Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando el tema central de la serie
Star Trek (
Youtube).
No tengo nada contra las parodias. De hecho, algunos de mis mejores amigos son parodias. Y reconozco que una parodia, bien hecha, puede ser muy divertida. Pero que esté bien hecha es indispensable, porque si no, puede resultar ridícula y decepcionante. Lamentablemente, éste es el caso de
Redshirts de
John Scalzi, un libro realmente flojo en todos los aspectos.
El primer problema de la novela radica en lo más básico: una parodia debe ser graciosa y, si es posible, muy graciosa. Redshirts no lo es ni de lejos. Reconozco que con otras obras de Scalzi me he reído bastante, pero los momentos en los que esta novela me provocó aunque fuera una leve sonrisa se pueden contar con los dedos de la mano. Empezamos mal.
La propuesta de
Scalzi, además
, deja bastante que desear en cuanto a originalidad. Se trata de un ejercicio metaficcional muy similar al de, por ejemplo, la película
El último gran héroe o, por citar una obra literaria, las novelas de
Thursday Next de
Jasper Fforde. La idea central es la que los personajes se dan cuenta de que viven en un mundo de ficción. En este caso ese
mundo es una serie de televisión claramente deudora de
Star Trek, de ahí el título de
Redhirts (en referencia al color de la ropa de los personajes secundarios que suelen morir en casi todos los capítulos de la serie). En su intento por parodiar esta obra,
Scalzi pone de relevancia los aspectos más disparatados de la misma
, algo que se vuelve en su contra, porque es su propia trama la que acaba resultando francamente ridícula.
De hecho, es muy curioso como algunas de las frases que los personajes dedican a la calidad de los guiones de la serie en la "viven" se convierten, casi sin cambio alguno, en certeros comentarios sobre la novela de
Scalzi. Por ejemplo:
"Jesus Christ," Finn said. "If that's not the worst thing, what is?"
"That as far as I can tell," Jenkins said, "it's not actually a very good show."
Por si todo esto fuera poco, el autor intenta rizar el rizo en la parte final de la novela (las famosas tres codas) con un intento de nuevo nivel meta en el que falla estrepitosamente. No sólo la forma elegida (tres capítulos consecutivos narrados, respectivamente, en primera, segunda y tercera persona) es arbitraria y poco justificable, sino que el empeño por introducir una moraleja (una moralina, más bien) es forzado e innecesario. Una tentativa frustrada para elevar una obra ligera a una categoría que en modo alguno le corresponde y que hace el resultado final sea aún más pobre.
El apartado positivo, la obra, como casi todo lo que escribe Scalzi, es ágil y leerla apenas requiere esfuerzo. Los capítulos, con mucho diálogo y poca descripción, se leen en un suspiro, sobre todo en la parte principal del libro (lo que no son las codas). Esto enmascara un poco los defectos más profundos de la obra, haciendo parecer que el libro es algo mejor de lo que realmente es.
En resumen, Redshirts es una novela muy floja, intrascendente y totalmente prescindible. No puedo recomendarla, ni siquiera como lectura veraniega, por muchas nominaciones y premios que esté consiguiendo. Avisados quedáis.