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lunes, 10 de diciembre de 2018

Los desposeídos, de Ursula K. Le Guin, y yo

Este artículo se publicó originalmente en el número 11 de la revista SuperSonic, un especial dedicado a Ursula K. Le Guin. Lo reproduzco aquí gracias a la gentileza de Cristina Jurado, editora de la revista. Espero que os guste.

Antes de comenzar con este artículo, tengo que hacer una advertencia: esta no va a ser una reseña al uso. No, tachad eso. Esta no puede ser una reseña al uso. Y es que Los deposeídos es un libro que ha marcado mi vida, por lo que cualquier cosa que escriba sobre él ha de mezclar necesariamente lo personal con lo literario. Permitidme, pues, que me ponga en modo abuelito cebolleta por un momento y que os cuente una historia. Prometo volver a hablar de la novela de Le Guin en un momento. 

Corría el año 2000. Por distintos motivos, yo había dejado de leer ciencia ficción con la intensidad que lo había hecho en mi adolescencia. Seguía leyendo alguna que otra novela de vez en cuando, pero no estaba al tanto de las novedades y no era el género que más frecuentaba. 

Un día, un amigo me hizo llegar un enlace a una página web donde se mostraba una lista de los diez (por aquella época sólo eran diez) libros que habían ganado los tres premios más importantes de la ciencia ficción: el Hugo, el Locus y el Nebula. Le eché un vistazo y enseguida vi que entre ellos se encontraban varios que me habían fascinado en su día, como Cita con Rama o La voz de los muertos. Pero me di cuenta de que sólo había leído la mitad y eso hizo que me picara la curiosidad. Seguramente aquellas novelas que estaban en la lista pero yo no había leído aún debían ser tan fascinantes como las que sí conocía.

A los pocos días, me acerqué a una librería dispuesto a hacerme con los cinco libros que me faltaban. Para mi sorpresa, la mayor parte de ellos se encontraban descatalogados (un concepto que, por aquel entonces, ni imaginaba que existiera y que luego haría que me convirtiera en un asiduo de las librerías de viejo y de segunda mano) y sólo uno de ellos estaba disponible. ¿Adivináis cuál? Pues sí, curiosamente Los Desposeídos, de Ursula K. Le Guin. Y digo curiosamente porque luego este título sería el que habría de estar fuera de circulación en España durante bastante tiempo. Afortunadamente para mí, en aquel entonces pude hacerme fácilmente con un ejemplar y enseguida quedé fascinado con la novela. 

El libro me impactó de una manera increíble. Sabía que había leído relatos de Ursula K. Le Guin en aquellos volúmenes de Los Premios Hugo prologados por Isaac Asimov y editados por Martínez Roca, pero mi recuerdo de ellos era bastante borroso, así que no tenía muy claro qué esperarme de Los desposeídos. Posiblemente, eso hizo que me llegara mucho más. El lenguaje, los personajes, la ambientación… Todo hizo que volviera a descubrir la increíble sensación de leer un libro de ciencia ficción que te hace replantearte la forma en que la ves el mundo. 

Los desposeídos es una novela prácticamente perfecta en todos los sentidos. Formalmente, es impecable. El simbolismo del círculo (la marca de los odonianos), por ejemplo, está tan presente en todo el libro que conforma la propia estructura de la historia, que empieza y termina en el mismo punto mientras va alternando (girando, podríamos decir) entre los mundos de Urras y Anarres.

El worldbuilding es maravilloso. Ese contraste entre sociedades (que Le Guin tan maravillosamente sabía llevar a cabo) nos da la oportunidad de asomarnos por un momento a una utopía, pero una utopía ambigua (como bien apunta el subtítulo de la novela), lo que precisamente la hace más real y creíble. Las pequeñas contradicciones de los anarrestis, sus mezquinas luchas por el poco poder que pueden tener en una sociedad en la que nadie es dueño de nada, nos son tan familiares y cercanas que es imposible no pensar que algo así podría ser posible. 

