miércoles, 20 de marzo de 2019

El Alcalde reseña Ball Lightning (La esfera luminosa), de Liu Cixin

Hoy tenemos el honor y el placer de contar con una reseña de El Alcalde, al que seguramente conoceréis por sus artículos en Gamerah.net. El libro elegido no es otro que Ball Lightning, de nuestro bienamado Liu Cixin, que mañana Nova publica en español con el título de La esfera luminosa. ¡Espero que os guste!

Banda sonora de la reseña: El Alcalde sugiere leer esta reseña escuchando Ballroom Blitz, de Sweet (YouTube, Spotify)

En épocas convulsas es muy habitual que se destapen los guardianes de las esencias. Si conocéis la oleada de revisionistas que ocultan su agenda reaccionaria tras una dudosa nostalgia de la scifi clásica sabréis de qué hablo.

Por eso, cuando alguien te habla de “pureza” no puedes menos que echarte a temblar. Héroes hormonados de mandíbula cuadrada, princesas en ropa interior, viajes por el espacio a modo de tren de cercanías… No, no añoramos los escenarios pulp intercambiables cuando recordamos de qué iba el género. Y menos si están al servicio de ciertos discursos de colmillo retorcido.

Lo que muchos echamos un poco de menos entre tanto novelón de un millón de páginas (y no miro a nadie, Sr. Hamilton y Sr. Kim Stanley, suelten el teclado YA POR FAVOR) es la pura especulación científica, uno de los orígenes más claros del género. La que empieza con una sencilla reflexión: “¿Y si...?”  “¿Y si esos canales en la luna son obra de marcianos?” “¿Y si pudiésemos viajar al centro de la Tierra?”  “¿Y si un gemelo viaja en un tren a la velocidad de la luz pero a pesar de la teoría relativista se las arregla para llegar, como siempre, más tarde a una cita con su hermano?”

Pues bien. Liu Cixin es un fanático de los “¿Y si...?”  El autor chino lo ha demostrado a escala cósmica en su imprescindible trilogía, Remembrance of Earth's Past,  pero también en su obra corta, llenas de ideas tan simples y espectaculares que no dejas de preguntarte cómo no se le habían ocurrido antes a nadie.

Pura, vieja y clásica ciencia ficción.  Mientras que en occidente el género, en buena medida, ha buscado en los últimos tiempos temas más sociales e identitarios, sin descuidar la especulación y la base científica, los primeros textos que nos llegan de autores  orientales parece que acuden a las bases del género sin renunciar a un estilo propio.

Ball Lightning es uno de esos. Escrito antes de la famosa trilogía, comparte muchas de sus formas y recursos, entre ellos la aparente poca profundidad de sus protagonistas. Seres aislados, planos y, en la mayoría de las veces, intercambiables. Pero sería injusto decir que Liu no hace creíbles a sus personajes. Sencillamente, elude todo aquello que no afecta a la narración. ¿Os gusta esa manera de caracterizar personajes en base a cómo se comportan en situaciones laterales de la trama, sin interés alguno? A mí tampoco. El autor no quiere construir personajes, sino historias de ciencia ficción. Lo que sobra, a la papelera. Es fascinante esa capacidad que tiene para eludir hechos que en otro autor serían troncales y que generarían capítulos eternos de infodumps (¿alguien sabe cómo eran los trisolarianos? ¿qué hubieran opinado del billar a tres bandas?) Y eso que en Ball Lightning hay unos cuantos de esos hechos similares sobre los que sobrevuela alegremente sin explicarlos.

Lo que sí vamos a encontrar es especulación científica. Las esferas de luz (centellas, rayos globulares) son el centro de la trama. Un fenómeno atmosférico sin aparente relevancia sobre el que Liu construye un misterio de proporciones, cómo no, universales.  Eso sí, en Ball Lightning no hay espacio para lo sobrenatural. No hay extraterrestres, ni naves. Todo es ciencia. Pero Liu es un buen trilero y es capaz de despegar la narración de la verosimilitud científica de una manera tan gradual y sutil que, cuando quieres darte cuenta, ha suspendido tu incredulidad, te ha colado una teoría cosmogónica absolutamente demencial, y te ha robado el bocadillo del recreo por el camino.

