He leído los dos volúmenes publicados hasta la fecha: el dedicado a la película original de La Guerra de las Galaxias (el Episodio IV, para entendernos) y el que se centra en el rodaje de El Imperio contraataca. Los dos son excelentes. La narración es ágil, con un ritmo casi perfecto. El dibujo tiende a lo minimalista, con muy poco (pero muy adecuado) uso del color, y tiene una personalidad tan marcada y reconocible como perfecta para lo que se pretende contar.
Una de las cosas que me preocupaba antes de comenzar la lectura es que hubiera demasiados detalles oscuros y que se tratara de una obra dirigida principalmente a los grandes conocedores del universo de Star Wars. Para nada. Precisamente una de las grandes virtudes de estos dos cómics es que presenta el nivel de profundidad perfecto para enganchar al público más general sin renunciar a dar datos que seguro que complacerán a los fans más acérrimos de la saga. Creo que es un logro muy difícil de conseguir y que da testimonio del grandísimo trabajo de documentación y, sobre todo, de adaptación que han hecho Hopman y Roche. Un diez sin paliativos.
Las guerras de Lucas es uno de los mejores cómics que he leído últimamente y mantiene su elevadísimo nivel a lo largo de los dos volúmenes. Se ha convertido en una de crónicas gráficas favoritas de todos los tiempos. Espero que salga pronto la tercera parte, porque estoy deseando devorarla.