¿Y qué podemos decir de sus personajes? Shevek, el protagonista, nos permite explorar tanto Urras como Anarres a través de los ojos de que quien no acaba de encajar ni en un sitio ni en otro, a la vez que somos testigos de sus propios conflictos y tensiones internos (además de regalarnos la mejor descripción que he tenido ocasión de leer en mi vida del placer desbordante del descubrimiento científico). Pero es que, incluso personajes que no aparecen en el libro, como la gran Odo, nos resultan cercanos a través de sus mensajes y enseñanzas. 

Como decía, Los desposeídos es un libro que me marcó profundamente y que puedo decir sin temor a exagerar que me cambió la vida. Tras leerlo, no sólo me puse frenéticamente a buscar más obras de Le Guin (y me quedé casi igual de fascinado, por ejemplo, con “Los que se alejan de Omelas”, que comento en otro punto de este mismo número de SuperSonic), sino que me reenganché con más fuerza que nunca a la literatura de ciencia ficción. Comencé a comprar libros y más libros y me integré de lleno en el fandom a través de páginas como la famosa Cyberdark (por supuesto, con el nickname de Odo). Tal fue mi obsesión con el libro, que durante unos meses compré varias copias y lo regalé a un montón de gente.  

Sin Los desposeídos, posiblemente mi vida ahora mismo sería muy distinta. No habría descubierto muchos libros que vinieron después y no habría conocido a mucha gente que ahora son casi como de mi familia. Y, desde luego, no estaría escribiendo estas líneas. Ese es el poder de la gran literatura, el poder de cambiar vidas para mejor. Y, desde luego, Le Guin tenía ese poder como muy pocas otras personas. 

Por todo ello, sólo puedo decir una cosa: Gracias, Ursula.   

lunes, 9 de julio de 2018

Cinco relatos para empezar a leer a... Alastair Reynolds

Puesto que esta misma semana se pondrá el nuevo número de SuperSonic, aprovecho para compartir con vosotros el segundo artículo que publiqué en la entrega anterior de la revista. ¡Espero que os guste!

Recuerdo una ocasión, hace ya algunos años, en que alguien en Twitter lanzó una pregunta al aire: ¿quién es vuestro autor de ciencia ficción favorito? Como supongo que os pasará también a vosotros, me es imposible responder a este tipo de cuestión de manera categórica e, inmediatamente, acuden a mi mente varios nombres distintos. Sin embargo, aquella vez razoné de una manera distinta, y respondí diciendo que Alastair Reynolds quizá no fuera mi favorito (aunque está sin duda entre los que más me gustan), pero sería posiblemente el más completo, porque destaca tanto en la novela como en la ficción corta. 

Y es que aunque el autor galés es sobre todo conocido en nuestro país por series como la de Espacio revelación, su producción de relatos es tan destacable como la de obras largas. Para demostrarlo, quiero ofreceros hoy cinco muestras de esa maestría, que además pienso que pueden servir especialmente para iniciarse con esta faceta de Reynolds si es que aún no la conocéis. 

Comienzo mi selección, que presentaré por orden cronológico, con “Merlin’s Gun”, relato publicado originalmente en la revista Asimov’s Science Fiction, pero que yo tuve el placer de leer en la estupenda antología The Mammoth Book of Extreme Fiction, de Mike Ashley. En este cuento, Reynolds nos presenta a Merlin, que no es el mago de las leyendas artúricas, sino un personaje recurrente en su obra (es el protagonista, por ejemplo, de la reciente The Iron Tactician). Pero el principal interés de esta historia no es solo Merlin, sino el arma a la que se hace referencia en el título. Un arma que hará las delicias de cualquier buen aficionado a la space opera, y que es solo uno de los muchos elementos del relato que apelan al más puro sentido de la maravilla. 

Mi siguiente recomendación es Diamond Dogs, que no solo me parece de lo mejorcito de Alastair Reynolds, sino que está sin duda alguna entre mis cinco novelas cortas favoritas de todos los tiempos. Situada en el universo de Espacio revelación, pero de lectura totalmente independiente, esta historia es una perfecta muestra de cómo Reynolds es capaz de mezclar el terror y los ambientes góticos y opresivos con la ciencia ficción puramente futurista. Una auténtica maravilla que no deberíais perderos de ninguna de las maneras. 

