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lunes, 7 de enero de 2019

Miquel Codony reseña Antisolar, de Emilio Bueso

Hoy tengo el placer de ofreceros la reseña de Antisolar, de Emilio Bueso, realizada por Miquel Codony y publicada originalmente en el episodio 21 del imprescindible podcast Neo Nostromo. ¡Espero que os guste!

Banda sonora de la reseña: Miquel sugiere leer esta reseña escuchando esta conocida canción. 

Hoy os voy a hablar de Antisolar, la segunda parte de la trilogía Los ojos bizcos del Sol de Emilio Bueso, y me gustaría comenzar dejando clara mi ilusión al poder recomendaros esta fantástica novela de ciencia ficción. En el momento de escribir esta reseña hace un año y un par de semanas desde que leí por primera vez Transcrepuscular, la entrega inicial de esta historia, y puedo asegurar, y aseguro, que la continuación mejora a todos los niveles. Y eso no es poca cosa… Chicos, chicas e identidades de género intermedias: si os interesa la ciencia ficción patria… que caramba: si os interesa la ciencia ficción… no podéis dejar pasar este libro.

Tengo que decir que para afrontar en condiciones la lectura de Antisolar he vuelto a leer el primer libro y que he disfrutado bastante más la segunda visita que la primera. Para mi esa es la prueba del algodón de cualquier novela: su comportamiento en segunda lectura. ¿La resiste? La novela vale la pena. ¿Mejora la experiencia? Eso significa que tiene suficiente riqueza y complejidad como para que la trama, el carisma de los personajes, y todos esos elementos que destacan en una primera capa de lectura sean solo una parte pequeña de lo que tiene que ofrecer. Mi valoración de Transcrepuscular mejora en la relectura, y mi valoración de Antisolar es aún mejor.

Lo primero que llama la atención al comenzar el libro es la elipsis que separa el final de Transcrepuscular y el inicio de Antisolar. Voy a evitar la revelación de detalles de la trama de cualquiera de los dos libros, pero no quiero obviar que, aquí, Bueso nos invita a explorar una parte del mundo de la que, hasta ahora, solo habíamos oído hablar en tonos más bien ominosos. Eso le permite profundizar en la naturaleza del planeta y de las sociedades que lo habitan. Más allá de los problemas que pueda haber entre los personajes, a los que aludiré dentro de un rato, a nivel narrativo Antisolar presenta dos grandes conflictos o preguntas: ¿cuál es la conexión entre nuestro mundo y el escenario de la novela?, ¿y qué está pasando entre los seres humanos y… los otros seres? La primera cuestión es el punto de partida de la novela y a su alrededor se articulan las relaciones entre los personajes que ya conocíamos del primer libro y algunos de los nuevos, como la “soldado” (o rikugun-chui) Wing Melin; pero la segunda se va desarrollando progresivamente y se dibuja como un conflicto de fondo que da pie a algunas de las escenas más espectaculares, a nivel imaginativo, de Antisolar. Es esta trama la que va cobrando importancia y desemboca en el clímax con el que acaba el libro, y lo deja todo preparado, aparentemente, para una tercera y última parte que espero como hacía tiempo que no esperaba el final de una trilogía.

Lo que más me gusta de Antisolar (y de su predecesora) no es el componente aventurero, por más que lo disfrute, sino todo lo que oculta detrás de esa primera capa. Lo que me fascina es la habilidad de Emilio Bueso para coger un montón de elementos de la ciencia ficción más pulp y de la fantasía más cercana a la espada y brujería para plantear una serie de cuestiones que ya apuntaba en la primera entrega de la saga. Entre el paréntesis delimitado por los Antiguos colonizadores en el pasado, y la misteriosa Gran Colonia que iremos conociendo a lo largo del libro, la pregunta que resuenta a lo largo del texto es qué significa la idea “civilización” y de qué manera de la combinación de elementos aparentemente incompatibles puede surgir algo. La respuesta a esa pregunta no está clara, aunque en la simpatía que el autor revela hacia sus personajes se intuye una voluntad de subversión bastante explícita. Está claro que los que le gustan a Bueso son los bárbaros. Una virtud de la novela es cómo establece paralelismos entre diferentes tipos de conciencia y las estructuras sociales que de ellos se derivan, más o menos puros, más o menos híbridos, pero sobre eso prefiero no revelar demasiado.

Antisolar me parece una novela más rica, ambiciosa y exuberante que Transcrepuscular, que sube la apuesta y corre más riesgos, pero también me parece más madura a nivel de estilo. Hay momentos puntuales de gamberrismo que harán sonreír al lector pero que no necesariamente son una virtud del texto. También cierta complacencia, o cierto optar por el camino fácil, cuando la novela necesita dar voz a algunos de los personajes más “alienígenas” del libro, pero en conjunto me parece un texto con una prosa más disciplinada y rigurosa que su predecesor. Los personajes siguen hablando como si vinieran del extrarradio de una gran urbe española, pero diría que incluso ahí el autor ha “domado” —dicho sea con todas las comillas posibles— los diálogos y consigue un efecto más personal y fluido. Tal vez se deba a que el lector se acostumbra, pero diría que Bueso ha afinado mejor la voz de todos los personajes y, aunque el alguacil sigue siendo el personaje que monopoliza la práctica totalidad de la focalización del texto, evoca con eficacia y de forma bastante profunda la personalidad de todos los personajes, ya pertenezcan al nuevo reparto o al elenco que ya conocíamos. El tratamiento de los personajes es uno de los elementos que más destaco en la mejora de esta segunda entrega. Hay algunas soluciones argumentales y detalles muy concretos que quizás cuestionaría, pero son elementos menores. Me sigue dando la sensación, y es algo que valoro mucho, de que Bueso se lo pasa bomba escribiendo esto.

