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martes, 7 de mayo de 2019

Novedad: Ciencia, y un gran paso para la humanidad!!!, coordinado por Ana S. Casalvilla y Quintín Garrido

Hoy tengo el gran placer de anunciaros la publicación de un libro de divulgación científica dedicado a conmemorar los 50 años de la llegada a la Luna y en el que he tenido el honor de colaborar. 

Ciencia, y un gran paso para la humanidad!!! es un proyecto coordinado por Ana S. Casalvilla y Quintín Garrido en el que hemos participado 28 científicos y cuyo prólogo ha sido escrito nada menos que por el astronauta Michael López-Alegría. El texto está publicado bajo licencia Creative Commons y es de libre descarga en versión electrónica (es posible que próximamente exista también la opción de comprar ejemplares impresos).   

El libro se abre con una capítulo, escrito por José Manuel Grandela Durán, en el que se detalla la participación española en la misión que llevó al Apollo XI a la Luna. El resto de artículos se dividen en dos partes: una que detalla grandes pasos de la humanidad (la creación de los números, el descubrimiento de la tabla periódica o el electromagnetismo, la teoría de la evolución...) y otra que apunta a lo que pueden ser grandes pasos en el futuro próximo (la inteligencia artificial, la nanotecnología, la búsqueda de vida extraterrestre...). 

Es en esta segunda parte donde colaboro con un capítulo dedicado a lo que constituye el grueso de mi tarea de investigación en los últimos años: la computación cuántica. He intentado tratar el tema (que es fascinante pero complejo) de una forma accesible sin sacrificar (demasiado) el rigor. Ya me diréis hasta que punto he logrado el objetivo. 

Quiero aprovechar estas líneas para agradecer a Ana y Quintín el que me hayan invitado a participar en este maravilloso proyecto en tan increíble compañía y, por supuesto, por su grandísimo y desinteresado trabajo en favor de la divulgación de la ciencia. También quiero agradecer a Carmen Recio Valcarce, de IBM España, por sus gestiones para poder incluir algunas imágenes de ordenadores cuánticos en mi artículo. Y, last but not least, a todos los amigos que se ofrecieron a leer una versión preliminar de mi manuscrito, aportando valiosos comentarios y sugerencias: Esteban Bentancour, Miquel Codony, Cristina Jurado, Leticia Lara, Josep María Oriol, Ignacio F. Rúa, José Manuel Uría y muy, muy especialmente, Gisela Baños y Pedro Román, gracias a cuya ayuda mi capítulo es infinitamente mejor de lo que yo podría haber logrado por mí mismo. Por supuesto, cualquier error o imprecisión que aún persista es responsabilidad puramente mía. 

Espero que, si le dais una oportunidad al libro, os resulte tan interesante y placentero como a mí me resultó colaborar en él.

lunes, 22 de octubre de 2018

Reseña de The Particle Zoo, de Gavin Hesketh

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando Particle Storm, de Lights & Motion (Spotify, YouTube)

En los últimos meses he retomado con muchas ganas la lectura de libros científicos y de divulgación. Sin embargo, un problema con el que me suelo enfrentar es el de encontrar obras que tengan el nivel adecuado. Los libros de texto puros y duros suelen ser, obviamente, demasiado avanzados, y, por el contrario, los de divulgación más clásica tienden a simplificar excesivamente las cosas, prescindiendo de cualquier tipo de formalismo o expresión matemática y utilizando las mismas manidas metáforas una y otra y otra vez. 

Afortunadamente, The Particle Zoo, de Gavin Hesketh, es una muy agradable excepción a esta última tendencia. Se trata de un libro de divulgación que no rehuye los elementos formales, sino que los presenta de forma simplificada pero completamente rigurosa, sin miedo de dejar caer una fórmula matemática aquí y allá. Además, reduce las alegorías y comparaciones al mínimo, llamando a las cosas por su nombre e identificando claramente lo que son descripciones aproximadas y lo que son conceptos científicos precisos.

El objetivo de The Particle Zoo es servir de introducción al modelo estándar de la física de partículas, la teoría científica que estudia las partículas subatómicas, y lo consigue con creces. El mejor halago que le puedo hacer a esta obra es que con ella he aprendido muchísimo y, aunque evidentemente no he convertido un experto en física de partículas en la semana que he tardado en leerlo, ahora tengo muchísimo más clara la imagen global de ese zoológico de fermiones y bosones que constituye la base de nuestro mundo físico. 

Hesketh mantiene, durante todo el libro, un perfecto equilibrio entre la introducción de conceptos físicos, la explicación de los conceptos históricos en los que se produjeron los avances y descubrimientos principales y la realización práctica de los experimentos que se utilizan para confirmar (o refutar) las predicciones teóricas. Así, tras un breve prólogo que motiva el resto de capítulos, el autor comienza exponiendo el uso de los diagramas de Feynman para la representación de las interacciones entre partículas, un elemento que será fundamental a lo largo de toda la obra.

Poco a poco, se van explorando las tres fuerzas fundamentales que estudia el modelo estándar (la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil) y las distintas partículas asociadas a ellas: quarks, fotones, neutrinos... hasta llegar, por supuesto, al bosón de Higgs. En todos los casos, las explicaciones de Hesketh están estupendamente medidas; el lenguaje es conciso, pero sumamente preciso y muy clarificador. Además, cada nuevo concepto se va apoyando y asentando sobre los anteriores, con lo que el resultado final es tremendamente sólido y está perfectamente cohesionado. En especial, los capítulos dedicados a la fuerza nuclear débil son, sin duda, los mejores que he leído sobre el tema. Confieso que nunca había entendido muy bien su acción y la función de los bosones W, y ahora me ha quedado bastante más claro. 

