miércoles, 15 de julio de 2026

GlobalComix: ¿el principio del fin?

Descubrí GlobalComix hace aproximadamente un año. Y, a pesar de que ya tenía subscripciones a otros dos servicios de cómics digitales (el de Marvel y el de DC), enseguida se convirtió en mi plataforma favorita para la lectura digital. Por un precio de 8€ al mes, ofrecía acceso ilimitado a numerosos cómics de editoriales como Boom!, IDW, Vault, Dynamite, Mad Cave e incluso algunas publicaciones de Dark Horse. Pero, sobre todo, un enorme catálogo de Image, incluyendo todos sus pesos pesados: Invincible, The Walking Dead, Saga, Spawn, East of West...

El interfaz de la app no es el mejor del mundo y el buscador es un tanto temperamental. Pero esas pequeñas incomodidades se veían más que compensadas por el fantástico catálogo. Semana tras semana, llegaban a GlobalComix muchas de las novedades más candentes del mercado. Gracias a esto, pude ir leyendo a ritmo de salida estupendos cómics como Assorted Crisis Events (del que he hablado por aquí), The Power Fantasy o la segunda entrega de Beneath the Trees Where Nobody Sees. Un sueño hecho realidad.  

Pero allá por octubre, las cosas empezaron a torcerse. Las editoriales Boom! y Oni retiraban sus cómics del catálogo de GlobalComix. Se perdía así la posibilidad de leer obras tan populares como Something is Killing the Children, Lumberjanes o Scott Pilgrim. Aún así, el catálogo seguía mereciendo (mucho) la pena. 

Unos pocos meses después, GlobalComix anunció a bombo y platillo que añadía los cómics de DC y Marvel a su plataforma. Con un pero. Solamente algunos de las obras de estas editoriales estaban disponibles de forma gratuita para los subscriptores (que, además, irían rotando cada cierto tiempo), mientras que para leer las otras habría que pagar un precio, muchas veces cercano al de los cómics en formato físico. 

Como subscriptor de Marvel Unlimited y DC Universe Infinite, la adición de DC y Marvel al catálogo de GlobalComix me dejó bastante indiferente. Para mí, lo más importante seguía siendo poder leer (casi) todas las novedades de Image, mi editorial favorita y, creo que objetivamente, una de las que obras más interesantes publica semana tras semana. 

Pues bien, hace algo tres o cuatro meses, las actualizaciones de Image comenzaron a disminuir. Cada vez se veían menos cómics nuevos y ciertas series (como mis indispensables Assorted Crisis Events y The Power Fantasy) se retrasaban más y más y se quedaban a medias. Algunas semanas, ni siquiera había novedades por parte de Image o sólo aparecía un nuevo cómic. Pregunté por esta circunstancia varias veces en diversos foros y hasta directamente a los community managers de GlobalComix en su canal de Discord. Nunca obtuve más respuesta que un "estamos comprobándolo". 

Desde entonces, la situación solo ha empeorado. En las últimas seis semanas no ha habido ni una sola actualización por parte de Image. Y la semana pasada apareció un artículo en Popverse que apuntaba a que el acuerdo entre Image y GlobalComix se terminaba después de 3 años. 

Actualmente, los cómics que Image ha ido subiendo a la plataforma siguen disponibles y no sé si el fin del acuerdo afectará solo a nuevas incorporaciones o si la editorial decidirá retirar todos sus obras del catálogo, como ya hicieron Boom! y Oni. Que yo sepa, no hay ninguna declaración oficial por parte ni de Image ni de GlobalComix. 

Yo tengo una subscripción activa hasta finales de noviembre (adquirida con una oferta en el Black Friday) y estoy intentando leer tantas obras de Image como pueda por si acaso acaban retiradas de la plataforma. Pero cuando llegue el momento de renovar mi subscripción, sino se ha reestablecido la subida de novedades por parte de Image (cosa que creo harto improbable), me temo que faltarán motivos para hacerlo. 