Y no tengo mucho más que decir. Me parece una novela de ciencia ficción tremenda, compleja y potente, y tengo toda la confianza en la futura novela final. Brutal.

jueves, 15 de marzo de 2018

Miquel Codony reseña Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas



Miquel Codony vuelve a Sense of Wonder para hablarnos de Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas, un libro que ya nos recomendó Pablo Bueno (y que yo aprovecho también para alabar). ¡Espero que os guste!

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando The Goonies 'r' Good Enough, de Cyndi Lauper (Spotify, YouTube)

Hoy os quiero convencer de que leáis Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas. Vaya por delante mi declaración de conflicto de intereses: Soy amigo de Jesús y espero que venda millones de ejemplares de esta novela porque quiero que las cosas le vayan bien. Además, soy fan de sus libros y este no es una excepción: me entusiasma. Saca al fanboy que hay en mí. Es un caramelo, un regalo, se lo daría a leer a todo el mundo. Que me gusta, vamos. Creo que está magníficamente escrito, estupendamente planificado y ambiciosamente imaginado. Ale. Así que dadme un momento para limpiar el charco que ha aparecido bajo mis pies y dejad que intente hacer una reseña más o menos racional del bicho este.

Antes de desgranar el libro este de título tan largo, explicaré un poco de qué va, sin entrar en muchos detalles. La historia transcurre en Cádiz a lo largo de dos líneas temporales que se van alternando: 1907, siguiendo las aventuras de un grupo de niños que investigan una serie de misterios más bien siniestros que suceden en la ciudad, y 1873, los antecedentes de esos misterios según se los explican varios personajes a los niños protagonistas. El nexo de unión es la figura de Fermín Salvochea, alcalde anarquista y trasunto de un Van Helsing más cercano a la figura de Batman que a la visión de Bram Stoker, y Juaíco, borracho y perdedor, ayudante de Salvochea y padre de uno de los niños, narrador poco fiable de la mayor parte de los fragmentos ambientados en 1873. Tanto la superficie como el submundo de Cádiz sirven de escenario para esta historia poblada de leyendas, acontecimientos diabólicos, sacerdotes malignos y diferentes estirpes de criaturas sobrenaturales que Cañadas maneja como un virtuoso poseso. 

Uno de los elementos más destacados del libro es su argumento, complejo y lleno de trampas (en el buen sentido) para el lector y que juega fuerte contra uno de mis puntos débiles confesados: los narradores no fiables. Esos narradores que, como le pasa a Juaíco, están más preocupados por cómo enriquecer la experienca narrativa que por cómo sucedieron exactamente los hechos narrados y que, como lector, te obligan a aproximarte a la historia como si fuera el gato de Schrödinger, a la espera de que el autor levante la tapa y revele el sentido real de lo narrado. Es un juego difícil y que, más a menudo que no, desemboca en un resultado anticlimático que puede dejar un regusto agridulce independientemente del placer del viaje previo. No es el caso: Jesús ata bien los cabos y consigue que los dos planos de la narración se retroalimenten obteniendo un desenlace de los de levantarse, aplaudir, y esperar a ver si hay escena oculta después de los títulos de crédito. Y eso a pesar de alguna vuelta de tuerca de más, cierta generosidad con el calzador para que nada quede fuere de lugar que, en realidad, a veces da la sensación de que todo está demasiado planificado de antemano; se ve la mano del autor y se olvida la espontaneidad.

Uno de los rasgos más característicos del libro, además del mimo en la ambientación y el carisma de los personajes, es el uso que hace del lenguaje. Jesús escribe un castellano maravilloso que enfatiza las variantes idiomáticas de su Cadiz natal y convierte los diálogos y la prosa de la novela en uno de los principales componentes de la ambientación. Fluido, evocador y divertido, más allá de lo que narra la novela es un placer a nivel puramente sensorial. Y no solo por el lenguaje, sino por la facilidad con la que el lector se puede sumergir en el escenario, visualizar los personajes, oirlos hablar… Probablemente esa sea una de sus mayores virtudes: Jesús consigue que su mundo exista, y de hecho da la sensación de que ha metido mucho suyo en él. Es un libro con personalidad.

Si tengo mencionar algun aspecto más cuestionable, además de la manía de atarlo todo que ya he mencionado, diría que la imaginación de Cañadas enloquece de vez en cuando y se le va de las manos en una explosión de exceso friki que puede desentonar (y no estoy muy seguro…) con el tono, no exactamente contenido pero sí controlado, del resto del libro. Pero son detalles menores, la verdad. Para mí, Las tres muertes de Fermín Salvochea es un regalo, un festival para todo aquel a quien le guste la parte más desenfadada de la fantasía, que combina lo juvenil (la transición de la infancia a la adolescencia, en realidad, con todos los conflictos que ello conlleva) con lo trágico, con un planteamiento muy atractivo y una resolución demoledora. Creo que es una de las mejores novelas de fantasía (fantasía bastante oscura) que ha dado el género en español y le pongo 4 estrellas y media.

martes, 26 de diciembre de 2017

Miquel Codony reseña Las estrellas son legión (The Stars Are Legion), de Kameron Hurley

Es un placer volver a acoger en Sense of Wonder al gran Miquel Codony, que nos ha cedido amablemente la publicación de su reseña de The Stars Are Legion, la novela de Kameron Hurley recientemente publicada por Runas como Las estrellas son legión (con traducción de Alexander Paéz). Esta reseña apareció originalmente en el episodio 16 del podcast NeoNostromo. ¡Espero que os guste!