La única pega que le puedo poner a The Particle Zoo es que en los capítulos finales se traiciona un poco a sí mismo. Si hasta llegar a los neutrinos la tónica predominante había sido la de explicar cada pequeño detalle de forma concisa pero completa, en el último tramo Hesketh comienza a tener un poco más de prisa y opta por ofrecer un panorama a vista de pájaro. El libro pierde entonces un poco de su personalidad y se asemeja a otras muchas obras de divulgación al uso. Es cierto que los temas tratados son mucho más especulativos (la materia oscura o la búsqueda de la super-simetría, por ejemplo), pero la falta de esos detalles que hacían que los conceptos encajaran tan bien unos con otros se nota en demasía. No es que los conceptos estén mal explicados, pero les falta la profundidad de los primeros capítulos.

Aún así, The Particle Zoo es un libro que he disfrutado enormemente y con el que, como decía arriba, he aprendido muchas cosas nuevas. Lo recomiendo a cualquier persona interesada en conocer cómo funciona el mundo subatómico y que no tenga miedo a encontrarse de vez en cuando alguna fórmula matemática y a pararse un ratito a pensar sobre algún concepto un poco más abstracto de lo habitual.       

lunes, 13 de agosto de 2018

Vídeo: Presentación de La física del universo cinematográfico Marvel, de José Manuel Uría (Celsius 2018)

Hoy tengo el placer de traeros el vídeo de una de las presentaciones más divertidas del pasado Celsius 232: la de La física del universo cinematográfico Marvel, de José Manuel Uría. Participa el autor acompañado de Diego García Cruz.

¡Que la disfrutéis!


lunes, 28 de mayo de 2018

Reseña de Lost in Math, de Sabine Hossenfelder

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando Lost in the Beauty, de The Cainfields (Spotify)

De un tiempo a esta parte, he vuelto a incorporar en mis lecturas los libros de ensayo y divulgación científica, disminuyendo un poco mi ingesta de fantasía y ciencia ficción. Por ello, y puesto que algunas personas por Twitter me lo han pedido, iré publicando de vez en cuando en el blog algunas reseñas de libros científicos que espero resulten de vuestro interés. 

El primero que os traigo es Lost in Math, de Sabine Hossenfelder, una muy recomendable obra que se pone a la venta esta misma semana. En ella, la autora ataca varios temas que, personalmente, me parecen muy atractivos. Por un lado, pone de manifiesto la crisis por la que pasa la física actual debido a la ausencia de evidencia que corrobore teorías tan populares como la supersimetría y a la creciente dificultad de realizar experimentos que puedan discriminar entre las distintas alternativas, cada vez más abstractas, que pugnan por unificar la física cuántica y la relatividad general. Por otro, explora las interacciones entre física, matemáticas y filosofía y los problemas que pueden surgir cuando se diluyen las fronteras entre ellas, como bien ejemplifican los siguientes párrafos:
It took twenty-five years from the prediction of the neutrino to its detection, almost fifty years to confirm the Higgs boson, a hundred years to directly detect gravitational waves. Now the time it takes to test a new fundamental law of nature can be longer than a scientist’s full career. This forces theorists to draw upon criteria other than empirical adequacy to decide which research avenues to pursue. Aesthetic appeal is one of them.
(...)
When asked to judge the promise of a newly invented but untested theory, physicists draw upon the concepts of naturalness, simplicity or elegance, and beauty. These hidden rules are ubiquitous in the foundations of physics. They are invaluable. And in utter conflict with the scientific mandate of objectivity.
El libro se convierte así en una cruzada por desterrar los criterios subjetivos de la investigación científica, algo que Hossenfelder lleva a cabo de forma magnífica. La autora comienza exponiendo la extendida creencia de que las teorías físicas deben ser "hermosas", algo que desmonta rápida y certeramente sin más que echar un poco la vista atrás: 
And not only does the history of science thrive with beautiful ideas that turned out to be wrong, but on the upside we have the ugly ideas that turned out to be correct.
Esta primera parte del libro es, simplemente, excelente y justifica por sí misma la lectura de la obra, no sólo por el contenido del certero análisis de Hossenfelder, sino por el estilo del mismo, que derrocha ironía y frases demoledoras:
After evidence forced him to give up the beautiful polyhedra, Kepler, in later life, became convinced that the planets play music along their paths. In his 1619 book Harmony of the World he derived the planet’s tunes and concluded that “the Earth sings Mi-Fa-Mi.” It wasn’t his best work.
De hecho, el texto está plagado de auténticos "zascas" y Hossenfelder reparte estopa a diestro y siniestro sin demasiados reparos ni miramientos. He subrayado muchísimos pasajes y, aunque no voy a reflejarlos todos aquí, sí que me gustaría, al menos, mostraros algunos para que os hagáis una idea de lo que os podéis esperar de Lost in Math:

Is it really any weirder to believe everything is made of qubits than of strings or loops or some 248-dimensional representation of a giant Lie algebra? How patently absurd it must appear to someone who last had contact with physics in eleventh grade that people get paid for ideas like that. But then, I think, people also get paid for throwing balls through hoops.
(...)
You’d think that scientists, with the professional task of being objective, would protect their creative freedom and rebel against the need to please colleagues in order to se- cure continued funding. They don’t.
(...)

The search for dark matter particles began as an afterthought: experimentalists working with a detector originally developed to catch neutrinos reported in 1986 on the first “interesting bounds on galactic cold dark matter and on light bosons emitted from the sun.” In plain English, “interesting bounds” means they didn’t find anything. 

Various other neutrino experiments at the time also obtained interesting bounds.
(...)
There's a lesson to be learned here I think: if you pile up enough of it, even shit can look beautiful. 
Todas estas reflexiones están, en su mayor parte, intercaladas entre las entrevistas que Sabine Hossenfelder realiza a físicos como Steven Weinberg, Franck Wilczek, Nima Arkani-Hamed o Garrett Lisi (el famoso "científico surfero"). Estas conversaciones sirven para dar una visión global bastante acertada del panorama de la investigación puntera actual en física teórica, aunque he decir que en la parte final llegan a hacerse ligeramente repetitivas (uno de los pocos problemas que he encontrado con el libro). 