Básicamente la novela tiene dos partes. La primera sigue la receta clásica del misterio que nadie es capaz de resolver; el origen y comportamiento de los rayos globulares. Historias de científicos frustrados, sus experimentos y fracasos, hasta que el protagonista consigue desentrañar el misterio de estos fenómenos atmosféricos. Pero, en el momento en el que el escritor mediocre pondría el piloto automático y se dejaría llevar, el autor remonta el vuelo en una segunda parte trepidante.

Algunos de los temas habituales de la factoría Cixin están ya presentes en esta obra. La eterna disputa entre los militares y científicos, la soledad aplatanada de los protagonistas, las historias secundarias intimistas, y un tanto sensibleras, y las locuras argumentales. Aunque claramente menos ambiciosa que sus obras  posteriores, Ball Lightning puede considerarse una buena manera de entrar al universo del ganador del Hugo 2015. Y si ya eres fan de la movida trisolariana, tienes un pequeño regalito argumental dentro.

Recomendable. No pasará a la historia del género, pero si el ranking fuese de novelitas de pura y clásica scifi especulativa, seguro que escalaría unos cuantos puestos.

viernes, 15 de marzo de 2019

Vídeo: Escribiendo las aventuras de Los Guardianes de la Galaxia, con Dan Abnett y Corinne Duyvis (Celsius 232)

El vídeo de hoy corresponde a la grabación de la charla Escribiendo las aventuras de Los Guardianes de la Galaxia, del pasado Festival Celsius 232, en la que participaron los autores Corinne Duyvis y Dan Abnett, además de Jorge Iván Argiz y Diego García Cruz.

¡Espero que os guste!


viernes, 1 de marzo de 2019

Pablo Bueno reseña Las monarquías de Dios, de Paul Kearney

Pablo Bueno nos trae hoy la reseña de una saga de fantasía que quizá merecería más reconocimiento del que parece tener, especialmente en nuestro país: Las monarquías de Dios, de Paul Kearney. ¡Espero que os guste!

Banda sonora de la reseña: Pablo sugiere leer esta reseña escuchando Old Bagdad, de la banda sonora del El guerrero número 13 (YouTube)

Hace unos días terminé la pentalogía de Las monarquías de Dios y las sensaciones que me deja son agridulces.

Hay que empezar diciendo que, en cierto modo, lo que Kearney consigue es lo que muchos hemos buscado con más o menos acierto: crear un mundo coherente, amplio, vasto incluso, pero que a la vez sea atractivo, interesante, original y consecuente con sus propias dinámicas.

En su propuesta, Kearney nos lleva a un escenario en el que ya se conoce la pólvora. Los barcos, aunque todavía veleros, están muy avanzados, al igual que la arquitectura. Pero, sin duda, lo más característico son los paralelismos que traza con nuestra propia historia universal: el descubrimiento de un continente en el oeste, las guerras entre ramusianos (“cristianos”) y merduk (“árabes”), las maniobras de una madre iglesia que tiene poco de caritativa y amorosa madre y mucho de agente de intriga política, etc. 

Y lo más importante es que tomar referentes que todos podemos identificar, aunque tengan distintos nombres, permite tratarlos de forma que las críticas o reflexiones resultan tan evidentes como sutiles e interesantes. Sobre todo al trazar la extrapolación obligada hacia nuestra realidad. Uno de los aguijonazos más certeros será el que nos brinda el tratamiento de las religiones ramusiana y merduk y sus consecuencias últimas.