Banda sonora de la reseña: Miquel sugiere leer esta reseña escuchando Warrior Lesbians from Outer Space, de Droidi (YouTube)

Kameron Hurley es una escritora con una personalidad intensa que se refleja en sus textos. Todavía es una recién llegada al mercado español, pero lo cierto es que el libro del que hablaré hoy, The Stars Are Legion (Las estrellas son legión, editado en español en Runas), es su septima novela, que se suma a un libro de ensayos (The Geek Feminist Revolution, a punto de ser publicado en español y lectura recomendable) y numerosos relatos. Ha ganado dos premios Hugo y un Kitschies, entre otros… O sea: es una jugadora de las grandes ligas y su obra tiene consistencia y originalidad. 

¿Qué caracteriza a sus textos? Bueno, sobre todo la introducción de un trasfondo feminista que dinamita, sin renunciar a ellas —aunque parezca una contradicción—, las convenciones de los diferentes géneros que ha tratado hasta la fecha: ciencia ficción post-apocalíptica, fantasía épica y, en el caso que nos ocupa, space-opera con un toque de naves generacionales. Personajes no normativos, heroínas fuertes y un espíritu de provocación son algunos de los elementos que se repiten en su obra y que, de hecho, le dan valor; pero además es una escritora habilidosa con la planificación del argumento y la construcción del mundo, que conoce bien los referentes del género y sabe subvertirlos sin renunciar a ningún aspecto de la tradicción “friki”. Como suele suceder con los textos de ficción con un componente más o menos reivindicativo, habrá lectores que sentirán cierto rechazo debido a ello. Bueno, personalmente me parece una actitud un tanto inane.

Además de ser una novela francamente interesante, Las estrellas son legión es una muestra magnífica de las características de Hurley que he ido mencionando. Por ejemplo, reformula algunos de los principales clichés de la space opera, y de las naves generacionales, convirtiendo a estas últimas en naves orgánicas que se comportan como mundos en simbiosis con una tripulacion que no necesariamente conoce la historia o el alcance del entorno en el que vive; o el planteamiento de un universo narrativo en el que solo existen mujeres, con lo que el significado de la reproducción y la sexualidad (elementos importantes de la trama o, al menos, de la ambientacion) toma un significado totalmente distinto al que nosotros les atribuimos. Aunque la historia no fuera interesante, el tratamiento de estos elementos justifica la inmersión en la lectura del libro, pero es que la historia es alucinante: bien escrita, con varias capas de lectura, con personajes carismáticos y una tensión entre ellos que ríete tú de Juego de tronos. Muy bien, vamos.

No todo es perfecto: el desarrollo del argumento no consigue mantener la tensión de forma constante, algunas de las premisas pueden tambalearse si se piensa mucho en ellos y recurre con demasiado abandono al Deus Ex Machina, pero en conjunto la novela está estructurada de forma inteligente y la relación entre forma y fondo funciona perfectamente. 

Le pongo 4 estrellas, pero creo que es una de esas novelas que mantendrá su vigencia durante muchos tiempo y que podría llegar a convertirse en un clásico del género. Que esté escrita con intención, y que sea una novela no vinculada a una saga más amplia, no hace más que aumentar su interés. Básicamente, si eres aficionado a la ciencia ficción es una de las publicaciones de este año que no deberías dejar escapar. Es una lectura que pide un esfuerzo, pero compensa de sobra. Por cierto, aunque yo he leído el libro en inglés, la traducción de la edición en español es del amigo Alexander Páez y todas las reseñas que he leído coinciden en destacar la calidad de la misma, así que un detalle más para aumentar el atractivo del libro.

viernes, 26 de mayo de 2017

Miquel Codony reseña Arañas de Marte, de Guillem López

Miquel Codony ha tenido la amabilidad de cedernos la publicación de su reseña de Arañas de Marte, de Guillem López, que apareció la semana pasada en el podcast de NeoNostromo. ¡Espero que os guste! 

Banda sonora de la reseña: Miquel sugiere leer esta reseña escuchando Ziggy Stardust, de David Bowie (Spotify, YouTube)

Es difícil hablar de esta novela sin revelar demasiado. Creo que buena parte del placer de su lectura surge de ir descubriendo con qué tipo de bicho nos estamos enfrentando. (Sí, sí, nerds agazapados, sé perfectamente que las arañas no son insectos… Pero ya me entendéis). De momento diré que es una de las novelas, de género o no, más interesantes y sorprendentes que he leído este año, algo que no es tan raro siendo Guillem López su autor. Interesante, sorprendente… pero no fácil: vaya por delante que Arañas de Marte es una lectura desafiante y que le va a exigir al lector que no se precipite y esté dispuesto a aceptar que hay diversas interpretaciones posibles, según el nivel de lectura, más o menos literal, más o menos alegórico, que estemos dispuestos a realizar. No parece del todo inapropiado para un libro que pretende, y cito “conducir al lector (…) a través de los procesos cuánticos (del) cerebro y (de las) percepciones alteradas”. 