Completamente distinta pero igualmente extraordinaria es “Zima Blue”. Este cuento nos presenta a uno de los robots más entrañables y, ¿por qué no decirlo?, humanos del género de la ciencia ficción. Que ya es decir. Se trata de un relato corto, por lo que poco puedo decir sin desvelar parte de su encanto, pero estoy seguro de que si lo leéis, lo recordaréis con tanto cariño como yo en el momento de escribir estas líneas. 

Uno de los mejores cuentos recientes de Reynolds es, posiblemente, “Vainglory”, publicado originalmente en 2012 en la antología Edge of Infinity, de Jonathan Strahan. Ha pasado un tanto desapercibido dentro de la producción del autor, quizá porque no pertenece a ninguna de sus sagas, pero me parece que conjuga perfectamente lo mejor de la ciencia ficción clásica, con una humanidad que ha colonizado todo el Sistema Solar, con un desenlace inteligente y sorprendente. 

Para finalizar mi selección, vuelvo a las novelas cortas y al universo de Espacio revelación. “The Last Log of the Lachrimosa” opta de nuevo por la combinación de terror y ciencia ficción que tan bien maneja Reynolds. La búsqueda de una nave desaparecida, la Lachrimosa del título, llevará a los protagonistas de esta historia a hacer ciertos descubrimientos tan aterradores como fascinantes. Se publicó en la tristemente desaparecida Subterranean Online, donde todavía puede ser leída de forma gratuita. 

Y eso es todo por esta vez. Espero que os haya gustado, que os animéis a leer a Reynolds también en su producción corta y que disfrutéis mucho de las obras que he escogido si es que no las conocíais. En el próximo número de SuperSonic os traeré otros cinco relatos y una pequeña sorpresa. ¡Hasta entonces! 

lunes, 25 de junio de 2018

All Your Short Are Belong to US (SuperSonic #10)

Como ya está a punto de publicarse el nuevo número de la revista SuperSonic (¡pronto en esta misma página el anuncio en exclusiva de sus contenidos!), os traigo hoy la entrega de mi sección All Your Short Are Belong to Us que apareció en el número anterior (el 10). ¡Espero que os guste!

Bienvenidos de nuevo a All Your Short Are Belong to Us, la sección de SuperSonic dedicada a la mejor ficción corta publicada en inglés. Han pasado ya unos cuantos meses desde el último repaso, así que lo mejor es empezar cuanto antes a comentar los relatos y novelas cortas que más me han gustado entre los publicados en la segunda mitad del año 2017. ¡Allá vamos!

Como sabéis, Tor.com es una de mis editoriales favoritas, especialmente por la gran cantidad y calidad de novelas cortas que publican. En julio, nos ofrecieron The Ghost Line, de Andrew Neil Gray y J.S. Herbison, una historia que mezcla la ciencia ficción con los cuentos de fantasmas a través de una misteriosa nave abandonada. Curiosamente, parece que es una obra que ha pasado bastante desapercibida (al menos en comparación con otras novelas cortas de la editorial), pero que a mí me mantuvo en tensión desde la primera a la última página. Buen ritmo, algún giro de guion inesperado y un tratamiento original de elementos clásicos para una historia que se lee con agrado y deja muy buen sabor de boca. 

También en julio pudimos disfrutar de una novela corta, publicada en este caso en la revista Fantasy & Science Fiction, cercana al género del terror. Se trata de “There Was a Crooked Man, He Flipped and Crooked House”, de David Erik Nelson, un homenaje al famoso relato “And He Built a Crooked House”, de Robert A. Heinlein que da una vuelta de tuerca al tema de las casas imposibles. Además de lo original y llamativo del planteamiento, esta obra ofrece también un notable tratamiento y desarrollo de los personajes, sobre todo para la longitud de la que estamos hablando (por debajo de las cien páginas). De mis novelas cortas favoritas de todo el año. 

Pasamos ya a septiembre, que nos trajo varios cuentos y novelas cortas muy destacables. Por un lado, “Ugo”, de Giovanni De Feo, que pudimos leer en Lightspeed. Este delicioso relato no solo recuerda a otras obras extraordinarias como “Six Months, Three Days”, de Charlie Jane Anders, o The Time Traveler’s Wife, de Audrey Niffenegger, sino que con un recurso sumamente inteligente se convierte en una de las historias de amor más desagarradoras que he leído en mi vida. Una joya. 