Aunque Lost in Math no es el típico libro de divulgación centrado en exponer en términos llanos conceptos científicos (no encontraréis aquí, ¡afortunadamente!, la enésima descripción del experimento de la doble rendija), Hossenfelder no renuncia a dar explicaciones de fenómenos puntuales cuando lo considera necesario, y lo hace siempre con claridad y exactitud, como, por ejemplo, cuando habla de las dificultades de unificar relatividad general y mecánica cuántica: 
The origin of the contradiction is that general relativity is not a quantum theory but nevertheless must react to matter and radiation, which have quantum properties. According to the standard model, an electron, for example, can be in two places at once because it is described by a wave function. And according to general relativity, the mass of the electron curves space-time around it. But around which location? General relativity cannot answer this question, since its curvature doesn’t have quantum properties and can’t be in two places at once.
En este sentido, el libro puede ser leído por cualquier persona interesada en el tema, pero se trata de una obra más cercana al ensayo metacientífico que a la divulgación científica propiamente dicha. Por ello, quizá resulte más atractivo para aquellas personas que tengan al menos un conocimiento somero de los temas tratados (sin necesidad, ni mucho menos, de ser un experto en la materia). 

En cuanto a las conclusiones, la obra termina de una forma un tanto abrupta. Hossenfelder hace un grandísimo trabajo exponiendo los problemas de la física actual y cómo muchas de las teorías propuestas se alejan sin remedio del campo de lo comprobable empíricamente para adentrarse en el reino de las matemáticas puras. También hace un buen análisis de las causas de estos problemas, tanto a nivel puramente científico como a nivel social. Pero, para mi gusto, se queda un poco corta en apuntar nuevas direcciones que puedan ayudar a resolver estas dificultades. Es verdad que hay un apéndice con algunos consejos de "buenas prácticas", pero me han parecido demasiado etéreos y no suficientemente contundentes.

Este es la principal pega que le pongo a una obra que, por lo demás, es prácticamente impecable. Amena, rigurosa, incisiva, mordaz, inteligente y divertida. Poco más se le puede pedir a un libro de este estilo, por lo que lo recomiendo casi sin reservas. 

miércoles, 28 de febrero de 2018

Ebook en oferta: El camino a la realidad, de Roger Penrose

En estos momentos se puede adquirir El camino de la realidad, de Roger Penrose, a precio promocional en varias tiendas online (Amazon ES - 2,37€; Casa del Libro - 2,49€; Google Play - 2,37€). 

Se trata de una obra monumental que, como dije una vez, me llevaría a una isla desierta, pero que no se si me atrevo a recomendar. Es un libro ambicioso, denso, lleno (pero muy lleno) de matemáticas y complejas (y hermosas) y de física compleja (y hermosa). Confieso que no he podido terminarlo (ni comprender completamente la parte que sí llegué a leer) pese a que lo he intentando varias veces. Pero no renuncio a la idea de volver a retomarlo y acabar de leerlo algún día. Un libro simplemente increíble. Si no tenéis miedo a las matemáticas y queréis comprender un poco más cómo funciona nuestro universo, este puede ser libro (eso sí, no sé qué tal saldrán los cientos de fórmulas y dibujos en la versión en ebook). 

Esta es la sinopsis del libro:
Un libro definitivo e imprescindible para tener en la mano, en un solo volumen, todo el saber acumulado hasta la actualidad sobre el universo, el espacio, las leyes que lo rigen y los conceptos esenciales. 
El avance de la ciencia ha ido modificando radicalmente nuestra manera de comprender el universo a lo largo de la historia. Gracias al progreso científico, los conceptos físicos y matemáticos han transformado nuestra visión: desde Ptolomeo y los pensadores griegos, que concebían el espacio como esferas y mundos planos superpuestos, pasando por Galileo y Kepler, hasta la época moderna, que empieza con la teoría de la gravedad formulada por Newton. En el mundo contemporáneo la revolución científico-técnica vino de la mano de la teoría general de la relatividad de Einstein, que fijó el nuevo paradigma sobre las leyes del universo físico. Desde Einstein, la ciencia ha evolucionado hacia las teorías cuánticas, espacios curvos, geometrías no euclídeas, ideas sobre la antimateria y las partículas y otras formas de aproximación a la realidad. 
Con este marco conceptual como punto de partida, Roger Penrose, uno de los matemáticos y físicos más prestigiosos del mundo, levanta este "monumento" del conocimiento: un completo estado de la cuestión del saber actual y de todos los instrumentos conceptuales para comprender la física, la matemática y las leyes científicas que rigen el universo. Explicaciones, conceptos, estado de las investigaciones en curso, repaso y argumentaciones, comentarios sobre las leyes del universo y últimas teorías, este libro es la biblia de todos los conceptos de la física moderna. 
Una obra fundamental para conocer todo lo que hay que saber sobre el funcionamiento del espacio y el tiempo, la gravitación universal, la cosmología moderna, los últimos descubrimientos en termodinámica, la antimateria, los agujeros negros, el big bang y la formación del universo, etc. Se trata,sin duda, de una obra de referencia fundamental.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Novedad: Life 3.0, de Max Tegmark

Ya está a la venta Life 3.0: Being Human in the Age of Artificial Intelligence, el nuevo libro de ensayo de Max Tegmark. 

Esta es su sinopsis:
How will Artificial Intelligence affect crime, war, justice, jobs, society and our very sense of being human? The rise of AI has the potential to transform our future more than any other technology—and there’s nobody better qualified or situated to explore that future than Max Tegmark, an MIT professor who’s helped mainstream research on how to keep AI beneficial. 
How can we grow our prosperity through automation without leaving people lacking income or purpose? What career advice should we give today’s kids? How can we make future AI systems more robust, so that they do what we want without crashing, malfunctioning or getting hacked? Should we fear an arms race in lethal autonomous weapons? Will machines eventually outsmart us at all tasks, replacing humans on the job market and perhaps altogether? Will AI help life flourish like never before or give us more power than we can handle? 
What sort of future do you want? This book empowers you to join what may be the most important conversation of our time. It doesn’t shy away from the full range of viewpoints or from the most controversial issues—from superintelligence to meaning, consciousness and the ultimate physical limits on life in the cosmos.