Tampoco sorprenderá a nadie, dado que es Valdemar la editorial que la publica, que una de las principales emociones que esta lectura va a suscitar sea la inquietud, la angustia, y en no pocas ocasiones, el terror. ¿Arañas de Marte es una novela de terror, pues? Allá cada uno con sus etiquetas y sus preconcepciones, claro… Según las mías, si tuviera que describir este texto con pocas palabras diría que se trata de “ciencia ficción psicológica”. A ver si consigo reflejar el porqué a lo largo de la reseña.

La novela empieza presentándonos a Arnau y a Hanne, una pareja que unos meses antes habían perdido a su hijo Joan, de ocho años, por culpa de un cáncer. La herida sangrante, el agujero negro que supone una pérdida de este tipo para cualquier persona es el centro de gravedad alrededor del que gira la historia, que teje el desmoronamiento de la vida de Arnau y, sobre todo, de Hanne debido a este acontecimiento terrible. Es un texto que busca (y consigue) ser desgarrador, hiperdramático, hacer pupa en definitiva, y sospecho que aquellos de vosotros que hayáis experimentado la paternidad tendréis una experiencia lectora más dolorosa que los demás. La gracia del planteamiento de la novela, para mí, y partiendo de la base de que Guillem López tiene gusto e intuición para juntar unas palabras con otras, surge de unos elementos muy concretos. A ver si os convenzo:

Por un lado, la historia se desarrolla de forma no lineal, pero no solo en el sentido temporal de la trama sino también en el terreno de las, digamos, posibilidades. Es decir, la historia no solo nos lleva hacia delante y hacia atrás, sino también hacia los lados, explorando diferentes ramas posibles de la historia. A veces lo indica de formas extraordinariamente sutiles. Otras, sin embargo, con una brusquedad tal que sorprende, y admira, que la historia no se rompa… y el caso es que en lugar de romperse, si me permitís que me ponga un poco místico… lo que hace es vibrar y resonar haciendo que el lector reconsidere lo leído y que el horizonte de la historia se expanda. 

Por otro lado, la elección de un punto de vista es más sutil y compleja, por parte de Guillem, de lo que puede parecer en un primer momento. Sospecho que, enfrentado a este texto, la mayoría de escritores hubieran optado o bien por una narración en primera persona claramente decantada por Hanne o bien por una narración en tercera persona con estilo indirecto muy focalizado también en Hanne. Guillem hace algo distinto, y opta por un narrador más o menos omnisciente que salta de una situación a otra y un personaje a otro, dejando que la historia respire y manteniendo un grado de ambigüedad que le sienta bien a la progresiva desintegración de la percepción del que, para mí, es el personaje principal. El efecto combinado de la estructura del libro y de la voz de la narración da una sensación de equilibrio entre control del autor y caos e incertidumbre que, para mí, es uno de los mayores logros del libro.

Y luego está la imaginación de Guillem, claro, algo que ya debéis de conocer si habéis leído su espectacular Challenger o la más contenida, pero igualmente impactante, La polilla en la casa del humo. En este caso os encontraréis con invasores de la quinta dimensión, agujeros negros apocalípticos, fantasmas, universos paralelos… y quién sabe cuántas cosas más escondidas entre las líneas del texto, en una novela extraordinariamente dickiana y enormemente personal. 

Le pongo 4,5 estrellas de 5 posibles, y recomiendo salir corriendo a por ella. Disculpen ustedes el entusiasmo.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Vídeo: Podcasts, blogs y YouTube: nuevas formas de difusión y crítica (Festival Niebla 2016)

El vídeo que os traigo hoy corresponde a la mesa redonda sobre nuevas formas de difusión y crítica literaria (blogs, podcasts, YouTube...) que tuvo lugar en el Festival Niebla de Salamanca. El moderador fue Pablo Bueno y tuve el placer de participar junto con Leticia Lara, Miquel Codony, Sergio S. Morán y El Geek Furioso. Agradezco a Josep María Oriol que hiciera la grabación. 

¡Espero que os guste!


viernes, 18 de noviembre de 2016

Miquel Codony reseña The Last Days of New Paris, de China Miéville

Hoy es un día muy especial para este blog, puesto que tengo el inmenso placer de acoger una reseña de un excelente lector, gran amigo y mejor persona: Miquel Codony. Además, el libro que ha escogido es The Last Days of New Paris, de China Miéville, uno de los más interesantes de este año. Quiero dar las gracias a Miquel por su colaboración con Sense of Wonder y espero que os guste mucho la reseña.

Banda sonora de la reseña: Miquel sugiere leer esta reseña escuchando
Carpet Crawlers, de Genesis (Spotify, YouTube).
Los kaijus del surrealismo vs. los mechas del infierno nazi