Por otra parte, la escritura de Kearney es directa y muy efectiva. Es cierto que en ocasiones hay (largos) pasajes que se hacen (muy) largos, pero todo lo demás lo compensa con creces. Algo que destaca sobremanera es la exhaustiva documentación de que hace gala, sobre todo en lo concerniente al mar y a las embarcaciones. Creo que puedo afirmar sin temor a equivocarme que contiene la mejor escena de una tormenta marina que he leído en este tipo de literatura. Kearney conoce bien cada parte de un barco y la función que desempeña y eso se nota. Sus descripciones de las maniobras y las batallas de los navíos son magistrales. Quizá en los últimos libros peca un poco de academicismo, pero no hay duda de que, visto en su conjunto, le aporta una pátina de verosimilitud a destacar.

Quizá el gran fallo de la saga esté en la historia en sí, en la organización de las distintas partes, en el peso que se le da a los distintos personajes y eventos que van sucediendo simultáneamente y en la conclusión.

Siempre que leo una novela río, pienso que debe ser muy difícil hacer que todos los elementos que el autor pone encima de la mesa estén allí por algo y, al final, tengan su importancia en el desarrollo y culminación de la historia. En ese sentido creo que algunas de las fichas con las que juega Kearney son muy interesantes en un comienzo, pero luego quedan como figuras meramente decorativas y su interés decae. Sucede con algunas de las facciones en liza, pero también con algunos de los personajes que, a priori, suscitaron nuestro interés.

Pero gran parte del problema es el quinto libro de la saga. La historia queda bastante bien cuajada en el cuarto, aun sin haber resuelto muchas cuestiones, aunque ya en dicho volumen se nota una pérdida en el ritmo o en el interés de ciertas partes. Pero el salto temporal de aproximadamente década y media que observamos al llegar al último volumen, aunque desde el punto de vista formal es valiente e interesante, resulta algo insatisfactorio. 

Quiero explicarme lo mejor posible, porque sin duda ese quinto libro es importante para el desarrollo del argumento y coherente con la saga, pero de algún modo te desconecta de los personajes y desactiva la tensión que llevábamos acumulada. Hay personajes trascendentales que desaparecen de un plumazo y sin mayores consecuencias. Estoy a favor de que los personajes mueran si deben hacerlo, que no sean imperecederos e inmortales, pero creo que es un recurso que debe aportar algo. Lo mismo sucede con aquellos de los que dejamos de saber, sobre todo cuando se nos habían presentado como algo misterioso y a tener en cuenta.

Todos los que nos dedicamos a juntar palabras sabemos lo difícil que es mantener la tensión (mucho más, supongo, a lo largo de cinco libros) y lo que duele tener que prescindir, cercenar, partes de tu obra, pero a menudo la poda es necesaria en pro de un bien mayor. Una de las directrices que siempre tengo en mente cuando escribo (y que repito como un mantra cuando alguien me pide consejo) es: borra, borra y borra. Quita broza. Poda. Aligera. En este sentido no es admisible, creo, que después de cuatro números todo tenga que resolverse en un quinto a marchas forzadas, pues esa es la sensación que da. Ojo, a marchas forzadas según las propias dinámicas de la historia en sí: lo que en otros volúmenes supone un tiempo determinado para exponerse y digerirse en este caso lo encontramos abreviado y acelerado de un modo que tiene poco que ver con lo literario y mucho más, supongo, con el mundo editorial. Es casi como si algunas cuestiones estuvieran resumidas o apenas esbozadas. En definitiva, este último volumen no termina de encontrar su propio ritmo, algo que salvo en el cuarto, Kearney sí logra.

Por último, y sin perjuicio de la muy respetuosa crítica que hago a un área muy concreta de la obra de Kearney, la pregunta surge nada más terminar el primer libro: ¿por qué no es una saga más conocida? ¿Por qué las buenas obras no van, aunque sea poco a poco, consiguiendo el reconocimiento de los lectores aficionados a este tipo de literatura? Porque, sin ninguna duda, Las monarquías de Dios tiene muchas más virtudes que defectos y creo que los más avezados lectores de épica o similares estaréis de acuerdo conmigo en que nos hemos tragado (incluso con cierto deleite) obras de una calidad muy inferior que gozan de un reconocimiento que no se puede ni comparar. Me da lástima pensar que, al final, sean las grandes campañas de marketing lo que a menudo determina el éxito. Campaña que Kearney, supongo, no tuvo aquí. 