El gran problema es que me he acostumbrado a algo tan bueno (quizá demasiado bueno para durar) y tan central en mi actual vida lectora, que no tengo ni idea de cómo voy a reemplazarlo.   

lunes, 13 de julio de 2026

Las guerras de Lucas, de Laurent Hopman y Renaud Roche

No soy especialmente fan de Star Wars y tampoco me suelen gustar mucho los cómics tipo documental. Así que Las Guerras de Lucas, de Laurent Hopman y Renaud Roche, no debería haberme gustado demasiado. Pero es que me ha encantado. 

He leído los dos volúmenes publicados hasta la fecha: el dedicado a la película original de La Guerra de las Galaxias (el Episodio IV, para entendernos) y el que se centra en el rodaje de El Imperio contraataca. Los dos son excelentes. La narración es ágil, con un ritmo casi perfecto. El dibujo tiende a lo minimalista, con muy poco (pero muy adecuado) uso del color, y tiene una personalidad tan marcada y reconocible como perfecta para lo que se pretende contar. 

Una de las cosas que me preocupaba antes de comenzar la lectura es que hubiera demasiados detalles oscuros y que se tratara de una obra dirigida principalmente a los grandes conocedores del universo de Star Wars. Para nada. Precisamente una de las grandes virtudes de estos dos cómics es que presenta el nivel de profundidad perfecto para enganchar al público más general sin renunciar a dar datos que seguro que complacerán a los fans más acérrimos de la saga. Creo que es un logro muy difícil de conseguir y que da testimonio del grandísimo trabajo de documentación y, sobre todo, de adaptación que han hecho Hopman y Roche. Un diez sin paliativos. 

Las guerras de Lucas es uno de los mejores cómics que he leído últimamente y mantiene su elevadísimo nivel a lo largo de los dos volúmenes. Se ha convertido en una de crónicas gráficas favoritas de todos los tiempos. Espero que salga pronto la tercera parte, porque estoy deseando devorarla.  

jueves, 25 de junio de 2026

Mis cambios como lector

Desde que he empezado a leer casi exclusivamente cómics, he notado una serie de cambios en mi formade seleccionar, afrontar y gestionar mis lecturas. No diría que son necesariamente cambios a mejor, pero sí que los considero significativos y, globalmente, hacen que difrute más de la experiencia lectora. 

Algunas de las cosas más llamativas que he notado son las siguientes: 