El arte es peligroso. Puede convertirse en un arma, quizás caótica, difícil de apuntar, de interpretación variable… pero capaz de enfrentarse con fuerzas con una voluntad de aplastar la libertad de pensamiento tan arrolladoras como el fascismo. Esta es la metáfora fundamental de un libro cuya imagen central —un Nuevo París repleto de entidades surgidas de la imaginería de los surrealistas que cobran vida y se enfrentan a los Nazis que tratan de ocupar la ciudad frente a diferentes facciones de la resistencia en un París en el que las leyes de la realidad ceden ante las de la imaginación— es, sencillamente, maravillosa, y el partido que le saca Miéville, difícil de exagerar. El arte, por plantearlo de otro modo, convertido en esencia del espíritu humano y hecho explícito para frenar lo más oscuro del ser humano.
No es solo que el libro sea un alarde imaginativo, que lo es, sino que el motor mismo de la narración es la transformación de la imaginación en un elemento material, virtualmente un arma, la corporeización de la imaginación de unos surrealistas convertidos en guerrilleros. Tal vez se le pueda reprochar al libro lo convencional que es a nivel formal (desarrollo de la trama, estilo de descripción, etc.) frente a las ideas que propone. Parafraseando a un amigo, The Last Days of New Paris no está narrando siguiendo un esquema surrealista. Supongo que es una decisión deliberada para subrayar el contenido y centrar el hilo de la narración, pero a veces parece una oportunidad desaprovechada, una falta de ambición. Claro que, a juzgar por mi incapacidad para leer un libro como Barefoot in the Head de Brian Aldiss —con el que guarda alguna relación—, tal vez tenga que darle las gracias por ello. Me limito a señalarlo porque me llama la atención, pero no estoy en situación de valorarlo y el resultado final es, de todos modos, fenomenal y muy especial.
Creo que Miéville es un maestro en el uso de los diálogos como reflejo indirecto de lo que piensan o sienten los personajes. Es decir, más que hacer explícito esos pensamientos, sus palabras obligan a deducirlos y contribuyen a una ilusión de vida interior que les da profunidad, al menos a los dos personajes principales. Por otro lado, Miéville no muestra gran interés por la mayoría de sus personajes y es un titiritero que no se molesta demasiado en ocultar la condición de marionetas de los mismos. Está claro que no existe personaje libre, pero en el caso de Miéville esa sumisión a las necesidades de la trama es especialmente manifiesta.
Se puede decir algo similar de su manera de describir la acción, siempre en presente de indicativo y con gran economía verbal para hacer trabajar —para bien, maldito gandul— al lector. De nuevo, Miéville consigue crear una ilusión de profundidad en su historia que la enriquece y la llena de ecos recurriendo al consabido “menos es más”.
Paradójicamente, me parece que la historia cede a la tentación de explicarse demasiado en al menos un aspecto importante: el recurso a analepsis para explicar el origen de la situación alrededor de la cual gira el libro, la manifestación corpórea del surrealismo. Hasta cierto punto es importante que el lector conozca algunos de los detalles, pero los flashbacks son anticlimáticos y aportan poco a la narración. No me parecen la mejor solución. Pero vamos, no se lo tengo demasiado en cuenta.
En muchos sentidos, tal vez los más importantes, la novela es una obra maestra muy bien ejecutada, pero contiene algunas soluciones que, como se ha visto, cuestiono —sin proponer una alternativa clara: prerrogativa del criticón—. Por ello creo que se queda a un paso de alcanzar un resultado acorde con su ambición. Como tal, es una novela fallida, pero es uno de esos fallos extraños que, sin embargo, consiguen unos resultados espectaculares y deja huella en el lector, por más que parezca contradecirme. En ese ejercicio fútil y absurdo de destilar una opinión en una puntuación, creo que The Last Days of New Paris se merece cuatro estrellas sobre cinco y, sin embargo, esas cuatro estrellas son superiores a las de otros libros a los que pueda haber puntuado más alto, si me permitís la contradicción.
Una lectura muy especial que mantiene mi percepción de Miéville como uno de los escritores más interesantes que tiene la literatura fantástica actual.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Vídeo: Encuentro con los VerdHugos (Festival Niebla 2016)

Hoy os traigo un nuevo vídeo del Festival Niebla. En esta ocasión, se trata de la grabación del encuentro con (parte de) los miembros del podcast de Los VerdHugos (Leticia Lara, Pedro Román, Pablo Bueno, Josep María Oriol, Miquel Codony y un servidor) dirigido por Pablo Bueno. Agradezco a Borja Bilbao que se encargara de la cámara. 

¡Espero que os guste!


miércoles, 12 de octubre de 2016

Vídeo: Encuentro con Ken Liu (Festival Niebla 2016)

Voy a hacer un pequeño parón en la publicación de los vídeos del Celsius 2016 (no os preocupéis, porque los retomaré enseguida) para poder compartir con vosotros los que pude grabar en el Festival Niebla de Salamanca (enhorabuena de nuevo a la organización, por cierto, porque fue una auténtica pasada). ¿Y qué mejor forma de empezar que con el encuentro con Ken Liu, en el que tuve el placer de participar junto con Miquel Codony y la intérprete María José Espinoza Saavedra? Agradezco a Mariano Villarreal que se ofreciera a realizar la grabación. 

Espero que os guste, y estad atentos, que pronto habrá más vídeos del Niebla y del Celsius.



lunes, 12 de enero de 2015

Vídeo de la MiRCon 2014: La traducción de literatura fantástica

Me complace poder ofreceros hoy la grabación de una de las charlas más interesantes de la pasada MiRCon 2014: el diálogo de Noemí Risco y Manuel de los Reyes sobre la traducción de literatura fantástica, con la presencia de Miquel Codony como moderador.

¡Espero que os guste mucho!

martes, 31 de diciembre de 2013

Vídeo de la presentación de la revista Presencia Humana en la HispaCon 2013

Siguiendo con las grabaciones de la HispaCon 2013 hoy me complace ofreceros el vídeo de la mesa redonda en la que se presentó la revista Presencia Humana de Aristas Martínez (en este primer volumen co-editada con Jot Down). Como era previsible, se generó un debate muy interesante sobre qué son el "new weird" y la "nueva literatura extraña". 