miércoles, 23 de agosto de 2017

From Bacteria to Bach and Back, de Daniel C. Dennett

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando The Musical Offering BWV 1079: Ricercar a 6, de Johann Sebastian Bach (Spotify, YouTube)

A poco que uno se interese por temas como la teoría de la mente o la evolución de la consciencia, hay nombres como el de Daniel C. Dennett que aparecen recurrentemente. Y, sin embargo, aún tenía pendiente leer alguna de sus obras. Recuerdo, eso sí, haber tomado prestada de la biblioteca La conciencia explicada hace algunos años, pero nunca encontré el tiempo para pasar más allá del prólogo antes de tener que devolverlo. Así que cuando me enteré de que se acababa de publicar From Bacteria to Bach and Back: The Evolution of Minds, vi la oportunidad de saldar una deuda pendiente. Lamentablemente, debería haberme fiado de mi intuición de que un título con un juego de palabras tan malo no podía augurar nada bueno. 

From Bacteria to Bach and Back (no, de verdad, es que suena espantosamente mal) es una obra totalmente prescindible por muchas razones. La primera es que, en su mayor parte, es un remake de libros como The Blind Watchmaker o The Selfish Gene, de Richard Dawkins. A poco que estéis familiarizados con sus teorías (y son tan famosas que seguramente las conozcáis aunque no hayáis leído los libros, como me sucede a mí), no habrá prácticamente nada del libro de Dennett que os aporte ideas o conocimientos nuevos. De hecho, una buena parte del ensayo está dedicado a justificar que la evolución puede dar lugar a "productos" altamente complejos (como un cerebro humano) sin necesidad de ninguna inteligencia externa que guíe el proceso (lo que Dennett denomina "competencia sin comprensión") pero, paradójicamente, insiste en decir que se trata de un "diseño inteligente" (cuando todos sabemos las connotaciones que tiene ese término en particular). 

Por otro lado, el libro es totalmente prescindible porque su mensaje principal se puede resumir en apenas un par de frases sin perder apenas nada por el camino. El subtítulo del libro es The Evolution of Minds. Pues bien, la tesis de Dennett se reduce a afirmar que la mente humana es fruto del diseño inteligente (sic) por el que la evolución da lugar al cerebro, más la aparición de memes (sí, de nuevo un remake de Dawkins) como el lenguaje que permiten niveles de abstracción crecientes. Y ya está. Apenas hay nada más. Casi 150000 palabras que se pueden resumir en apenas dos frases.

Otro motivo por el que no merece la pena molestarse con From Bacteria to Bach and Back, es que tiene al menos (que yo haya detectado) un error de bulto. En cierto momento, Dennett habla sobre el "poder recursivo" del lenguaje y afirma que la iteración no es lo mismo que la recursión y que construcciones como la yuxtaposición repetida de frases con conjunciones como "and" son iterativas pero no recursivas. No tengo palabras para describir el tamaño de semejante burrada. Como cualquier estudiante de programación (o de Teoría de la Computabilidad, pero tampoco hace falta irse tan allá) sabe, todo lo que puede hacerse de forma recursiva puede hacerse también de forma iterativa. Es más, las construcciones de yuxtaposición se expresan en la teoría formal de gramáticas de Chomsky (al que tanto menciona Dennett, curiosamente) mediante reglas recursivas, porque en las gramáticas no existe la iteración como tal. 

En resumen, From Bacteria to Bach and Back es un libro que no aporta nada novedoso y que se dedica a dar vueltas a las mismas ideas alargándolas sin necesidad ni objetivo claro. Como decía, totalmente prescindible. En concreto, a mí para lo que único que me ha servido es para comprobar empíricamente que se puede escuchar un audiolibro al 175% de su velocidad normal y no perderse nada por el camino. 

jueves, 20 de julio de 2017

Superintelligence, de Nick Bostrom

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando You Could Be Mine, de Guns N' Roses (Spotify, YouTube)

Cuando, hace algunos meses, reseñé Inteligencia artificial: una introducción filosófica, de Jack Copeland, prometía contar mis impresiones de una obra que cubría una de las pequeñas lagunas de ese otro libro: Superintelligence, de Nick Bostrom. Me ha llevado un poco más de tiempo del que esperaba, pero aquí tenéis al fin mi reseña. Ya me diréis si la espera ha merecido la pena. 

Para el que no sepa de qué trata Superintelligence, diré simplemente que es una de las obras más destacadas de la corriente de pensamiento que, en los últimos años, intenta alertar sobre los peligros de desarrollar inteligencias artificiales que superen en capacidad a los seres humanos. Seguramente habréis oído o leído en distintos sitios las declaraciones de personajes tan relevantes como Stephen Hawking, Bill Gates o Elon Musk llamando a tomar precauciones contra las IAs. Pues gran parte de esas ideas están recogidas (cuando no inspiradas) por Bostrom en este libro. 

La obra no oculta en ningún momento la postura del autor. De hecho, desde el prólogo se muestra a las claras que Bostrom aboga por tomar cuanto antes infinidad de precauciones en la investigación y desarrollo de la inteligencia artificial. En ese sentido, se podría pensar que leer Superintelligence redundante si uno ya está familiarizado con las advertencias sobre el tema que se han venido realizando con frecuencia en los últimos tiempos. Sin embargo, me atrevo a afirmar que leer este libro no está de más incluso si uno tiene una opinión ya formada sobre el particular. 

Y es que uno de los placeres de leer Superintelligence es disfrutar de lo increíblemente prolijo y metódico del razonamiento de Bostrom. Si conocéis el famoso argumento de la simulación (y, si no, os diré que os estáis perdiendo una de mis ideas filosóficas favoritas), sabréis que este autor es especialmente cuidadoso en su forma de pensar y exponer sus ideas. En ese sentido, Superintelligence es Bostrom en estado puro: cada capítulo analiza y desmenuza todas las posibilidades hasta la extenuación. Mientras leía el libro, me era imposible no imaginarme a Bostrom como una apisonadora, procediendo de forma lenta pero inasequible al desaliento a aplastar cualquier objeción que se atreve a ponerse en su camino. 