Otro cuento excelente que se publicó en septiembre es “March, April, May”, de Malcolm Devlin, que forma parte de la antología 2084 (y es el relato más destacado del conjunto, con bastante diferencia, en mi humilde opinión). Una crítica ácida y profunda de las redes sociales y las dinámicas que se crean en ellas, captura el espíritu de las distopías clásicas de un modo muy personal e impactante. 

También en septiembre vieron la luz dos novelas cortas (de Tor.com, como no) que están entre lo más destacado del año pasado. The Red Threads of Fortune y The Black Tides of Heaven, de JY Yang, son dos historias paralelas (se han publicitado con el nombre de “novelas cortas gemelas”) de corte claramente silkpunk, que mezclan fantasía y cultura oriental de forma magistral. Ambas son muy recomendables, aunque me inclino ligeramente por The Red Threads of Fortune. En cualquier caso, creo que veremos ambas nominadas a más de un premio este año. 

Octubre fue el mes de The Book of Swords, editada por Gardner Dozois, mi antología favorita del año. Podría recomendar muchos de los relatos incluidos en ella, pero me voy a quedar solamente con dos: “The Hidden Girl”, de Ken Liu, y “Waterfall”, de Lavie Tidhar.

“The Hidden Girl”, que según se ha anunciado podría ser adaptada al cine, es una muestra de que Ken Liu, aunque últimamente está más centrado en la escritura de novelas, sigue siendo uno de los mejores autores de cuentos del género. Aquí nos regala una vibrante historia que mezcla fantasía, artes marciales y un poquito de ciencia ficción de forma impecable. El que tuvo, retuvo. 

Cuanto más leo a Lavie Tidhar, más me convenzo de que es un auténtico genio. Y “Waterfall” no hace más que confirmar esa impresión, junto con la de que es un autor capaz de trabajar en cualquier género que se proponga. Aquí, nos ofrece una historia cercana al western, situada en un mundo de fantasía que ya ha visitado antes, el de su personaje Gorel de Goliris, aunque este cuento se puede leer de forma independiente. Acción, ambiente oscuro, personajes con pasados traumáticos, dioses con perversas intenciones… Un cuento estupendo que destaca en una estupenda antología. 

La última novela corta de Tor.com (¡lo prometo!) que quiero recomendar en esta ocasión es Mandelbrot the Magnificent, de Liz Niemska. La autora se basa en la biografía del matemático Benoit Mandelbrot, considerado el padre de la geometría fractal, para dar una mirada diferente, casi en clave de realismo mágico, a la Segunda Guerra Mundial y, en concreto, a la salvaje persecución del pueblo judío. El elemento fantástico, tan sutil que podría ser simplemente una alegoría, contribuye a redondear una obra muy recomendable. 

Y para finalizar la sección por esta vez, me voy a quedar con otro relato de Lightspeed, en este caso del número de diciembre de 2017. “The House at the End of the Lane is Dreaming”, de A. Merc Rustad, trata un tema que es bastante habitual en la ciencia ficción, el de los videojuegos y la dificultad, en ocasiones, de distinguirlos de la realidad. Confieso que me costó un tanto entrar en la historia, pero todo el trabajo de ambientación inicial comienza a dar sus frutos cuando el lector se da cuenta de que este relato no sigue los mismos derroteros que otros y explota completamente cuando se llega a un final tan adecuado como inesperado. 

Estas son las diez obras que he querido recomendar en esta ocasión. Espero que alguna os llame la atención y que, si la leéis, os guste tanto como a mí. Nos vemos en la próxima entrega de All Your Short Are Belong to Us. Mientras tanto, enjoy!

lunes, 21 de mayo de 2018

All Your Short Are Belong to Us (SuperSonic #8)


Había prometido hace poco ponerme al día con la publicación en el blog de mis artículos para SuperSonic. Y como lo prometido es deuda, hoy os traigo la entrega de la sección All Your Short Are Belong to Us correspondiente al número 8 de la revista. ¡Que los disfrutéis!

