jueves, 25 de junio de 2026

Mis cambios como lector

Desde que he empezado a leer casi exclusivamente cómics, he notado una serie de cambios en mi formade seleccionar, afrontar y gestionar mis lecturas. No diría que son necesariamente cambios a mejor, pero sí que los considero significativos y, globalmente, hacen que difrute más de la experiencia lectora. 

Algunas de las cosas más llamativas que he notado son las siguientes: 

  • Mis lecturas incluyen una variedad mucho mayor de géneros y temáticas: Los que conocéis este blog desde su anterior etapa, sabéis que mi dieta lectora se centraba casi en la ciencia ficción y la fantasía. Es cierto que ahora solo leo cómics (que son un medio, no un género), pero la diversidad de temas de mis lecturas ha aumentado exponencialmente. En los últimos meses he leído muchos cómics de superhéroes, ciencia ficción y fantasía, pero también westerns, thrillers, historias de robos, crónicas costumbristas, historias de espías, biografías, historias de terror, obras noir, historias de misterio, intrigas políticas, libros de tiras cómicas y hasta un relato en cómic de la construcción del Puente de Brooklyn.  
  • Leo (casi) todo lo que compro: Durante mucho tiempo, fui un comprador compusilvo de libros, tanto en papel como en formato electrónico. Tengo, literalmente, miles de libros sin leer. Con los cómics he reducido muchísimo las adquisiciones (en parte por el precio y en parte porque tengo subscripciones digitales que me proporcionan miles de opciones de lectura), pero lo que compro lo suelo leer casi de inmediato. Apenas tengo cómics pendientes de leer. 
  • Releo muy frecuentemente: Creo que se pueden contar con los dedos de una mano los libros que he releído. Nunca encontraba la motivación para emplear una semana (¡o varias!) en volver a leer una novela, por mucho que me hubiera gustado. Sin embargo, con los cómics, la inversión de tiempo es mucho menor y releo en multitud de ocasiones, bien para volver a disfrutar con una obra que me había gustado, bien para refrescar la historia antes de leer su continuación o un cómic relacionado. 
  • Leo sagas enteras del tirón: Cuando leí novelas, siempre dejaba pasar un tiempo entre lecturas de un mismo autor o autora, incluso aunque esos libros formaran parte de una saga. Después de estar muchos días con un libro, necesitaba cambiar de aires antes de volver a leer algo parecido. Soy incapaz de dedicar varios meses a una sola obra, por  muy interesante que me parezca. Pero con los cómics no necesito tanto tiempo para leer una saga completa (digamos de diez o doce volúmenes), así que prefiero leerla del tirón y tener la historia y los personajes frescos en la mente. 
  • Soy mucho más flexible con mis lecturas: Aquí englobo varias cosas diferentes que tienen que ver con el hecho de que me siento mucho menos obligado o forzado a leer ciertas cosas. Por un lado, ya no leo fundamentalmente novedades, algo que sí hacía con las novelas (en buena parte, para luego traerlas al blog). Por otro, siento que hay mucho menos coste de oportunidad en probar cosas nuevas. Además, si una serie de cómics no me está gustando, la dejo después de uno o dos volúmenes sin mayor problema y paso a otra cosa. 
Quizá está reflexión no tenga mucho interés para el resto de personas, pero me ha resultado curioso notar tantos cambios en mis hábitos lectores. Algunos de ellos están motivados por la búsqueda fundamental de la lectura como diversión y escape, sin ningún otro motivo ulterior. Otros, por la menor inversión de tiempo que requiere la lectura de un cómic frente a una novela (y no hablemos ya de trilogías o pentalogías). En cualquier caso, es evidente para mí que he cambiado mucho como lector. Y, la verdad, estoy satisfecho con el cambio.   

lunes, 15 de junio de 2026

Cómo entrenar a tu ordenador cuántico

Héctor García Morales, que no solo es un fantástico amigo y un gran aficionado a la ciencia ficción sino también un estupendo divulgador científico, ha tenido a bien entrevistarme para su maravilloso canal Cerntrípetas a raíz de la publicación de mi libro A Practical Guide to Quantum Computing. Durante una hora, hablamos de lo que hace diferente a los ordenadores cuánticos frente a los ordenadores clásicos, de la forma en que se programan ordenadores cuánticos y de algunos de los algoritmos cuánticos más conocidos. 

¡Espero que os resulte interesante!



  

lunes, 8 de junio de 2026

Morning Glories, de Nick Spencer y Joe Eisma

Morning Glories, de Nick Spencer y Joe Eisma, es un cómic que no debería gustarme por dos poderosas razones. La primera es que está inconcluso. Se han publicado 50 números, pero lleva unos cuantos años totalmente parado y no tiene pinta de que vaya a completarse nunca. Eso, en cualquier obra, ya está cerca de ser una bandera roja. Pero, en un cómic que depende tanto de crear misterios dentro de misterios, es aún peor. 

La otra gran razón es que el dibujo de Joe Eisma es... no demasiado bueno. En muchos de los fondos apenas hay detalles (o son inexistentes) y algunos de los personajes tienen rasgos tan genéricos que cuesta distinguirlos. Todo esto resulta aún peor cuando se compara el dibujo interior con las atractivas portadas de Rodin Esquejo. 

Pero, contra toda razón, y a pesar de estos dos grandes inconvenientes, Morning Glories me encanta. Había leído algunos volúmenes cuando empezó a publicarse y ya me habían gustado un montón. Ahora que la he vuelto a leer desde el principio, la he disfrutado tanto o más que cuando empecé a leerla. 

Morning Glories es una historia que tiene un tono muy parecido a la serie de televisión Lost, pero ambientada en un internado muy particular. La historia se basa por completo en misterios, enigmas y giros inesperados. Está protagonizada por personajes con habilidades (¿poderes?) de los más peculiares y cuyas motivaciones y acciones son todo menos predecibles. 

Y ahí reside su encanto, al menos para mí. Cada número introduce un nuevo misterio, un nuevo personaje, un nuevo giro sorprendente. Eso hace que cada número se lea en un suspiro, pasando una página tras otra como el que come pipas, siempre deseando saber qué va a pasar a continuación. 

Quizá no sea un cómic para todo el mundo. El dibujo no es nada destacable y es cierto que, al estar la serie inconclusa, no se resuelven todos los misterios planteados. Pero yo me lo he pasado estupendamente leyéndola y creo que el viaje ha sido suficientemente divertido como para compensar el hecho de no haber llegado al destino final que esperábamos.