Fruto de esto es una análisis pormenorizado de todas las formas en que se puede llegar a obtener superinteligencia (capítulo 2), las formas que ésta puede adoptar (capítulo 3), la dinámica de la singularidad en función del número de agentes presentes (capítulo 4), las capacidades que puede alcanzar una superinteligencia (capítulo 6), las distintas formas en las que el desarrollo de la inteligencia artificial puede acabar en un desastre (capítulo 8, uno de mis favoritos) o los problemas que se pueden plantear incluso con inteligencias artificiales "limitadas" (capítulo 10). Creo que estos capítulos son, en su mayor parte, excelentes y justifican por sí solos la lectura del libro, incluso aunque no esté completamente de acuerdo con todas las conclusiones a las que llega Bostrom (por ejemplo, el hecho de que una IA sea necesariamente un agente racional). 

Como aliciente adicional, y quizá esto sea lo más interesante para el lector aficionado a la ciencia ficción más que al ensayo filosófico, se exploran montones de escenarios e ideas que podrían dar lugar a relatos o incluso novelas enteras. Bostrom no los desarrolla con especial detalle, pero el germen está sin duda ahí y estoy seguro de que un escritor con un poco de imaginación puede encontrar en esta obra una auténtica mina de oro para sus creaciones. 

En el aspecto negativo, he de mencionar que lo que al principio es una virtud de la obra, al final se convierte también en su talón de Aquiles. Tan prolijo y exhaustivo quiere ser Bostrom que el tramo final del libro, aproximadamente a partir del último tercio, se vuelve tedioso y repetitivo. En concreto, mi impresión es que del capítulo 11 en adelante hay mucho desarrollo que se deduce fácilmente de lo expuesto anteriormente y del que se podría haber prescindido sin mayor problema.

Pese a ello, creo que Superintelligence es una obra interesante y estimulante, que recomiendo leer incluso aunque no estéis muy de acuerdo con el alarmismo que se ha creado alrededor de la investigación en inteligencia artificial. Ver la maquinaria de razonamiento que pone en marcha Bostrom es un espectáculo que merece la pena contemplar en funcionamiento y, solo por ello, doy por muy bien empleado el tiempo invertido en leer este libro.      

lunes, 26 de junio de 2017

Astrophysics for People in a Hurry, de Neil de Grasse Tyson

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando el tema principal de la serie de TV Cosmos, de Vangelis (Spotify, YouTube)

Desde hace algunos meses estoy intentando retomar la (¿buena?) costumbre que tenía de leer libros de ensayo y de divulgación científica. Con tanta novedad de ciencia ficción y fantasía, en los últimos años apenas había leído fuera de esos géneros y la verdad es que estaba un poco desfasado. Mirando novedades, me encontré con Astrophysics for People in a Hurry, de Neil de Grasse Tyson, un libro que me pareció especialmente atractivo no solo por lo afamado de su autor, sino porque siempre he estado interesado en la astrofísica y nunca había leído un libro completo sobre el tema. Sin embargo, he de decir que me he llevado una decepción bastante considerable.

Los temas elegidos por Tyson son adecuados, relevantes e interesantes: el Big Bang, el fondo cósmico de microondas, la materia y la energía oscuras... Ahí no hay nada que objetar. Mi gran problema es con cómo están contadas las cosas y, sobre todo, con qué cosas están contadas. Es cierto que es un libro sobre astrofísica, pero lo más importante del título (debería haberlo tenido en cuenta) es que es para gente con prisa. Dejadme que me explique. 

El libro es breve, muy breve. Poco más de doscientas páginas que se leen en un par de días (bueno, si tienes prisa y poco tiempo supongo que en un poco más). Los doce capítulos por tanto, son también necesariamente muy cortos, de poco más de diez páginas cada uno, bastantes de las cuales se dedican a introducir conceptos o explicar contextos históricos que (creo yo) son ampliamente conocidos.  Si a esto le sumamos que, supongo que para hacer el viaje más "llevadero", Tyson añade numerosas anécdotas (también ampliamente conocidas, como la del "material dieléctrico blanco" de Penzias y Wilson) y explicaciones a un nivel muy básico, al final apenas queda espacio para nada más. 

En consecuencia, terminé la lectura con la peor sensación que creo que se puede tener después de haber leído un libro de divulgación: la de no haber aprendido absolutamente nada. No me considero en absoluto un experto en astrofísica, ni muchísimo menos, y por eso precisamente me interesé en este libro, así que me sorprende enormemente no haber encontrado ninguna idea nueva en doscientas páginas. Quizá, por aquello de la prisa, yo no sea parte del público objetivo que Tyson tenía en mente al escribir Astrophysics for People in a Hurry, pero la verdad es que me cuesta verlo. 

Otra cosa que tampoco me ha gustado es el estilo que el autor adopta a la hora de abordar los distintos temas. Como suele ser habitual en la mayor parte de la divulgación más popular (aunque, evidentemente, hay muchas honrosas excepciones), el tono es desenfadado y un pelín condescendiente, con muchos ejemplos sacados "de la vida real" que a veces resultan un tanto ridículos e, incluso, equívocos. En algunos momentos, y esto quizá sea solo impresión mía, parece que Tyson quiera en este libro seguir la senda de Asimov, pero se queda muy corto. También intenta meter algunos chistes y juegos de palabras, pero ninguno acaba de funcionar. Todo esto me resulta chocante y curioso, porque cuando he visto al autor en vídeos de conferencias o en la nueva versión de la serie Cosmos, sí que me ha parecido que acierta con el tono y que tiene bastante gracia. 