La conclusión es que, pese sus defectos, esta saga es interesante y los aficionados a este tipo de literatura la encontrarán bastante satisfactoria en su conjunto. Kearney consigue algunos momentos realmente brillantes y el tratamiento que hace de la política y de las escenas de batalla son notables. Sobre todo, como hemos dicho, en lo referente a lo naval.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Finalistas de los Premios Nebula 2018

Se acaban de anunciar los finalistas de los Premios Nebula 2018, que son los siguientes:

Novela
  • The Calculating Stars, Mary Robinette Kowal (Tor)
  • The Poppy War, R.F. Kuang (Harper Voyager US; Harper Voyager UK)
  • Blackfish City, Sam J. Miller (Ecco; Orbit UK)
  • Spinning Silver, Naomi Novik (Del Rey; Macmillan)
  • Witchmark, C.L. Polk (Tor.com Publishing)
  • Trail of Lightning, Rebecca Roanhorse (Saga)
Novela corta
  • Fire Ant, Jonathan P. Brazee (Semper Fi)
  • The Black God’s Drums, P. Djèlí Clark (Tor.com Publishing)
  • The Tea Master and the Detective, Aliette de Bodard (Subterranean)
  • Alice Payne Arrives, Kate Heartfield (Tor.com Publishing)
  • Gods, Monsters, and the Lucky Peach, Kelly Robson (Tor.com Publishing)
  • Artificial Condition, Martha Wells (Tor.com Publishing)
Relato
  • The Only Harmless Great Thing, Brooke Bolander (Tor.com Publishing)
  • “The Last Banquet of Temporal Confections”, Tina Connolly (Tor.com 7/11/18)
  • “An Agent of Utopia”, Andy Duncan (An Agent of Utopia)
  • “The Substance of My Lives, the Accidents of Our Births”, José Pablo Iriarte (Lightspeed 1/18)
  • “The Rule of Three”, Lawrence M. Schoen (Future Science Fiction Digest 12/18)
  • “Messenger”, Yudhanjaya Wijeratne and R.R. Virdi (Expanding Universe, Volume 4)
Relato corto
  • “Interview for the End of the World”, Rhett C. Bruno (Bridge Across the Stars)
  • “The Secret Lives of the Nine Negro Teeth of George Washington”, Phenderson Djèlí Clark (Fireside 2/18)
  • “Going Dark”, Richard Fox (Backblast Area Clear)
  • “And Yet”, A.T. Greenblatt (Uncanny 3-4/18)
  • “A Witch’s Guide to Escape: A Practical Compendium of Portal Fantasies”, Alix E. Harrow (Apex 2/6/18)
  • “The Court Magician”, Sarah Pinsker (Lightspeed 1/18)
Guion de juegos
  • Black Mirror: Bandersnatch, Charlie Brooker (House of Tomorrow & Netflix)
  • The Road to Canterbury, Kate Heartfield (Choice of Games)
  • God of War, Matt Sophos, Richard Zangrande Gaubert, Cory Barlog, Orion Walker, and Adam Dolin (Santa Monica Studio/Sony/Interactive Entertainment)
  • Rent-A-Vice, Natalia Theodoridou (Choice of Games) 
  • The Martian Job, M. Darusha Wehm (Choice of Games)
Premio Ray Bradbury (presentación dramática)
  • The Good Place: “Jeremy Bearimy”, Written by: Megan Amram
  • Black Panther, Written by: Ryan Coogler and Joe Robert Cole
  • A Quiet Place, Screenplay by: John Krasinski, Bryan Woods, and Scott Beck
  • Spider-Man: Into the Spider-Verse, Screenplay by: Phil Lord and Rodney Rothman
  • Dirty Computer, Written by: Janelle Monáe and Chuck Lightning
  • Sorry to Bother You, Written by: Boots Riley
Premio Andre Norton (libro juvenil)
  • Children of Blood and Bone, Tomi Adeyemi (Henry Holt; Macmillan)
  • Aru Shah and the End of Time, Roshani Chokshi (Rick Riordan Presents)
  • A Light in the Dark, A.K. DuBoff (BDL)
  • Tess of the Road, Rachel Hartman (Random House)
  • Dread Nation, Justina Ireland (Balzer + Bray)
  • Peasprout Chen: Future Legend of Skate and Sword, Henry Lien (Henry Holt)

