularly deep. The main story is driven by revenge against a big bad villain and features characters with barely any characterization... other than the fact that they are out for revenge. The five issues collected in this trade paperback read in a flash, offering a good mix of fights, brawls, chases, explosions... and little humorous gags, some of which are quite funny. The comic goes out of its way not to take itself seriously, and not only does it succeed, but it has a blast doing so.

To enjoy Death Fight Forever, you have to play along, and I must admit that I was fully on board from the very first page. With character names as on-the-nose as Slyther for a reptilian villain, Thunderfang for a feline soldier, or the Bash & Crash brothers who demolish everything in their path; references that bring to mind the aforementioned movies and games, but also He-Man, ThunderCats, Tron, and many others; deliberately retro artwork like the one you can see on the cover... I understand all of this might scare off more than one reader, but it really clicked with me and I read it from cover to cover with a smile on my face.

The artwork alternates between contributions from Ziritt, Gofa, McKenzie, and Papa, but it remains remarkably consistent throughout the five issues. Perhaps the earlier ones are a bit wilder, while the fourth and fifth (which I liked more visually) are a little more standard. This is the exact opposite of the script, which gets more absurd with every page. A special mention also goes to the fact that the volume I read includes some pretty interesting short interviews with the comic's creators. I don't usually read those extras, but in this case, I actually took a look.

In summary, Death Fight Forever makes no secret of its intention to pay homage to 80s and 90s pop culture products without striving for deeper meaning, aiming for nothing more than to entertain the reader for a while. In my case, it succeeded with flying colors, although I imagine the experience will depend heavily on each person's level of nostalgia and the mood they're in when they sit down to read it. Who knows, maybe it'll be a good fit for you too!

domingo, 16 de agosto de 2026

Preview of Odin, by James Tynion IV, Marguerite Bennett, Letizia Cadonici and Jordie Bellaire


James Tynion IV is, without a doubt, one of the most successful comic book writers today. Series like Something is Killing the Children, The Department of Truth, and The Nice House on the Lake are among the most acclaimed titles by fans in the last decade. So, any new work of his raises massive expectations. That is why, when I had the opportunity to request a review copy of Odin (co-written with Marguerite Bennett, with art by Letizia Cadonici and colors by Jordie Bellaire), I couldn't resist. What I didn't imagine (because it wasn't specified anywhere) was that it was only a preview of thirty-something pages (corresponding, I believe, to the first issue of the series), which has left me a bit wanting more.

Odin is the story of a group of neo-Nazis who plan to summon a Norse god deep in the wilderness of Norway. It is also the story of Adela, a journalist who infiltrates the group with the goal of writing an exclusive story. And, of course, it is the story of how things do not go as expected, and misfortunes and tragedies begin to happen left and right.

And, as they used to say on a popular TVE show many years ago... that's as far as I can read. Because, precisely, that is as far as I was able to read with the preview I was given, from which I haven't been able to draw many conclusions. Is it an interesting story? Yes, undoubtedly. Would I keep reading it? Absolutely! Can I recommend it? Well, I don't know, because I've only been able to taste a tiny fraction of it. But things are looking good.

And speaking of looking good, the artwork is more than adequate without being particularly spectacular. Cadonici more than delivers and is aided, of course, by the always perfect colors of Bellaire. Nothing to object to in that department.

There is little more I can add. It is a work that seems to be very much in line with everything Tynion produces, and I will be delighted to read it in its entirety when it becomes available. In the meantime, it's time to wait.

Preview de Odin, de James Tynion IV, Marguerite Bennett, Letizia Cadonici y Jordie Bellaire


James Tynion IV es, sin duda, uno de los guionistas de cómic de más éxito en la actualidad. Series como Hay algo matando niños, The Department of Truth o The Nice House on the Lake se cuentan entre los títulos con mejor acogida entre los aficionados en la última década. Así que cualquier nueva obra suya levanta enormes expectativas. Por ello, cuando tuve la oportunidad de solicitar una copia de evaluación de Odin (en la que escribe el guión junto a Marguerite Bennett, con apartado artístico de Letizia Cadonici y color de Jordie Bellaire) no me pude resistir. Lo que no me imaginaba (porque no estaba especificado en ningún sitio) es que se trataba solo de un preview de unas treinta y tantas páginas (correspondientes, creo, al primer número de la serie), con lo que me he quedado un poco con la miel en los labios. 