Los participantes en la mesa fueron, de izquierda a derecha, Emilio Bueso, Miquel Codony y Marian Womack. ¡Espero que os guste! 


jueves, 20 de junio de 2013

Charlando sobre Las luminosas (The Shining Girls) de Lauren Beukes con Miquel Codony

Hace algunos meses mi gran amigo Miquel Codony y yo pasamos un muy buen rato compartiendo lectura de Las furias de Alera de Jim Butcher y nuestras impresiones sobre la novela. Desde entonces, teníamos ganas de repetir la experiencia y recientemente lo hemos podido hacer con otro libro magnífico: The Shining Girls de Lauren Beukes, que será publicado en castellano en la colección Literatura Fantástica con el título de Las luminosas y con portada de Alejandro Colucci (que, muy amablemente, la editorial nos ha dejado mostrar aquí en exclusiva).

En este post, Miquel responde a algunas preguntas que le hecho sobre el libro y en su fantástico blog, La Biblioteca de Ilium, yo hago lo propio con las preguntas de Miquel. ¡Esperamos que os guste!

Odo: La primera pregunta es casi obligatoria: ¿qué es lo que más te ha gustado de The Shining Girls? ¿Y lo que menos?

Miquel Codony: Es difícil decir qué es lo que más me ha gustado porque hay muchas cosas. Me gusta el concepto y, sobretodo, cómo éste se refleja en la estructura nada lineal del libro, que en muchos aspectos es un tratado de como convertir el “espoiler” en recurso narrativo o, dicho de otra manera, una clase maestra del arte de dosificar la información (del suspense de toda la vida, vamos). No se me había ocurrido hasta que me he puesto a pensar en esta pregunta pero... ¿te imaginas lo que habría hecho Hitchcock con esta novela? Cambiarla del todo, claro, porque eso era lo que él hacía, pero... me estoy desviando del tema... 

Me gustan los personajes, tanto los principales como muchos de los secundarios. Los dos personajes principales opuestos, el asesino Harper y Kirby, la joven que sobrevivió a su intento de asesinato, son geniales, cada uno a su manera. Harper es una combinación perfecta de monstruo y saco de inseguridades y su relación con la casa misteriosa que le sirve de transporte a través del tiempo es verdaderamente inquietante. Kirby es... muchas cosas, pero para mí los elementos más atractivos del personaje son su obsesión con Harper y su mordacidad. Es uno de los personajes más cáusticos que he tenido el placer de leer y se nota que Beukes ha disfrutado escribiendo sus diálogos.

En cuanto a los secundarios, de hecho el concepto de “personaje secundario” es muy inadecuado para el conjunto de personajes formado por “las luminosas”, las mujeres destinadas a convertirse en víctimas de Harper, el asesino/viajero temporal coprotagonista de la novela. Esa es una de las cosas que creo que Beukes hace muy bien en este libro, conseguir que el lector no perciba a todas esas mujeres que van a ser asesinadas sin que nadie lo pueda evitar como víctimas, sino como personas fuertes capaces de enfrentarse a su entorno y modificarlo para que las acepte. No me atrevería a calificar el libro de “feminista”... pero algo de eso hay. 

Otra cosa que me gusta tiene que ver con cierto grado de descaro del libro al enfrentarse a la paradoja central del viaje en el tiempo tal y como lo plantea, y creo que me gusta gracias a la habilidad de Lauren Beukes, que consigue un argumento circular tan sólido a nivel narrativo que resiste el intento de buscarle una explicación. Eso puede no gustar a todos, pero a mí me parece muy satisfactorio. Volviendo al viaje en el tiempo, diría que la técnica de Beukes, su truco, por decirlo de alguna manera, es convertir Chicago (la ciudad en la que transcurre la historia) en un espacio fluido que refleja el ambio de época mejor que toda la documentación del mundo.

¿Qué  me gusta menos? También lo tengo claro: la trama romántica. Es una fobia personal, a otros les gustará, pero a mí me parece innecesaria y un tanto forzada, aunque reconozco que contribuye a la construcción del personaje de Dan, el periodista que ayuda a Kirby.

Odo: En esta novela se mezcla una trama de asesinatos en serie con una historia de viajes en el tiempo. ¿Crees que Lauren Beukes ha conseguido un equilibrio adecuado entre estos elementos?

MC: Creo que sí, que es precisamente el punto fuerte del libro. Dicho esto, en muchos sentidos el libro está más cercano a la fantasía que a la ciencia ficción y en muchos otros más cercano todavía a la novela negra o de asesinos en serie. Con eso no quiero dar a entender que no sea literatura fantástica, pues el viaje en el tiempo es mucho más que un mero elemento de atrezzo de la historia. No es solo que Las luminosas no se podría explicar si Harper no saltara por el tiempo, es que la forma en la que estructura misma de la novela depende de eso. Es más, el hecho de viajar por el tiempo convierte a Harper en un outsider (por si ser un sociópata no fuera suficiente, quiero decir...) prácticamente invulnerable. Invulnerable, esto es, a ser descubierto porque uno de los detalles buenos del personaje es que no deja de recibir en toda la novela. Es como un terminator pupas. 

Creo que es un libro más sutil de lo que puede parecer en un primer vistazo, muy equilibrado. Por ejemplo, en el fondo los arcos de Harper y de Kirby tardan mucho en cruzarse y en cambio la novela no deja de funcionar como un todo en ningún momento.

Odo: ¿Qué te ha parecido la forma en que está estructurada la novela?