En definitiva, Astrophysics for People in a Hurry es un libro que me ha decepcionado profundamente y que no puedo recomendar en buena fe. Quizá sea cuestión de mis expectativas, porque la mayor parte de las reseñas que he leído son fundamentalmente positivas, pero creo que este es un libro del que podéis prescindir sin mayor problema a poco que os suenen conceptos como el Big Bang o la materia oscura. Lamentablemente, hay poco que aprender en un libro que debería servir para eso.

lunes, 3 de abril de 2017

Inteligencia artificial: una introducción filosófica, de Jack Copeland

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando Chinese Room, de Strange Monsters (Spotify, Bandcamp). 

Hace unas pocas semanas tuve el placer de participar en un coloquio, organizado por el Club de Cine de la Escuela Politénica de Ingeniería de Gijón, a raíz de la proyección de la película Ex Machina. Preparando algunas cuestiones para fomentar el debate, me acordé de un libro que había leído hacía mucho tiempo y en el que por primera vez me había encontrado con conceptos de la filosofía de la inteligencia artificial, como el argumento de la habitación china de John Searle.  

Como hacía tanto tiempo que había leído el libro (¿veinte años, quizá?), no recordaba el título exacto ni el autor, pero sí que lo había tomado prestado de la biblioteca pública. Así que al día siguiente del coloquio, me puse a buscar hasta que di con el libro en cuestión, que resultó ser Inteligencia artificial: una introducción filosófica, de Jack Copeland. Rápidamente, lo pedí prestado de nuevo en la biblioteca y me puse a releerlo, con la intención de comprobar si era tan bueno como recordaba y, por supuesto, para preparar esta reseña. 

Debo decir en primer lugar algunas cosas obvias. La primera es que, claro está, no se trata de un libro de ciencia ficción. Como bien dice el título es un ensayo filosófico sobre la inteligencia artificial, fundamentalmente sobre si en principio sería posible desarrollarla y las principales teorías y críticas que se han desarrollado al respecto. En ese sentido, nadie debería asustarse, puesto que (como también dice el título) se trata de una introducción y prácticamente todos los aspectos se tratan desde cero y de forma francamente accesible. Hay algunas partes algo más técnicas (la segunda mitad del capítulo 5, por ejemplo, de la que hablaré un poco más abajo), pero son franca minoría e incluso se pueden saltar sin temor a perder el hilo general del libro. Es, eso sí, una obra para pensar y reflexionar y no se puede leer del tirón como quien lee una novela de aventuras, pero no hay nada que no esté al alcance del lector medio ni que requiera conocimientos previos especiales. 

La otra cosa que debo advertir antes de pasar a la reseña en sí, es que el libro ya tiene sus años. Se publicó en inglés en 1993 y en español en 1996 (la edición que yo he leído), algo que en temas que tienen que ver con la ciencia (y más con la informática), puede ser una barbaridad. Reconozco que tenía miedo por cómo habría envejecido y en algunos aspectos está claramente anticuado, pero en general, y puesto que se trata de una introducción, la mayor parte del contenido sigue siendo de lo más pertinente. 

El test de Turing
El libro comienza con dos capítulos dedicados a motivar el problema del desarrollo de la inteligencia artificial y dar un contexto histórico de sus inicios. Ambos capítulos son concisos, claros y aportan datos muy interesantes desde una perspectiva bastante equilibrada. Para quien no conozca programas clásicos como ELIZA, PARRY o SHRDLU, creo que supondrá una lectura muy interesante. Es curioso como, vistas desde 2017, algunas cosas parecen bastante ingenuas, pero tampoco se diferencian demasiado de las promesas que se hacen en cuanto a los proyectos de inteligencia artificial en la actualidad. 

El capítulo 3 entra ya de lleno en el tema principal del libro y nos presenta el famoso test de Turing (que aparece en tantas obras de ciencia ficción, como precisamente en la película Ex Machina). Me parece una exposición simplemente brillante, que clarifica muchos de las interpretaciones incorrectas que se suelen hacer sobre la prueba propuesta por Turing y que, además, realiza un análisis sobrio pero certero sobre sus puntos fuertes y sus debilidades. Casi solo por este capítulo merece la pena echarle un vistazo al libro. 

Los capítulos 4 y 5, por el contrario, son los más flojos de la obra. El 4 porque presenta unas secciones de introducción a lo que es la computación simbólica que pienso que son redudantes para los que saben del tema y no demasiado clarificadores para los que no los conocen. Y el 5 porque se centra en un ejemplo concreto, el proyecto Cyc, que aunque sigue vigente en la actualidad (me ha sorprendido comprobarlo) tiene más bien poca relevancia. La parte final de este capítulo 5, además, es especialmente técnica sin que haya realmente un motivo acuciante para ello. Por suerte, como decía antes, se puede saltar sin ningún perjuicio para la comprensión del resto del libro.

En el capítulo 6, el libro remonta de nuevo el vuelo. Si antes Copeland había presentado y analizado el test de Turing, ahora le toca el turno a una de las principales y más famosas objeciones a esa prueba: el argumento de la habitación china (que aparece, por ejemplo, en Visión Ciega, de Peter Watts). Mediante una serie de diálogos ficticios, el autor examina el experimento mental propuesto por Searle desde distintos puntos de vista, desmenuzando cada uno de sus detalles. Un capítulo imprescindible para cualquier interesado en el tema. De hecho, una alternativa a leer el libro completo sería quedarse únicamente con los capítulos 3 y 6, con lo que se tendría una buena perspectiva de la relevancia del test de Turing y de las controversias que ha provocado.

Los capítulos 7 y 8, aun siendo relevantes para la discusión sobre la posibilidad de desarrollar una inteligencia artificial, son de hecho bastante más generales y tocan temas filosóficos que tienen una notable trascendencia más allá del tema principal del libro. El primero de ellos se centra en la libertad y analiza temas como el determinismo, el azar y el caos, así como las posturas filosóficas más destacables en torno a estos aspectos. Es bastante interesante, aunque creo que no se exploran suficientemente las implicaciones del azar inherente en la física cuántica.

