lunes, 19 de mayo de 2014

Jack Glass, de Adam Roberts

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando Champagne Supernova, de Oasis  (Spotify, Youtube).

Me llama mucho la atención que Adam Roberts, que parece ser un gran defensor de la ciencia ficción más literaria, se descuelgue de vez en cuando con obras que podríamos llamar... más ligeras. Por ejemplo, sus únicas obras traducidas al castellano (hasta el momento) son parodias de El Hobbit, Matrix y Star Wars, respectivamente. Y aunque tiene obras tremendamente serias como By Light Alone, tiene también libros como Jack Glass.

Jack Glass es una novela engañosa, en parte intencionadamente (o eso creo) y en parte sin intención (o eso creo). El engaño explícito es claro desde el prólogo. Qué digo desde el prólogo: desde el mismísimo título (Jack Glass: The Story of a Murderer), donde se nos invita a pensar que este es un libro que mezcla ciencia ficción y literatura policiaca a partes iguales. Si uno considera, por ejemplo, afirmaciones como la que transcribo bajo estas líneas, es normal que se espere una trama de misterio e investigación, con sospechosos escurridizos y callejones sin salida aparente:
One of these mysteries is a prison story. One is a regular whodunnit. One is a locked-room mystery. I can't promise that they're necessarily presented to you in that order; but it should be easy for you to work out which is which, and to sort them out accordingly. Unless you find that each of them is all three at once, in which case I'm not sure I can help you.   
Pero no, la situación es completamente distinta. Ni hay misterio. Ni hay sospechosos. Ni hay investigación. O casi no hay nada de todo eso, porque queda supeditado a otros temas bastante diferentes. Jack Glass es, sobre todo, una aventura al estilo de las de la Edad de Oro de la ciencia ficción. El propio autor lo reconoce en las notas finales, pero no hace falta llegar a ellas para darse cuenta de que en esta novela hay poco de de Agatha Christie o de Arthur Conan Doyle y sí mucho de Bester y Vance e incluso de Heinlein y Asimov. 

Así, nos encontramos, por ejemplo, con castas familiares que dominan el Sistema Solar. Rebeldes que luchan por derrocarlas. Invenciones científicas que ponen en peligro a todos la humanidad. Mineros de los asteroides, naves más rápidas que la luz, pistolas de rayos. Temas, casi todos ellos, que podrían haber sido sacados de la época más "pulpi" de Astounding Stories.

Dicho de ese modo, podría parecer que creo que el libro es malo o que no me ha gustado. Ni lo uno, ni lo otro. Roberts se ha preocupado de remozar y actualizar todos esos elementos, haciéndolos más que atractivos para el lector contemporáneo. El primer capítulo, sin duda el más redondo de los tres que componen la obra, es un gran ejemplo de cómo dar una vuelta de tuerca a la minería de asteroides que mencionaba arriba. El segundo, por su parte, entronca muy acertadamente con temas políticos y sociales que el autor ya había tocado en otras obras (el ghunk del que se alimentan los billones de pobladores de los hábitats artificiales es equivalente a la fotosíntesis que ha eliminado las hambrunas en By Light Alone). Y a lo largo de toda la novela, que se lee siempre con interés, hay muchos momentos brillantes que, por sí solos, hacen que merezca la pena el tiempo empleado en ella.  

Sin embargo, sí que es verdad que Jack Glass me parece, al realizar el balance final, un libro fallido. Juega a demasiados palos diferentes (novela detectivesca, homenaje a la Golden Age, literatura política) sin decidirse claramente por ninguno y quedándose corto, por tanto, en todos ellos. Y, sobre todo, es una novela que va de más a menos. Desde la genial frase de apertura ("This narrative, which I hereby doctowarson for your benefit..."), pasando por un más que notable primer capítulo y un aceptable segundo, la cosa desemboca en una parte final en la que parece que Roberts ha perdido un poco el rumbo de la narración y que se resuelve con un desenlace tan insulso como inadecuado e insatisfactorio. Por no hablar de las poesías que se añaden como apéndice y que me confieso que fui incapaz de leer. 

Repito: Jack Glass no me ha parecido, ni mucho menos, un mal libro. Es más, diría que es posible que me haya gustado más que By Light Alone. Pero lo que es incuestionable es que está muy lejos de ser una novela redonda y que no cumple nunca con la promesa inicial. Una pena, porque tenía muchas posibilidades para haber sido un gran libro, pero, tras un prometedor inicio, se pierde por el camino. 

Nota: Simultáneamente con esta entrada, se publica en el estupendo blog Dreams of Elvex una reseña alternativa (nuestra primera colaboración de este estilo, peroseguramente no la última). 

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