MC: Como ya he dicho, la estructura no es lineal y está muy ligada al uso del viaje en el tiempo como recurso narrativo y es uno de los principales atractivos del libro. De hecho, consigue un efecto muy curioso con la forma de proporcionar la información, en el sentido de que te habla desde el primer momento de detalles importantísimos de la trama, asumiendo de forma tácita que ya han sucedido y el lector los conoce, y tarda mucho en mostrártelos. Eso hace que cuando finalmente llegan esas escenas la expectación del lector sea tremenda y huelga decir que su resolución está a la altura de esa expectación. Es una arquitectura bastante compleja y llena de información pero Beukes consigue erigir esta estructura de forma clara sin por ello simplificar su prosa. Yo creo que su éxito se debe, en parte, a la importancia que le da a la historia de cada una de “las luminosas”, con capítulos que son casi narraciones independientes dentro de la narración principal. No quiero decir que sean relatos, no lo son, pero Beukes modifica su voz como escritora para adaptarla a la personalidad de cada una de las mujeres y al espíritu de cada época. ¿Habéis oído hablar del zeitgeist? ¿El “espíritu de los tiempo”? Eso es lo que consigue capturar Beukes con este libro a través de sus personajes y la naturaleza anacrónica de Harper, un efecto reforzado a través del contraste en varios capítulos protagonizados por el asesino situados prácticamente al margen de la corriente temporal. Es una estructura rica, que en manos de otro autor (te estoy mirando a ti, Stephen King) hubiera colapsado de pura rigidez pero que en este caso se comporta como un todo orgánico y fluido que se ajusta bien a la metáfora del tiempo como corriente.

Odo: Recientemente se ha anunciado que The Shining Girls será adaptada como serie de TV. ¿Qué te parece la noticia? ¿Qué tipo de formato crees que es más adecuado para llevar esta obra a la pequeña pantalla?

MC: Me parece estupenda. Me parece que es un libro que por su estructura y por la forma que tiene de desplegar la historia puede adaptarse mucho mejor al formato televisivo que al cinematográfico. Lo que me temo es que los responsables de la serie, si ésta acaba por materializarse, cedan a la tentación de alargarla más allá de su duración natural. A mí me parece que la historia de Las luminosas pide un principio y un final, que puede  alargarse más o menos pero que no indefinidamente. Tengo pocas manías con las adaptaciones, me parece estupendo que cambien todo lo que quieran y, francamente, me importa un comino la fidelidad a la letra de la obra original, pero no así a su espíritu. Quiero decir que me parecerá normal que cambien personajes, que añadan o quiten “luminosas” o  incluso que decidan ubicar la historia en otro lugar, pero por favor... que no la dejen sin final. Tampoco soy de los que creen que el libro siempre es mejor que la adaptación y además me gustan las series de televisión, con lo cual esta noticia me hace ilusión de verdad. Eso como lector y espectador, claro, como colaborador de la colección de RBA ya ni te cuento.

Odo: ¿A quién recomendarías The Shining Girls? ¿Y a quién no? 

Pues a un público muy amplio y de hecho se lo estoy recomendando a muchos amigos para que no lo dejen escapar en setiembre, y son gente que no suele leer literatura fantástica. Se lo recomendaría especialmente a los aficionados a la novela negra, pero también a los aficionados a la  ciencia ficción a los que les gusten los libros de viajes en el tiempo. Siempre me cuesta hacer este tipo de recomendaciones tan generales... No sé, es una novela comercial muy bien escrita, que engancha y que tiene un éxito rotundo en lo que intenta.

¿A quién no? Pues mi primera respuesta sería que a los aficionados a la ciencia ficción dura pero... aquí estás tú para desmentirlo. Lo diría por la absoluta falta de interés que muestra la novela por los porqués y los cómos del viaje en el tiempo que plantea. Luego hay quién no está interesado en la literatura comercial, aunque a esos sí les diría que le den una oportunidad, que se la merece.

Lo cierto es que es el primer libro que leo de Beukes pero es una autora que ha capturado mi atención totalmente.

Nota: Si os habéis quedado con ganas de saber más del libro, no os perdáis este artículo (con trailer y todo) en la web de la colección Literatura Fantástica. 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Charlando sobre Las Furias de Alera de Jim Butcher con Miquel Codony

Recientemente he tenido el placer de leer Las furias de Alera de Jim Butcher. El disfrute ha sido aún mayor porque mi buen amigo (y gran blogger y podcaster) Miquel Codony lo leyó de forma simultánea y pudimos intercambiar comentarios, teorías e impresiones durante toda la lectura. Dado que mañana se pone a la venta este título en la colección Literatura Fantástica de RBA, se nos ha ocurrido una forma un poco diferente de compartir nuestras sensaciones sobre el libro de Jim Butcher. En lugar de hacer una reseña al uso, le haré unas cuantas preguntas a Miquel en este blog y él, a su vez, hará lo propio conmigo en el suyo. Esperamos que os gusten nuestros diálogos y la fantástica novela que es Las furias de Alera (también os puede interesar la entrevista con Jim Butcher que ha sido publicada esta semana en el blog de Literatura Fantástica).

Sin más, os dejo con las respuestas de Miquel:

Odo
: ¿Cómo clasificarías Las furias de Alera de Jim Butcher?
 
Miquel Codony: Como novela costumbrista.