La habitación china
El capítulo 8 está dedicado a la consciencia y es el que más corto se me ha hecho de todo el libro, porque muchos de los temas que se apuntan darían (han dado, de hecho) para volúmenes completos. Aquí se nos presentan algunos esbozos de temas de vital importancia en la filosofía de la mente, como las propuestas sobre el origen de la consciencia debidas a Julian Jaynes (que conoceréis si habéis leído Echopraxia, de Peter Watts); el famoso artículo de Thomas Nagel y la existencia de los qualia; la percepción "inconsciente" en los afectados por la visión ciega y otros trastornos semejantes; o el argumento sobre "lo que Mary no sabe" (que también aparece en la película Ex Machina). Como podéis ver, una gran cantidad de temas de lo más interesante y que, obviamente, apenas se llegan a explorar en las pocas páginas que tiene este capítulo.

A continuación, Copeland dedica un capítulo a la pregunta de si el cerebro se puede considerar como un ordenador, presentando algunos conceptos básicos sobre neurofisiología (que no puedo enjuiciar puesto que apenas conozco nada sobre el tema, aunque creo que se queda muy por debajo del fantástico On Intelligence, de Jeff Hawkins) y volviendo a examinar algunos de los argumentos expuestos durante el resto del libro. También se toca levemente el tema de la referencia y la intencionalidad, un campo que también ameritaría un tratamiento más detallado.

Finalmente, en el último capítulo, el autor realiza una pequeña pero rigurosa y acertada introducción a las redes neuronales artificiales (que, me ha hecho gracia comprobarlo, en el libro se describen con el arcaico término de PDPs) y a las posibilidades que podrían apuntar frente a los métodos de la inteligencia artificial clásica. Curiosamente, si hubiera releído este libro hace tres o cuatro años seguramente habría afirmado que se trata de un capítulo pasado de moda e irrelevante en el siglo XXI, pero el resurgimiento de este tipo de enfoques tras los éxitos recientes del deep learning (el más conocido de los cuales quizá sea el de AlphaGo) hacen que vuelva a ser de lo más pertinente. Me ha gustado también que Copeland se atreva a meterse, aunque sea solo un poquito, en el fascinante mundo del estudio matemático de la computabilidad, con adecuadas menciones de la tesis de Church-Turing y de la diferencia entre problemas decidibles y semi-decidibles (aunque no sé hasta qué punto esta parte resultará comprensible para alguien sin experiencia en la materia, dadas algunas imprecisiones en la definición de algunos conceptos; en cualquier caso, son apenas unas pocas páginas que tampoco son necesarias para entender el razonamiento en su conjunto).  

Esto es, a grandes rasgos, lo que el libro contiene que, como podéis ver, es mucho y variado. Pero hablemos por un momento de lo que el libro no contiene. Una cosa que me ha llamado poderosamente la atención es que no se haga en ningún momento ni siquiera una mención a los teoremas de incompletitud de Gödel. Ojo, no quiero decir que esté de acuerdo en que el uso de argumentos basados en estos resultados supongan ningún impedimento para la posibilidad de la inteligencia artificial, pero es innegable la importancia histórica que han tenido ese tipo de ataques en la historia de la filosofía de la IA, por ejemplo en los trabajos de J.R. Lucas y Roger Penrose, por citar a dos de los más notables abanderados del movimiento. Podría argumentarse que quizá estos asuntos se saldrían del ámbito de un libro que pretende ser solo una "introducción", pero no acabo de estar nada convencido del asunto y me sigue pareciendo una ausencia cuando menos llamativa (curiosamente, sí que son parte de la trama en el relato "Oracle", de Greg Egan).

Otra ausencia notoria, aunque esta es mucho mas comprensible, es que en ningún momento se mencione nada sobre la ética del desarrollo de inteligencias artificiales. Digo que es más comprensible porque, por un lado, Copeland se centra claramente en la posibilidad de la existencia de la IA y no en sus implicaciones y porque, además, muchos de los temas relevantes para el estudio de esas implicaciones se pusieron de moda después de la publicación del libro (recordemos, por ejemplo, que fue precisamente en 1993 cuando Vernor Vinge publicó su célebre The Coming Technological Singularity), aunque es cierto que ya se había escrito mucho sobre el particular con anterioridad. En cualquier caso, es un tema que seguramente volveré a tocar dentro de poco porque tengo previsto comentar en este mismo espacio mis impresiones sobre Superintelligence, de Nick Bostrom.

En resumen, puesto que ya me he alargado bastante más de lo que pretendía, Inteligencia artificial: una introducción filosófica es una excelente manera de tomar contacto con algunos de los temas centrales de la filosofía de la IA y sigue siendo más que relevante pese a que han pasado casi 25 años desde su publicación. No tiene absolutamente nada que envidiar a otros libros de intención similar, como el notorio La nueva mente del emperador, de Roger Penrose, y de hecho la obra de Copeland está mucho más enfocada y es infinitamente menos tendenciosa (aunque el autor en ningún momento oculta sus convicciones). En algún sitio he leído que se preparaba una segunda edición de este estupendo libro, lo cual sería una gran noticia, pero mientras nos llega esa versión revisada (si es que lo hace) recomiendo echarle un vistazo a la edición original, porque tiene muchísimo que ofrecer.    

lunes, 8 de diciembre de 2014

Ganadores de los Premios Ignotus 2014


Anoche, durante la cena de gala de la MiRCon 2014 (XXXII HispaCon) se anunciaron los ganadores de los Premios Ignotus. Podéis verlos a continuación, en negrita, junto a los nominados de cada categoría:

Novela

  • Esta noche arderá el cielo, de Emilio Bueso (Salto de Página)
  • Gente muerta, de J. G. Mesa (aContracorriente)
  • La canción secreta del mundo, de José Antonio Cotrina (Hidra)
  • Los nombres muertos, de Jesús Cañadas (Fantascy)
  • Memoria de tinieblas, de Eduardo Vaquerizo (Sportula)

Novela corta

  • Detective, de Rodolfo Martínez (Sportula)
  • En el filo, de Ramón Muñoz (en Terra Nova Vol. 2. Fantascy)
  • La montaña, de Juan González Mesa (Bizarro)
  • La penúltima danza del Griwll, de Ramón Merino Collado (De monstruos y Trincheras. Juan José Aroz, Espiral)
  • Rafentshalf, de Jesús Fernández Lozano (en Reyes de aire y agua. Cápside)