Bienvenidos de nuevo a All Your Short Are Belong to Us, la sección de SuperSonic dedicada a la ficción corta de ciencia ficción y fantasía en inglés. En la última ocasión nos quedamos en el mes de enero de 2017, así que hoy nos toca repasar lo acontecido entre febrero y junio (ambos inclusive). Como es habitual, he seleccionado diez novelas cortas y relatos publicados en ese periodo. El conjunto es especialmente variado, así que espero que os interese y os anime a darle una oportunidad a alguna de las obras. ¡Comenzamos!

El primer relato que he escogido es “Probably Still the Chosen One”, de Kelly Barnhill, que corresponde al número de febrero de la revista Lightspeed (se puede leer online gratuitamente aquí). Este cuento nos sitúa en la piel de Corrina, una mujer que en su juventud visitó un mundo de fantasía donde vivió aventuras extraordinarias. Ahora, ha regresado a la vida “real” y sigue esperando que, como le prometieron, vuelvan a buscarla para ocupar su lugar como elegida. 

Si habéis leído Every Heart a Doorway, de Seanan McGuire, (y deberíais, puesto que la recomendé encarecidamente en esta misma sección en su momento) el argumento os sonará. Y aunque es cierto que hay algunas similitudes entre ambas obras, el enfoque de Barnhill es más personal e intimista, más centrado en las dificultades del día a día y en las esperanzas que se van perdiendo poco a poco con el tiempo, además de tener un tono marcadamente feminista. Por todo ello, se trata de un relato con una marcada personalidad y que me ha gustado muchísimo.

También de febrero, pero radicalmente diferente, es la novela corta Snapshot, de Brandon Sanderson, una obra que sale de lo habitual en la producción del autor estadounidense. En este caso, por ejemplo, el género elegido es la ciencia ficción en lugar de la fantasía, con una mezcla entre novela negra y realidad virtual que recuerda a The Matrix en su cuestionamiento de la realidad. El ritmo de Snapshot es muy vivo y Sanderson equilibra perfectamente el worldbuilding y el desarrollo de la trama y aunque algún giro sea un tanto predecible, la lectura resulta más que satisfactoria.   

Pasando ya a marzo, nos encontramos con “The Stone Lover”, de Martha Randall, publicado en la revista Lightspeed. Se trata de un relato muy corto (poco más de mil quinientas palabras) pero que rezuma humor y mala leche por todos sus poros. No cuento mucho más para evitar chafar las sorpresas, pero de verdad que os animo a leerlo para descubrir los secretos de ese amante de piedra. 

También en marzo pudimos disfrutar de Brother’s Ruin, de Emma Newman, la primera de varias novelas cortas publicadas por Tor.com que voy a recomendar en este artículo. Con esta obra, Newman comienza una muy interesante serie de fantasía urbana situada en la época victoriana (su continuación, Weaver’s Lament, será publicada en octubre). 

La lectura de Brother’s Ruin ofrece muchos alicientes. Por un lado, un universo muy interesante, en el que la magia es una parte más de la sociedad, pero los que demuestran talento en la disciplina están obligados a ponerse a las órdenes del estado. Por otro, una protagonista principal muy carismática y llena de recursos. Y todo ello mezclado con una trama de misterio que promete grandes cosas para las siguientes entregas de la serie. 

Saltamos hasta mayo para hablar de otra novela corta de Tor.com: River of Teeth, de Sarah Gailey, una obra muy original que mezcla las historias de robos al estilo de Ocean’s Eleven o The Italian Job con una ucronía en la que parte de EEUU ha sido “repoblada” con hipopótamos (una propuesta que, aunque parezca increíble, llegó a considerarse seriamente en la realidad). Además, Gailey incorpora exitosamente elementos del western y unas cuantas dosis de humor para conseguir una de las historias más refrescantes del año. 

Pero quizá lo mejor de River of Teeth sea su extraordinario y muy diverso elenco de personajes. Los primeros capítulos, dedicados a presentarnos a cada uno de los protagonistas, son una auténtica delicia y yo ya estoy deseando reencontrarme con ellos en Taste of Marrow, la continuación de la serie (que debería estar ya a la venta cuando este número de SuperSonic llegue a tus manos). 