  • Mis lecturas incluyen una variedad mucho mayor de géneros y temáticas: Los que conocéis este blog desde su anterior etapa, sabéis que mi dieta lectora se centraba casi en la ciencia ficción y la fantasía. Es cierto que ahora solo leo cómics (que son un medio, no un género), pero la diversidad de temas de mis lecturas ha aumentado exponencialmente. En los últimos meses he leído muchos cómics de superhéroes, ciencia ficción y fantasía, pero también westerns, thrillers, historias de robos, crónicas costumbristas, historias de espías, biografías, historias de terror, obras noir, historias de misterio, intrigas políticas, libros de tiras cómicas y hasta un relato en cómic de la construcción del Puente de Brooklyn.  
  • Leo (casi) todo lo que compro: Durante mucho tiempo, fui un comprador compusilvo de libros, tanto en papel como en formato electrónico. Tengo, literalmente, miles de libros sin leer. Con los cómics he reducido muchísimo las adquisiciones (en parte por el precio y en parte porque tengo subscripciones digitales que me proporcionan miles de opciones de lectura), pero lo que compro lo suelo leer casi de inmediato. Apenas tengo cómics pendientes de leer. 
  • Releo muy frecuentemente: Creo que se pueden contar con los dedos de una mano los libros que he releído. Nunca encontraba la motivación para emplear una semana (¡o varias!) en volver a leer una novela, por mucho que me hubiera gustado. Sin embargo, con los cómics, la inversión de tiempo es mucho menor y releo en multitud de ocasiones, bien para volver a disfrutar con una obra que me había gustado, bien para refrescar la historia antes de leer su continuación o un cómic relacionado. 
  • Leo sagas enteras del tirón: Cuando leí novelas, siempre dejaba pasar un tiempo entre lecturas de un mismo autor o autora, incluso aunque esos libros formaran parte de una saga. Después de estar muchos días con un libro, necesitaba cambiar de aires antes de volver a leer algo parecido. Soy incapaz de dedicar varios meses a una sola obra, por  muy interesante que me parezca. Pero con los cómics no necesito tanto tiempo para leer una saga completa (digamos de diez o doce volúmenes), así que prefiero leerla del tirón y tener la historia y los personajes frescos en la mente. 
  • Soy mucho más flexible con mis lecturas: Aquí englobo varias cosas diferentes que tienen que ver con el hecho de que me siento mucho menos obligado o forzado a leer ciertas cosas. Por un lado, ya no leo fundamentalmente novedades, algo que sí hacía con las novelas (en buena parte, para luego traerlas al blog). Por otro, siento que hay mucho menos coste de oportunidad en probar cosas nuevas. Además, si una serie de cómics no me está gustando, la dejo después de uno o dos volúmenes sin mayor problema y paso a otra cosa. 
Quizá está reflexión no tenga mucho interés para el resto de personas, pero me ha resultado curioso notar tantos cambios en mis hábitos lectores. Algunos de ellos están motivados por la búsqueda fundamental de la lectura como diversión y escape, sin ningún otro motivo ulterior. Otros, por la menor inversión de tiempo que requiere la lectura de un cómic frente a una novela (y no hablemos ya de trilogías o pentalogías). En cualquier caso, es evidente para mí que he cambiado mucho como lector. Y, la verdad, estoy satisfecho con el cambio.   

lunes, 15 de junio de 2026

Cómo entrenar a tu ordenador cuántico

Héctor García Morales, que no solo es un fantástico amigo y un gran aficionado a la ciencia ficción sino también un estupendo divulgador científico, ha tenido a bien entrevistarme para su maravilloso canal Cerntrípetas a raíz de la publicación de mi libro A Practical Guide to Quantum Computing. Durante una hora, hablamos de lo que hace diferente a los ordenadores cuánticos frente a los ordenadores clásicos, de la forma en que se programan ordenadores cuánticos y de algunos de los algoritmos cuánticos más conocidos. 

¡Espero que os resulte interesante!



  

lunes, 8 de junio de 2026

Morning Glories, de Nick Spencer y Joe Eisma

Morning Glories, de Nick Spencer y Joe Eisma, es un cómic que no debería gustarme por dos poderosas razones. La primera es que está inconcluso. Se han publicado 50 números, pero lleva unos cuantos años totalmente parado y no tiene pinta de que vaya a completarse nunca. Eso, en cualquier obra, ya está cerca de ser una bandera roja. Pero, en un cómic que depende tanto de crear misterios dentro de misterios, es aún peor. 

La otra gran razón es que el dibujo de Joe Eisma es... no demasiado bueno. En muchos de los fondos apenas hay detalles (o son inexistentes) y algunos de los personajes tienen rasgos tan genéricos que cuesta distinguirlos. Todo esto resulta aún peor cuando se compara el dibujo interior con las atractivas portadas de Rodin Esquejo. 

Pero, contra toda razón, y a pesar de estos dos grandes inconvenientes, Morning Glories me encanta. Había leído algunos volúmenes cuando empezó a publicarse y ya me habían gustado un montón. Ahora que la he vuelto a leer desde el principio, la he disfrutado tanto o más que cuando empecé a leerla. 

Morning Glories es una historia que tiene un tono muy parecido a la serie de televisión Lost, pero ambientada en un internado muy particular. La historia se basa por completo en misterios, enigmas y giros inesperados. Está protagonizada por personajes con habilidades (¿poderes?) de los más peculiares y cuyas motivaciones y acciones son todo menos predecibles. 