jueves, 14 de febrero de 2019

Leticia Lara interviews Adrian Tchaikovsky

Leticia Lara has interviewed science fiction and fantasy author Adrian Tchaikovsky and has been so kind as to letting us publish the English version here, on Sense of Wonder. Remember that you can read the translation into Spanish at Leticia's wonderful blog, Fantástica Ficción. Enjoy!

Leticia Lara: Your novel Children of Time has been published in Spain as Herederos del tiempo and in the future we will also see Spiderlight translated. What do you think about getting published in our country? Can you tell us something about the translation process?   

Adrian Tchaikovsky: I’m absolutely delighted that I’m now published in Spanish, and it’s especially nice to see Spiderlight get the attention. I visited Spain for the Celsius festival a few years back and was delighted by the enthusiasm and energy of the fantasy fans there, and I’ve been desperate to get into print in Spanish ever since.

LL: Recently, you have announced the beginning of your new career as a full-time writer. How did you manage to write so much while still working as a lawyer? Have you noticed any difference in the way you write now?

AT: I think my natural writing style tends to be fairly economical – I don’t do a lot of multiple drafts or re-writing, but try to get things as prepared as possible before I embark on a book, meaning, hopefully, I can use my time efficiently. I am also lucky enough to write well late in the evening.

LL: This year you are going to publish three books (that we know of…): Cage of Souls, Children of Ruin and Walking to Aldebaraan. (Seriously, when did you invent the time-travel machine?). Maybe the most waited-for is the sequel to Children of Time but... what can you tell us about the three of them?

So Children of Ruin is indeed the sequel to Children of Time, and picks up from the hook in the very last epilogue chapter of that book, with the expedition to another terraforming site. Cage of Souls is a very different book – and the write-up on Amazon that my editor provided is probably a better pitch for it than anything I could do, but it’s a book set in the far future when the world is simultaneously dying and erupting with new life. The hero is a political dissenter sent to a prison out in the hostile jungles, and from there he gets to watch his world fall apart. Plus lots of monsters and some duels and murders. Walking to Aldabaraan is a novella about an astronaut who is sent as part of a team to investigate a bizarre alien object out around the orbit of Pluto, and who gets lost inside its impossible interior, which defies time and space. He’s trying to get home but he’s beginning to understand that if he does, neither his home nor himself may be the same as they were.

LL: Some of your books have an audiobook version. For example, Guns of the Dawn was performed by the wonderful Emma Newman. What do you think about this way of reading?

AT: I have become a big fan of audiobooks myself, and I’ve been very lucky that everyone picked to read one of mine has done a really good job of it. Audiobooks for me are a great way to re-experience books that I’ve read on paper because the narrator’s voice adds so much additional context.

LL: Are spiders your “trademark” as a writer? They seem to appear in different ways in a lot of your books. 

AT: I am very fond of spiders, although I’m also fond of arthropods in general, plus octopuses, reptiles and just about anything else that most people don’t like. Spiders have proved to be a particularly useful tool to write about because, of all Creatures, they are probably the most despised by most people. Hence if you want shorthand for an outsider or something inhuman, spiders are a Good bet.

