Cuando escuché por primera vez hablar de la antología Akasa-Puspa de Aguilera y Redal me pareció, casi a partes iguales, una idea maravillosa y bastante arriesgada. Maravillosa porque el universo creado por Juan Miguel Aguilera y Javier Redal es uno de los más ricos e imaginativos de la historia de la ciencia ficción y siempre es de agradecer la posibilidad de visitarlo una vez más. Ambiciosa porque volver a evocar el sentido de la maravilla de obras como Mundos en el abismo e Hijos de la eternidad no es tarea sencilla, ni siquiera para autores de la talla de los que se dan cita en este libro.
Una vez leída Akasa-Puspa tengo que decir que, sin lugar a dudas, la antología cumple sus objetivos sobradamente. No sólo está a la altura del reto, sino que lo supera con altísima nota. Es, con total seguridad, una de las mejores antologías de ciencia ficción publicadas en España en los últimos años y no me atrevo a decir que la mejor sólo porque me vería en un tremendo aprieto si tuviera que elegir entre Akasa-Puspa, Prospectivas y Terra Nova (esta última también editada por Sportula, por cierto).
El primer acierto de Akasa-Puspa es recuperar dos relatos originales de Redal y Aguilera, "Maleficio" y "Ari el tonto", que no eran precisamente fáciles de encontrar y que constituyen el perfecto inicio y cierre de la antología. Dos estupendas historias, cada una en su estilo, que por sí solos hacen de este libro una compra obligada para el aficionado a la saga. Es una lástima, eso sí, que no se haya podido incluir (imagino que por razones de extensión) también la novela corta "En un vacío insondable".
Pero el interés de esta antología no se reduce, ni muchísimo menos, a la inclusión de esos dos relatos. En lo que concierne a ficción, todos las historias originales escritas para Akasa-Puspa presentan una calidad más que notable, pero quisiera destacar especialmente tres de ellas. Por un lado, "Ciudades" de José Antonio Cotrina, uno de mis autores preferidos, que logra conjugar uno de los elementos característicos de la saga creada por Aguilera y Redal con su estilo propio e inconfundible. Precisamente este tipo de fusión es lo que uno espera encontrar en antologías como ésta pero, lamentablemente, no suele ser lo más habitual. Todo un acierto.
Por otro lado, es imposible hablar de esta obra sin mencionar "Póker para cinco ases y tres comodines", el relato más largo de los recogidos en el libro, en el que Yoss le da un exhaustivo repaso a todo el universo de Akasa-Puspa y lo pone, literalmente, firme y en fila. El estilo elegido por el autor es, además, original y muy adecuado para el tipo de historia que, aunque a veces roza peligrosamente el fan fiction, está cargado de emociones de principio a fin. Muy, muy entretenido.
Pero, sin duda, el mejor relato del libro es "La textura de las palabras" de Felicidad Martínez, una gratísima sorpresa que mezcla temas como el lenguaje o la percepción con la especulación sociológica haciendo gala de una madurez y una sensibilidad admirables. Una novela corta casi perfecta que recuerda a autoras como Ursula K. Le Guin. Recomendadísima.
Si en el apartado de ficción la antología consigue una nota más que sobresaliente, en el apartado de ensayos tampoco se queda corta. Tanto la introducción de Rodolfo Martínez como los apuntes históricos de Domingo Santos resultan muy interesantes, pero es que los artículos de José Manuel Uría y Sergio Mars son excepcionales. Interesantes, amenos y, a veces, hasta abrumadores por el rigor con el que tratan los temas científicos y la cantidad de datos que aportan. En concreto, estoy convencido de que de "Escatología física en la saga de Akasa-Puspa" de Uría se podrían sacar temas suficientes como para cimentar la carrera literaria de media docena de escritores de ciencia ficción hard. Dos artículos imprescindibles con los que reflexionar, aprender y disfrutar.