El mes de mayo nos dejó también “Mountains and Streams”, de Nick Wolven (un escritor al que conviene seguir de cerca, por cierto, porque últimamente está ofreciendo relatos de lo más interesantes). En este cuento aparecido en la revista Clarkesworld, se plantea un difícil dilema moral. Los avances en tecnología biomédica permiten, en un futuro cercano, que aquellas personas que lo deseen puedan “deshacer la evolución” y volver a un estado “más natural” y de “armonía con la naturaleza”. 

Las implicaciones sociales y personales que acarrea una decisión de este tipo se ven agravadas cuando se descubren pruebas de algo que se suponía que no podía suceder. En un relato relativamente breve, Wolven consigue hacernos imaginar una situación que quizá es más verosímil de lo que podría parecer en primera instancia y, a la vez, nos deja con más preguntas que respuestas. Una muestra de cómo la buena ciencia ficción nos puede hacer replantearnos el presente tras echar una ligera mirada hacia el futuro. 

“James, in the Golden Sunlight of the Hereafter”, publicado por Lightspeed en mayo, es un relato en el que Adam-Troy Castro vuelve a demostrar su enorme capacidad para plantear escenarios en los que los personajes se obligados a elegir entre opciones tan opuestas como aterradoras (y, a la vez, echarle unas cuantas pullas a la mayor parte de las religiones mayoritarias). 

¿Qué pasaría si, al morir, descubriéramos no sólo que existen un alma y una vida eterna sino que, además, estamos destinados al Paraíso? James Washington está a punto de averiguar que no es oro todo lo que reluce, ni siquiera en el Cielo. 

No podía faltar en esta sección un relato de Fantasy & Science Fiction, la revista que, a mi entender, mayor calidad media está manteniendo en los últimos años. En este caso, me he decantado por un relato aparecido en el número correspondiente a los meses de mayo y junio: “My English Name”, de R.S. Benedict.

En este cuento, Benedict consigue recrear de manera extraordinaria la sensación de sentirse desubicado y fuera de lugar a la vez que juega con uno de los tropos más clásicos de la fantasía (no diré cuál, porque uno de los placeres del cuento es irlo descubriendo poco a poco). “My English Name”, además, nos ofrece una tierna pero atípica historia de amor, con un final que invita a leer el cuento otra vez desde el comienzo nada más terminarlo. 

También sobre el amor trata “Love Engine Optimization”, de Matthew Kressel, que forma parte del número de junio de Lightspeed. Una historia sobre las relaciones en los tiempos de las redes sociales narrada en primera persona con excelente pulso. Si en las primeras páginas nos intriga, sobre todo, quién es el narrador, poco a poco la tensión se va trasladando a una pregunta mucho más acuciante: ¿qué es lo que pretende?

Un relato con una conclusión impecable que no sólo deja pensando sobre si algo así podría pasar en el mundo real, sino que hace replantearse algunas de las conclusiones a las que creíamos haber llegado. 

Si el primer relato que proponía en esta edición de All Your Short Are Belong to Us trataba el tema del viaje a mundos de fantasía, la última obra que quiero recomendar lo vuelva a abordar de lleno. Down Among the Sticks and Bones, de Seanan McGuire, es la precuela de Every Heart a Doorway y nos cuenta la historia de dos de las protagonistas de esa otra novela corta (aunque ambas pueden ser leídas de forma independiente sin ningún problema). 

Si Every Heart a Doorway fue un éxito de crítica y público (y se llevó, merecidamente, casi todos los premios del género), pronostico que Down Among the Sticks and Bones no se va a quedar a la zaga. Es más, casi me atrevo a decir que está ligeramente por encima en cuanto a calidad. El tono oscuro y agridulce con el que McGuire retrata la infancia de ambas protagonistas es absolutamente perfecto, como lo es el modo en que integra en la narración dos de las obras más clásicas del género de terror. De lo mejorcito del año, sin duda. 

Y con esto doy por finalizado el repaso a la primera mitad de 2017 en lo que a ficción corta se refiere. Espero que, hasta nuestra próxima cita, os animéis con algunas de las lecturas que os he propuesto y, por supuesto, que os gusten muchísimo. Enjoy! 

lunes, 7 de mayo de 2018

All Your Short Are Belong to Us (SuperSonic #7)

Tenía pendiente la publicación de las últimas entregas de mi sección All Your Short Are Belong to Us, con la que colaboro en la revista SuperSonic, así que voy a ir poniéndole remedio en las próximas semanas. Para comenzar, os ofrezco el artículo correspondiente al número 7 de la revista. ¡Espero que os guste!