LL: In Spiderlight you take the preconceptions readers may have about the classic D&D partyRedemption's Blade the story starts at an unusual point: the Big Bad Guy has been already defeated and the characters try to find a sense of purpose. These are very far from what one usually expects about this genre. What are you trying to achieve by introducing these changes into a classic fantasy story?
and you twist them with the introduction of a wild card. In

AT: Well, first off, the regular way of telling epic fantasy stories – Good defeats evil in a big fight – has been done a lot, and the one thing I do feel I have to try for is originality. Hence I love fantasy stories, but I want to give them my own spin. Also traditional fantasy (at least the post-Tolkien wave of the 80’s and 90’s, say) had many Works that didn’t really examine the implications of the worlds they were setting up – characterising everything as Good or evil means that Good gets to slaughter evil without remorse, and in both Spiderlight and Redemption’s Blade I really wanted to deconstruct this genre tradition and challenge it a bit. 

LL: Dogs of War and Ironclads are two novellas set on a near future. Both present to the reader possible problems of warfare-applied technology. However, Children of Time is set in the far future, Earth is not a relevant scenario and the spotlight is shared between a ragtag assortment Humanity's leftovers and a brand new species and its evolutionary road. What kind of science fiction do you like the best to write? 

(NOTE: Dogs of War is a full novel, albeit a shorter one)

AT: Honestly it’s a matter of letting the key concept of the book dictate the setting. Children of Time could only be a far future book because the spider evolution needed time to work. Ironclads and Dogs of War are both very much about the Now – our attitudes to wealth and privilege, to class and service and to the immediate future of humanity, hence if they’d been set in the far future they wouldn’t have the same impact.

LL: You've written many different books besides the previously mentioned like Guns of the Dawn a sort of Pride, Prejudice and Women at War, the Echoes of the Fall trilogy and the very impressive Shadows of the Apt (10 novel plus short stories!). At this rate, you'll end up writing on every format and about every main topic in science fiction and fantasy. Why is your range that wide?

AT: Thus far, I have stayed very much within genre, and I like to stretch myself about that far. I don’t tend to write horror (although there are some sections of some of my books that go there, a Little), I have occasionally cast looks at neighbouring genres like historical or crime/thriller, but I’m not one to assume that shifting styles like that would be easy, and I know I’d need a proper period of acclimatisation before I tried it.

LL: Maybe it is not well-known that you are a frequent boardgame player. Do you think some of your stories could be taken as a basis for developing a game? Which kind of games are your favorites?

AT: I would absolutely love to see a board game (or any game) based on my work! I’m personally something of a Eurogame player a lot of the time, and I like games that generate an emergent story just from the way the rules and player choices interact.

LL: What can you tell us about your new projects?

AT: I have just sent my agent the manuscript for a book called “The Brain Garden” (although it could be called something quite different by the time it hits the shelves) which is a great big story about parallel timelines and evolution and a whole load of other stuff. There’s also a novella I’ve just finished which is partly about wizards and partly about mental health, which was interesting to try. I’m still searching around for a title for that one.

viernes, 8 de febrero de 2019

Vídeo: Presentación de La increíble historia de Mara y el sol que cayó del cielo, de Abel Amutxategi (Celsius 2018)

El vídeo de esta semana corresponde a la presentación de La increíble historia de Mara y el sol que cayó del cielo, de Abel Amutxategi. Participa el autor acompañado de Virginia de la Fuente. 

¡Espero que os guste!


viernes, 1 de febrero de 2019

Vídeo: Multipresentación de antologías de autoras (Celsius 2018)

Retomo la publicación de vídeos del pasado Celisus 2018 (aunque parezca increíble, aún me quedan unos cuantos) con la grabación de la multipresentación de las antologías de autoras Terroríficas, Alucinadas IV, I Premio Ripley y Distópicas y Poshumanas. Participan Teresa López-Pellisa, Lola Robles, Iria Parente, Sofía Rhei, María Jesús Sánchez y Caryanna Reuven.

¡Espero que os guste!