Y ahí reside su encanto, al menos para mí. Cada número introduce un nuevo misterio, un nuevo personaje, un nuevo giro sorprendente. Eso hace que cada número se lea en un suspiro, pasando una página tras otra como el que come pipas, siempre deseando saber qué va a pasar a continuación. 

Quizá no sea un cómic para todo el mundo. El dibujo no es nada destacable y es cierto que, al estar la serie inconclusa, no se resuelven todos los misterios planteados. Pero yo me lo he pasado estupendamente leyéndola y creo que el viaje ha sido suficientemente divertido como para compensar el hecho de no haber llegado al destino final que esperábamos. 

viernes, 29 de mayo de 2026

Vídeo de la entrevista a C.B. Cebulski, editor jefe de Marvel, en Cómic Barcelona 44

Me ha gustado mucho esta entrevista a C.B. Cebulski, editor jefe de Marvel, que he encontrado en el canal de YouTube de Cómic Barcelona (nuevo nombre del Salón del Cómic de Barcelona). En ella, Cebulski habla con Íñigo Rodríguez (el nombre de la intérprete no he podido averiguarlo) de cómo es el trabajo de un editor jefe de Marvel, de la nueva línea Midnight, de decisiones controvertidas como el cierre del nuevo universo Ultimate y de muchas otras cosas. 

Seguiré atento a más vídeos que Cómic Barcelona vaya publicando, por si son tan interesantes como este. Mientras tanto, espero que disfrutéis de la entrevista.




lunes, 25 de mayo de 2026

Dark Ages (La edad oscura), de Tom Taylor e Iban Coello

Es un tanto paradójico que, en un blog que he reabierto por mi nueva afición al Marvel Champions y a los cómics de Marvel, aún no haya recomendado ningún cómic de esa editorial. Pero es que me resulta muy difícil escoger alguna obra de Marvel que sea suficientemente buena y que no dependa en exceso de la continuidad, algo que con DC (por ejemplo) es notablemente más fácil. 

Dark Ages es, precisamente, un cómic que cumple esas dos premisas.  Se sitúa en un universo alternativo, uno en el que la electricidad ha dejado de funcionar y el panaroma superheroico ha cambiado completamente. Esto desconecta al cómic de prácticamente todo lo demás publicado por Marvel y hace que sea una historia de lectura completamente independiente. Es cierto que parte del disfrute es ver a los personajes que ya conocemos del universo "principal" interactuando en otras circunstancias muy diferentes, pero la mayor parte de ellos están tan imbuidos en la cultura popular que resultan fácilmente reconocibles. Además, la trama es bastante simple (quizá una de las mayores debilidades de la obra) pero es ágil y entretenida, con lo que actúa muy bien como desengrasante entre otras lecturas más sesudas (es decir, casi cualquier otra). Una obra palomitera que sabe a lo que juega y lo hace francamente bien.

Pero lo que más he ha gustado de Dark Ages es el dibujo de Iban Coello. Con un estilo increíblemente dinámico y una clara inspiración del manga, Coello hace un trabajo increíble mostrándonos a unos personajes muy expresivos y haciendo de la estética pseudo-steampunk, que podía resultar un poco extraña para según qué escenas, un nexo de unión que logra formar un todo maravillosamente coherente. Me gusta especialmente cómo nos presenta a personajes clásicos como Sue Storm, Dr Doom o Pepper Potts, junto con otros muchos más modernos como X-23 o Moongirl y su dinosaurio. Un diez en el apartado artístico. 

Dark Ages no es una obra que vaya a cambiar el mundo del cómic. Posiblemente, tampoco vaya a entrar en el top 3 de lecturas de nadie. Pero me ha hecho pasar un muy buen rato y, sobre todo, me ha hecho disfrutar muchísimo del arte de Iban Coello (sobre todo cuando se explaya y dibuja a página completa), que es francamente espectacular. Si no os atrevéis con Marvel por aquello de los más de 60 años de continuidad de muchos personajes, este puede ser un buen punto de entrada o, simplemente, una obra de la que disfrutar de forma completamente independiente.