Odin es la historia de un grupo de neonazis que planean invocar a un dios nórdico en lo profundo de Noruega. También es la historia de Adela, una periodista que se inflitra en el grupo con el objetivo de escribir una historia exclusiva. Y, por supuesto, es la historia de cómo las cosas no salen según lo esperado y comienzan a suceder desgracias y tragedias por doquier. 

Y, como se decía en un popular programa de TVE hace muchos años... hasta aquí puedo leer. Porque, precisamente, hasta ahí he podido leer con el preview que me han dado y con el que pocas conclusiones he podido sacar. ¿Es una historia interesante? Sí, sin duda. ¿Seguiría leyéndola? ¡Por supuesto! ¿Puedo recomendarla? Pues no lo sé, porque apenas he podido catar una ínfima parte. Pero la cosa pinta bien. 

Y hablando de pintar, el dibujo es más que adecuado sin ser especialmente espectacular. Cadonici cumple con creces y se ve ayudada, cómo no, por los siempre perfectos colores de Bellaire. Nada que objetar en ese apartado. 

Poco más puedo contar. Una obra que parece ir muy en la línea de todo lo que produce Tynion y que estaré encantado de leer al completo cuando esté disponible. Mientras tanto, toca esperar. 

martes, 11 de agosto de 2026

FML, de Kelly Sue DeConnick y David López

(You can also read this review in English/También puedes leer esta reseña en inglés)

Había oído grandes cosas de FML, el cómic guionizado por Kelly Sue DeConnick e ilustrado por David López, sobre todo en Entre Cómics, uno de mis podcasts favoritos para encontrar recomendaciones fiables. Por si fuera poco, también cuenta con una nominación en los Eisner de este año. Me esperaba, pues, una gran obra y aunque me he encontrado con una historia muy distinta de lo que me imaginaba, su calidad no me ha defraudado en absoluto. 

Es difícil describir lo que uno se encuentra en las páginas de FML. Tiene parte de historia de aventuras juveniles a lo Goonies o Stand by Me, algunos toques sobrenaturales, mucho de slice of life, una pizca de narración underground metalera y una buena dosis de bildungroman. ¿Seguís sin saber muy bien de qué va? No importa, porque descubrir todos estos elementos (¡y muchos otros!) y cómo se combinan entre ellos es una de los grandes placeres de leer este cómic. 

FML tiene momentos francamente brillantes. Es una historia que, cuando es buena, es muuuuuuy buena. DeConnick mantiene en el aire muchas bolas a la vez y lo hace muy, muy bien. Irremediablemente, a veces las cosas se mezclan un poquito demasiado y se pierde un poquito de ritmo y, sobre todo, de claridad, pero el resultado final es sobresaliente. 

Sim embargo, lo que más me ha gustado de FML son sus personajes. Hay muchos, muy diferentes y muy interesantes. Pese a lo "peculiares" que son, todos están perfectamente caracterizados y son muy creíbles. Curiosamente, quizá Riley (que es el supuesto protagonista, aunque vaya usted a saber) sea el que pasa más desapercibido. A mí, personalmente, me han encantado Patty (la madre de Riley) y su amiga Amy, así como la relación entre ellas y las cosas que se van desvelando de su pasado. 

David López hace un auténtico trabajazo en este cómic. Maneja como nadie los cambios de estilo y sus primeros planos son impresionantes. En el volúmen que he leído yo (una Advanced Review Copy digital), además se incluyen algunos extra más que interesantes (y eso que a mí esas cosas no me suelen llamar mucho la atención). Mención especial también para el color de Cris Peter, que está soberbio. 

FML está ya disponible al completo en inglés en números individuales (ocho en total) y saldrá dentro de unos meses en tomo recopilatorio. Aún no tengo constancia de que se vaya a publicar en español, pero estoy seguro de que no tardará en anunciarse porque es una obra súper recomendable.     

FML, by Kelly Sue DeConnick and David López

(You can also read this review in Spanish/También puedes leer esta reseña en español)

I had heard great things about FML, the comic scripted by Kelly Sue DeConnick and David López, especially on Entre Cómics, one of my favorite podcasts for finding reliable recommendations. As if that weren't enough, it also scored an Eisner nomination this year. So, I was expecting a masterpiece and while I found a story very different from what I had imagined, its quality didn't disappoint me in the slightest. 