Cuento

  • Dariya, de Nieves Delgado (en Ellos son el futuro / Web Ficción Científica / Revista Terbi nº 7)
  • El aeropuerto del fin del mundo, de Tamara Romero (en Visiones 2012. AEFCFT)
  • El enemigo en casa, de Concepción Regueiro (en Historias del Crazy Bar. Stonewall)
  • Mercaderes de tiempo, de Víctor Conde (Sportula)
  • La última huella, de Miguel Santander (en La costilla de Dios. Libralia / Revista TerBi nº 6)
  • Los orcos no comen golosinas, de Carlos López Hernando (en Visiones 2012. AEFCFT)
  • Wendy de los gatos, de Jesús Fernández Lozano (en Reyes de aire y agua. Cápside)

Antología

  • Cuentos para Algernon Año I, de Marcheto (Cuentos para Algernon)
  • Hic sunt dracones. Cuentos imposibles, de Tim Pratt (Fata Libelli)
  • La bomba número seis, de Paolo Bacigalupi (Fantascy)
  • Reyes de aire y agua, de Jesús Fernández Lozano (Cápside)
  • Terra Nova Vol. 2, de Mariano Villarreal y Luis Pestarini (Fantascy)

Libro de ensayo

  • Cómo escribir ciencia-ficción y fantasía, de Orson Scott Card (Alamut)
  • El poder de la sangre, de Pedro L. López (Dolmen)
  • Jack Kirby. El cuarto demiurgo, de José Manuel Uría (Sportula)
  • Japón sobrenatural, de Daniel Aguilar (Satori)
  • La biblia steampunk, de Jeff Vandermeer y S. J. Chambers (Edge Entertainment)
  • La 100cia ficción de Rescepto, de Sergio Mars (Cápside)
  • La literatura fantástica argentina en el siglo XIX, de Carlos Abraham (La Biblioteca del Laberinto)
  • Silencios de pánico, de Diego López y David Pizarro (Tyrannosaurus Books)
  • Steampunk Cinema, de Varios autores (Tyrannosaurus Books)

Artículo

  • Howard Koch, el guionista tras la magia de La guerra de los mundos de Orson Welles, de Luis Alfonso Gámez (Web Magonia)
  • La ciencia ficción española, de Mariano Villarreal (Web El rincón de Koreander)
  • Literatura Fantástica en cifras. Estadística de producción editorial de género fantástico en España durante el año 2013, de Mariano Villarreal (Web Literatura Fantástica)
  • Sobre la fantasía feérica, de Sergio Mars (Antología Reyes de aire y agua)
  • Ucronía, de Asociación Cultural ALT+64 (Revista TerBi nº 7 / Web alt+64 Wiki)

Ilustración

  • Cubierta de De monstruos y trincheras, de Koldo Campo (Juan José Aroz, Espiral)
  • Cubierta de El dirigible, de Carlos Argiles (Dlorean)
  • Cubierta de El mejor de los mundos posibles, de Alejandro Colucci (RBA)
  • Cubierta de Memoria de tinieblas, de Eduardo Vaquerizo (Sportula)
  • Cubierta de Reyes de aire y agua, de Olga Esther (Cápside)
  • Cubierta de Terra Nova Vol. 2, de Ángel Benito Gastañaga (Fantascy)
  • Cubierta de Zaibatsu / La edad del vuelo, de Koldo Campo (Juan José Aroz, Espiral)

Producción audiovisual

  • El cosmonauta, de Nicolás Alcalá (Largometraje)
  • Fallo de Sistema, de Santiago Bustamante (Programa de Radio)
  • Los últimos días, de Álex Pastor y David Pastor (Largometraje)
  • Luces en el Horizonte, de Luis Martínez y Pablo Uría (Podcast)
  • Los VerdHugos, de Miquel Codony, Pedro Román, Elías F. Combarro y Josep María Oriol (Podcast)

Tebeo

Categoría cancelada en esta edición al no haber alcanzado el mínimo de candidaturas referidas en el artículo 26 del Reglamento.

Obra poética

Categoría cancelada en esta edición al no haber alcanzado el mínimo de candidaturas referidas en el artículo 26 del Reglamento.

Revista

  • Alfa Eridiani, editada por la Asociación Cultural Alfa Eridiani
  • Barsoom, editada por La Hermandad del Enmascarado
  • Delirio, editada por La Biblioteca del Laberinto
  • miNatura, editada por Asociación Cultural miNatura Soterrània
  • Planetas Prohibidos, editada por el Grupo Planetas Prohibidos
  • Scifiworld, editada por Inquidanzas Ediciones

Novela extranjera

  • 2312, de Kim Stanley Robinson (Minotauro)
  • El vacío de la evolución, de Peter F. Hamilton (La Factoría de Ideas)
  • Embassytown, de China Miéville (Fantascy)
  • La casa de hojas, de Mark Z. Danielewski (Alpha Decay)
  • El ladrón cuántico, de Hannu Rajaniemi (Alamut)
  • Las luminosas, de Lauren Beukes (RBA)
  • Tierras rojas, de Joe Abercrombie (Alianza)

Cuento extranjero

  • 26 monos, además del abismo, de Kij Johnson (en Cuentos para Algernon Vol I)
  • Araña, la artista, de Nnedi Okorafor (en Terra Nova Vol 2. Fantascy)
  • El hombre que puso fin a la Historia: documental, de Ken Liu (en Terra Nova Vol 2. Fantascy)
  • Las manos de su marido, de Adam-Troy Castro (en Terra Nova Vol 2. Fantascy)
  • Separados por las aguas del Río Celeste, de Aliette de Bodard (en Terra Nova Vol 2. Fantascy)
  • Sueños imposibles, de Tim Pratt (en Hic sunt dracones. Fata Libelli)

Sitio Web

Además, se ha concedido un Premio Ignotus Especial (Premio Gabriel) a Antoni Garcés.