Los artículos y cuentos se complementan con un elemento que también tiene una especial importancia en la historia del universo de Akasa-Puspa: el material gráfico. Así, se incluyen ilustraciones de Juan Miguel Aguilera, Rafa Fontériz, Toni Garcés, Paco Roca y Jesús Yugo. Estas imágenes, obviamente, se aprecian mejor en la edición impresa, que, todo hay que decirlo, tiene un acabado perfecto (tanto que me tienta adquirirla pese a poseer ya la antología en formato digital).
Como veis, me resulta difícil contener mi entusiasmo con esta antología, una obra excelente que no puedo más que recomendar a todos los aficionados a la buena ciencia ficción. Eso sí, sugeriría leer primero Mundos en el abismo e Hijos de la eternidad, no porque Akasa-Puspa no se pueda leer de forma independiente, sino porque contiene serios spoilers de la saga. Y porque si no las habéis leído, os estáis perdiendo dos grandísimas novelas de ciencia ficción. Id, pues, leed a Redal y Aguilera y luego volved a por más de su universo en esta magnífica antología.
Nota: Si os interesa esta obra, os recomiendo ver el vídeo de su presentación en el Festival Celsius 232 del año pasado y, por supuesto, no os olvidéis de que podéis ganar este libro en edición digital (o vuestro preferido del catálogo de Sportula) en el concurso que tenemos abierto.
Por otro lado, es imposible hablar de esta obra sin mencionar "Póker para cinco ases y tres comodines", el relato más largo de los recogidos en el libro, en el que Yoss le da un exhaustivo repaso a todo el universo de Akasa-Puspa y lo pone, literalmente, firme y en fila. El estilo elegido por el autor es, además, original y muy adecuado para el tipo de historia que, aunque a veces roza peligrosamente el fan fiction, está cargado de emociones de principio a fin. Muy, muy entretenido.
Pero, sin duda, el mejor relato del libro es "La textura de las palabras" de Felicidad Martínez, una gratísima sorpresa que mezcla temas como el lenguaje o la percepción con la especulación sociológica haciendo gala de una madurez y una sensibilidad admirables. Una novela corta casi perfecta que recuerda a autoras como Ursula K. Le Guin. Recomendadísima.
Si en el apartado de ficción la antología consigue una nota más que sobresaliente, en el apartado de ensayos tampoco se queda corta. Tanto la introducción de Rodolfo Martínez como los apuntes históricos de Domingo Santos resultan muy interesantes, pero es que los artículos de José Manuel Uría y Sergio Mars son excepcionales. Interesantes, amenos y, a veces, hasta abrumadores por el rigor con el que tratan los temas científicos y la cantidad de datos que aportan. En concreto, estoy convencido de que de "Escatología física en la saga de Akasa-Puspa" de Uría se podrían sacar temas suficientes como para cimentar la carrera literaria de media docena de escritores de ciencia ficción hard. Dos artículos imprescindibles con los que reflexionar, aprender y disfrutar.
Los artículos y cuentos se complementan con un elemento que también tiene una especial importancia en la historia del universo de Akasa-Puspa: el material gráfico. Así, se incluyen ilustraciones de Juan Miguel Aguilera, Rafa Fontériz, Toni Garcés, Paco Roca y Jesús Yugo. Estas imágenes, obviamente, se aprecian mejor en la edición impresa, que, todo hay que decirlo, tiene un acabado perfecto (tanto que me tienta adquirirla pese a poseer ya la antología en formato digital).
Como veis, me resulta difícil contener mi entusiasmo con esta antología, una obra excelente que no puedo más que recomendar a todos los aficionados a la buena ciencia ficción. Eso sí, sugeriría leer primero Mundos en el abismo e Hijos de la eternidad, no porque Akasa-Puspa no se pueda leer de forma independiente, sino porque contiene serios spoilers de la saga. Y porque si no las habéis leído, os estáis perdiendo dos grandísimas novelas de ciencia ficción. Id, pues, leed a Redal y Aguilera y luego volved a por más de su universo en esta magnífica antología.
Nota: Si os interesa esta obra, os recomiendo ver el vídeo de su presentación en el Festival Celsius 232 del año pasado y, por supuesto, no os olvidéis de que podéis ganar este libro en edición digital (o vuestro preferido del catálogo de Sportula) en el concurso que tenemos abierto.