Bienvenidos de nuevo a All Your Short Are Belong to Us. Han pasado más meses de lo habitual desde la última entrega de esta sección y, como podréis imaginar, se han publicado muchos y muy buenos relatos en este tiempo. Para hacer el repaso un poco más llevadero, voy a restringirme a lo acontecido entre el mes de agosto de 2016 (el siguiente al último del que hablé en estas páginas) y el de enero de 2017. Eso sí, voy a permitirme elegir dos obras más de lo habitual para poder hacer justicia a estos seis meses de ficción corta. ¿Preparados? Allá vamos.

Tengo el placer de empezar mis recomendaciones con uno de los mejores relatos publicados el año pasado: “On the Pages of a Sketchbook Universe”, de Caroline M. Yoachim. Como sabréis si sois seguidores habituales de esta sección, Yoachim es una de mis escritoras de relatos favoritas y es una habitual en este espacio. Pero es que con este nuevo relato se ha superado. La imaginación desborda las páginas de esta fantástica historia que nos lleva a un mundo que habita las hojas de un cuaderno de dibujo. Una auténtica maravilla que podéis encontrar en la colección de relatos Seven Wonders of a Once and Future World and Other Stories (que, por otro lado, recomiendo encarecidamente).

Pasando ya a octubre, en este caso al número mensual de la revista Lightspeed, nos encontramos con una historia de formato muy peculiar: “Fade to Red: Three Interviews About Sebold's Mars Trilogy”, escrita por Stephen S. Power. Como bien indica el título, el cuento se compone de tres entrevistas acerca de un documental imaginario dirigido por Bryan Sebold. Poco a poco, a través de las preguntas y respuestas, vamos descubriendo la historia de una fascinante especie alienígena que nos hará reflexionar sobre el arte, la relación con el otro y el sentido de la vida (casi nada). Se puede leer online de forma gratuita.

También en octubre pudimos disfrutar de The Dispatcher, una novela corta de John Scalzi que de momento solo está disponible en formato audiolibro (aunque está anunciada una edición impresa para finales de mayo de 2017). La obra es de un tono bastante más oscuro que al que nos tiene acostumbrados Scalzi y gira alrededor de la forma en que el protagonista se gana la vida con un curioso suceso sobrenatural: de cada mil personas que son asesinadas, novecientas noventa y nueve vuelven a la vida. Entre otros cambios sociales, esto da lugar a la profesión del "dispatcher", que se encarga, por ejemplo, de "rematar" a aquellas personas que están en estado de enfermedad terminal.

Noviembre se abrió con la publicación de The Lost Child of Lychford, segunda entrega de la serie de novelas cortas de Paul Cornell, que es aún mejor que su primera parte (The Witches of Lychford). La trama está mucho más centrada y la química entre el maravilloso trío de protagonistas es mayor que nunca, con momentos de tensión, de misterio, de aventura y, sobre todo, de humor. Un cóctel que funciona de maravilla y que podéis leer, cómo no, de la mano de la editorial Tor.com.

Del número de noviembre/diciembre de Fantasy & Science Fiction (posiblemente la revista de género más interesante de la actualidad) quiero destacar dos historias. Por un lado, “The Cat’s Bell”, de Esther M. Friesner, un delicioso retelling de la clásica historia “El gato con botas”. No soy muy aficionado a revisitar fábulas y cuentos populares, pero Friesner hace aquí un trabajo soberbio en todos los aspectos: en el tono, en la prosa, en la moraleja... y, sobre todo, en el sentido del humor y la ironía que destila todo el relato.

La otra historia que quiero recomendar de este número de F&SF es “Special Collections”, de Kurt Fawer. ¿Os imagináis que trabajáis en una biblioteca y que en ella existe una sección especial, en la que nadie se atreve a entrar porque se dice que es imposible volver a salir? Pues esto es lo que nos cuenta Fawer en este relato que me ha recordado tanto a Borges como al Danielewski de House of Leaves.