No, es broma. Yo lo veo como fantasía épica en un mundo secundario aunque, como suele suceder, cualquier etiqueta es imprecisa por reduccionista. En este caso le veo algún matiz pero el más importante es el de
"bildungsroman" o novela de aprendizaje a través de la evolución de Tavi, cuya historia sospecho que vertebrará la trayectoria de toda la saga. Eso también le da un fuerte carácter de novela juvenil aunque la perspectiva de otros personajes (habría que aclarar que es un libro que alterna entre puntos de vista) desmiente un poco lo que acabo de decir. Como tantos otros libros de este tipo es un tipo de fantasía puramente escapista, onanismo para la imaginación con poca intención (aunque algo hay) más allá del placer de la pura aventura y la exaltación. No lo digo como crítica negativa, me parece un libro honesto que alcanza un éxito rotundo en sus objetivos.
 
Odo: ¿Qué es lo que más te ha gustado de este libro?

MC
: Esa sensación chispeante al abrir el libro por primera vez.

No, también es broma (como estoy hoy...). La verdad es que el libro está repleto de cosas que me han gustado muchísimo, a todos los niveles. Me gusta c
ómo teje las diversas tramas, cómo administra (sin la avaricia de George RR Martin, por ejemplo) los puntos de vista de los personajes, cómo siembra pistas y sobreentendidos, la mayoría de los personajes... Me gustan también aspectos más cosméticos, más relacionados con los efectos especiales de la historia, como la magia basada en furias a pesar de cierto grado de confusión en cuanto a sus límites y posibilidades. Me parece muy sugerente la idea de que (y no voy a entrar mucho en esto por no destripar detalles del argumento a sus futuros lectores) TODO el mundo tenga un grado mayor o menor de magia. Eso me ha recordado un poco el uso de los Daemons en la saga de la Materia Oscura de Philip Pullman y luego alguien me ha comentado que el Elantris de Brandon Sanderson propone una idea similar. He disfrutado muchísimo con el arco argumental de Tavi, que aunque me ha recordado algunos referentes que no pienso mencionar, me ha parecido mucho mejor ejecutado. Tavi es un personaje con el que es muy fácil empatizar. Hay muchos otros personajes, algunos de ellos fundamentales a pesar de tener muy poco tiempo en escena, a los que Jim Butcher consigue dotar de complejidad y carisma con cuatro trazos y eso es algo que me ha impresionado. También me ha gustado mucho el tono de anime de la acción y, sobretodo, de los contrincantes de los protagonistas, por más que dicho tono puede ser una proyección mía más que algo deliberado en el texto.

Luego está la ambientación, el mundo que propone. Eso me ha gustado pero no me parece destacable ni especialmente original en su concepción. Un escenario correcto.

Odo: ¿Qué es lo que menos te ha gustado?

MC: Responder a esto es más difícil porque no hay nada que me haya desagradado activamente. Seguramente lo que menos me ha convencido sea el tratamiento inicial, cotidiano hasta el aburrimiento, de algunos personajes como Isana, la tía de Tavi, aunque a medida que la trama se complica la situación mejora. También está esa sensación de haber visto antes algunos de los elementos de la historia, pero eso es una ilusión provocada por haber leído el libro ocho años después de su publicación en inglés; si te pones a comparar fechas resulta que Las Furias de Alera es anterior a algunos de los referentes que evoca, como la saga de Nacidos en la Bruma de Brandon Sanderson o la serie de animación de Avatar: The Last Airbender.

Odo: Sé que eres lector y fan de la serie de Harry Dresden de Jim Butcher. ¿Qué semejanzas y qué diferencias ves entre esa serie y Las furias de Alera?

MC: Pues la verdad: semejanzas ninguna. Tengo la sensación de que Jim Butcher se esforzó por hacer algo totalmente alejado de lo que está haciendo con las (fantásticas, por otra parte) aventuras del mago Dresden. De hecho, algo en esa línea puede deducirse en la entrevista que le pude hacer para Literatura Fantástica RBA. Donde los libros de Dresden siguen la vida de un único personaje que la explica en primera persona, ambientada en un Chicago contemporáneo en el que la magia es real, Las furias de Alera (es de suponer que también el resto de la serie) está situada en un mundo secundario vagamente inspirado en el Imperio Romano y está narrada en tercera persona con capítulos dedicados al punto de vista de diferentes personajes. Mi impresión es que Codex Alera es un libro más imaginativo y más ambicioso, que transmite en mayor medida la sensación de que el escritor debe haber disfrutado enormemente escribiéndolo, en parte simplemente por el placer de estar haciendo algo diferente.

Odo: ¿A quién recomendarías leer Las furias de Alera?

A cualquier aficionado a la fantasía, en realidad. Veamos, está claro que esto es fantasía comercial, en el sentido de que no intenta hacer avanzar los límites del género explorando nuevos territorios, utiliza un planteamiento narrativo convencional (o "clásico", que es un término menos cargado) y está lleno de elementos que muchos lectores habrán leído o visto en otras ocasiones (aunque insisto en que una comparación de fechas con esos referentes puede dar más de una sorpresa). Sin embargo
Butcher es un narrador nato que te atrapa desde el primer capítulo y no te suelta ni siquiera al terminar el libro. Lo cierto es que me ha sorprendido no haber oído hablar más de estos libros, y no me refiero ya a España (cosa que por otra parte sería normal, acaban de aparecer o están a punto de hacerlo) sino al mundo anglosajón, del que suelo estar más pendiente. A mi me ha sorprendido mucho y muy positivamente. Cualquier lector que disfrute con los libros de fantasía de George RR Martin, Brandon Sanderson o Joe Abercrombie debería obtener un placer enorme de esta novela y de verdad que no puedo recomendarla suficiente. Luego, claro, los admiradores de la saga de Harry Dresden tampoco deberían perdérsela.