It is hard to describe exactly what you will find within the pages of FML. It has elements of a youth adventure story à la The Goonies or Stand by Me, a few supernatural touches, a heavy dose of slice-of-life, a dash of underground metal storytelling, and a solid serving of a bildungsroman. Still not entirely sure what it is about? It doesn't matter, because discovering all these elements (and many others!) and seeing how they blend together is one of the greatest pleasures of reading this comic. 

FML has some frankly brilliant moments. It is a story that, when it's good, is soooo good. DeConnick keeps many balls in the air at once and juggles them exceptionally well. Inevitably, things occasionally get a little too tangled, causing a slight dip in the pacing and, above all, clarity, but the final result remains outstanding. 

However, what I liked most about FML are its characters. There are a lot of them, they are very diverse, and highly interesting. Despite how 'peculiar' they might be, they are all perfectly characterized and incredibly believable. Interestingly, Riley (who is the supposed protagonist, though your guess is as good as mine) is perhaps the one who flies under the radar the most. Personally, I absolutely loved Patty (Riley's mother) and her friend Amy, as well as the dynamic between them and the secrets slowly revealed about their past. 

David López does a truly phenomenal job on this comic. He handles the stylistic shifts like nobody else, and his close-ups are stunning. The volume I read (a digital Advanced Review Copy) also included some highly interesting extras (and I'm usually not the type to pay much attention to those things). A special shout-out also goes to Cris Peter's coloring, which is simply superb. 

FML is already available in its entirety in English as single issues (eight in total) and will be released as a collected trade paperback in a few months. I haven't heard any news yet about a Spanish publication, but I'm sure it won't take long to be announced because it is a highly recommended read.

martes, 4 de agosto de 2026

D'Orc, de Brett Bean

(You can also read this review in English/También puedes leer esta reseña en inglés)

D'Orc, guionizado y dibujado por Brett Bean y coloreado por Jean-François Beaulieu, es una de las sorpresas de este año en el mundo del cómic. El número 1 de esta nueva serie de Image se vendió como churros y comenzó a cotizarse a precios muy elevados en el mercado secundario. Reconozco que me picó la curiosidad pero, como no me atraía demasiado la premisa, no le presté demasiada atención. El título, sin embargo, siguió sonando y recibiendo buenas críticas, así que finalmente me decidí a probarlo, algo de lo que me alegro bastante, porque me ha gustado un montón. 

El protagonista de la historia, llamado también D'Orc, es medio enano y medio orco (de así su nombre, por dwarf y orc) y se ve en el medio de una guerra enquistada entre el lado de la luz y el lado de la oscuridad. Odiado por los dos bandos, D'Orc solo desea que le dejen en paz y conseguir averiguar sus orígenes y desvelar cuánto hay de verdadero en la profecía que afirma que está destinado a destruir el mundo. 

El tono de D'Orc es marcadamente humorístico. Me recuerda bastante a I Hate Fairyland, de Skottie Young y el propio Beaulieu, pero es incluso más graciosa que aquella (o, al menos, a mí me ha hecho más gracia). El ritmo no deja tregua al lector y estos cinco primeros números que se recopilan en el volúmen que he leído se terminan en dos suspiros. Pese a ello, la trama se va construyendo poco a poco y nos deja en un punto bastante interesante (y con ganas de leer más) al final de este tomo. 

Sin duda, lo que más me ha gustado son los dos personajes que acompañan al protagonista: el escudo maligno y el pollo fantasma (no quiero desvelar mucho más, porque descubrirlos es parte de la gracia de la lectura, pero supongo que esos nombres al menos os habrán llamado la atención). La dinámica entre los tres personajes es extremadamente divertida y algunos de los diálogos son realmente delirantes. 

Por su parte, el dibujo cumple sobradamente su función y, en una serie de tono tan desenfadado como ésta, el estilo cercano a los dibujos animados es de lo más adecuado. Como decía más arriba, si habéis leído I Hate Fairyland, seguro que sabéis a qué me refiero. 

Sin ser una serie destinada a cambiar el mundo del cómic, D'Orc es una lectura más que recomendable, sobre todo si buscáis pasar un buen rato y reíros un poco. Yo lo empecé sin muchas expectativas y me ha sorprendido muy gratamente, así que intentaré hacerme con los siguientes tomos para poder continuar con las aventuras de estos tres alocados personajes.