Si antes decía que Caroline M. Yoachim es una de mis escritoras de relatos favoritas en la actualidad, por supuesto que Ken Liu no le anda a la zaga. Ahora se prodiga mucho menos en distancias cortas puesto que está centrado en su estupenda trilogía de novelas de silkpunk, pero de vez en cuando todavía nos regala pequeñas joyas como este “Seven Birthdays”, que apareció originalmente en la antología Bridging Infinity, editada por Jonathan Strahan, pero que también podéis leer online en la web de Tor.com. Un relato lleno de sentido de la maravilla, en la más pura tradición de la ciencia ficción de grandes ideas y artefactos enormes.

En diciembre se publicó Priest’s Hole, una nueva novela corta de K.J. Parker, un autor que está en auténtico estado de gracia en este formato (sin ir más lejos, en la corta historia de esta sección ya he tenido ocasión de recomendar The Devil You Know y The Last Witness). Esta es la primera obra que leo firmada por el autor bajo este nombre y que no está situada en un mundo secundario sino en nuestra realidad, en concreto en Londres. El protagonista recuerda mucho al de la citada The Last Witness por su especial poder (variar su aspecto físico para convertirse en el doble de otra persona) y por la forma en que le saca partido. Por si esto fuera poco, la prosa de Parker en Priest's Hole raya a un nivel impresionante, quizá el mejor que le he leído. Esta obra forma parte de la antología Five Stories High, pero también puede ser adquirida por separado en formato digital.


Entrando ya en 2017 (y restringiéndonos a enero, como había anunciado más arriba), quiero destacar tres novelas cortas. Por un lado, “Homecoming”, de Rachel Pollack, una obra situada en el mismo universo de “Johnny Rev”, que ya había recomendado por aquí, y que apareció en el número de enero/febrero de Fantasy & Science Fiction. Pollack me ha vuelto a sorprender con su capacidad para condensar en unas pocas páginas lo que a otros autores les daría para novelas enteras, ofreciendo una obra llena de magia, monstruos, dioses y fenómenos sobrenaturales.

Las otras dos novelas cortas que me llamaron la atención en enero nos las ofrece Tor.com. La primera es una de las más esperadas del año, sobre todo después del éxito de Every Heart a Doorway: Dusk or Dark or Dawn or Day, de Seanan McGuire. De nuevo se trata de una historia de fantasía urbana, que comienza con un ritmo reposado mientras la autora se toma el tiempo para construir detalladamente un interesante mundo en el que los fantasmas conviven con los vivos. Poco a poco, la historia cobra ritmo y llega a un final in crescendo muy satisfactorio.

La otra novela corta de Tor.com es Binti: Home, de Nnedi Okorafor, una historia de ciencia ficción con toques de fantasía. Reconozco que no tenía especiales esperanzas con esta obra (y eso que Okorafor es una de mis autoras preferidas) porque su primera parte, Binti, me había dejado bastante frío pese a todas sus nominaciones y premios. Sin embargo, en esta continuación las cosas se vuelven muchísimo más interesantes y sutiles, con muchos más matices y una trama que promete grandes sorpresas para la siguiente entrega. Me ha gustado especialmente cómo Okorafor construye varias tradiciones y mitologías de lo más originales y las integra de manera perfecta con los elementos más tecnológicos.

Si abría este artículo con uno de mis relatos favoritos de 2016, me encanta poder cerrarla con uno de los que creo que va estar en mi podio de honor al final de 2017: “A Series of Steaks”, de Vina Jie-Min Prasad. El relato de escritora procedente de Singapur toca un tema que se está volviendo muy popular en la ciencia ficción: la impresión 3D. Sin embargo, Prasad lo explota de una manera muy original, relacionándolo con la producción artificial de comida y con el negocio de las falsificaciones. Todo ello con una protagonista estupendamente construida y con una estructura, un manejo del ritmo y un final prácticamente perfectos. Apareció en el número de enero de 2017 de la revista Clarkesworld y podéis leerlo de forma gratuita online. 
 
Esto es todo por esta entrega de All Your Short Are Belong to Us. Espero que encontréis algo que os llame la atención y os emplazo para el siguiente número de SuperSonic, donde repasaremos los meses de febrero a junio de 2017. Mientras tanto, enjoy!