lunes, 27 de febrero de 2012

Raising Stony Mayhall de Daryl Gregory

Si piensas que "zombie inteligente y encantador" es un oxímoron, definitivamente necesitas leer Raising Stony Mayhall de Daryl Gregory. Porque John 'Stony' Mayhall es completamente encantador, excepcionalmente intelligente y está, bueno, totalmente no-muerto.

No me suelen atraer las historias de zombies. Las encuentro repetitivas y aburridas. Sin embargo, Raising Stony Mayhall me había estado intrigando desde hacía bastante tiempo. No parecía ser la típica novela de muertos vivientes. Así que cuando mi amigo Miquel Codony empezó a hablar maravillas de ella pensé que era hora de darle una oportunidad. Resultó ser una excelente recomendación (gracias, Miquel).

En una fría noche de invierno, Wanda Mayhall encuentra el cuerpo de una joven tendido sobre la nieve. La chica ha muerto tratando de mantener caliente a su hijo recién nacido. Por desgracia, su sacrificio no fue suficiente para salvar al niño... ¿o quizá sí? El bebé no respira y su corazón no late. Pero, de repente, se mueve. Es un muerto viviente, uno de los "monstruos" del reciente ataque zombie. Contra toda lógica, Wanda decide adoptar en secreto al niño y criarlo como si fuera su propio hijo. 

Con una prosa engañosamente simple, Gregory cuenta la conmovedora historia de la familia Mayhall, de cómo Stony crece, aprende y evoluciona preguntándose siempre por qué es diferente, por qué es especial. El gran misterio de la existencia de Stony (¿cómo puede crecer, cómo es posible, siquiera, que esté vivo?) nos llevará a explorar el sentido del amor, el sentido de ser humano, el sentido de la vida.

Leer Raising Stony Mayhall es un auténtico placer. Los diálogos son inteligentes, agudos y divertidos pero también con momentos profundos y filosóficos. Los personajes son adorables. Te identificarás con Stony desde el principio, y el elenco de personajes secundarios tiene que ser uno de los más memorables que nunca se han visto en una novela: los Mayhall, Delia, Mr. Blunt, the Lump, el Comandante Calhoun... todos ellos son tridimensionales y de carne y hueso, especialmente los zombies (no pun intended). Los giros argumentales son casi siempre sorprendentes y están perfectamente planificados.

Pero la mayor virtud de la novela es su sorprendente variedad. En Raising Stony Mayhall podemos encontrar una historia del paso a la edad adulta, un homenaje a Cadena Perpetua, citas de una novela pulp imaginaria que tiene por protagonista a un detective zombie y una escena que podría haber estado sacada de Kill Bill, entre otras muchas cosas. Gregory se las arregla para unir todo esto sin fisura alguna, con la habilidad de un maestro de la narración. Como diría the Lump, 'La integridad lo es todo'.

Incluso si no te gustan las historias de zombies, hazte un favor y lee Raising Stony Mayhall. Te encantará. Y si al final del libro se te escapa una lagrimilla, no te avergüences. A mí también se me humedecieron un poco los ojos.

(You can also read this review in English/También puedes leer esta reseña en inglés)

Raising Stony Mayhall by Daryl Gregory

(Disclaimer: English is my second language, so I want to apologize in advance for there may be mistakes in the text below. If you find any, please let me know so that I can correct it. I'd really appreciate it. Thanks.)

If you think that "charming, intelligent zombie" is an oxymoron, then you definitely need to read Raising Stony Mayhall by Daryl Gregory. Because John 'Stony' Mayhall is completely charming, exceptionally intelligent and, well, totally undead.

I'm not usually attracted to zombie stories. I find them trite and boring. However, I'd been intrigued by Raising Stony Mayhall for quite a long while. It didn't seem to be your average living dead novel. So when my friend Miquel Codony began speaking highly of it I thought I should give it a try. It turned out to be an excellent recommendation (thanks, Miquel).

On a cold winter's night, Wanda Mayhall finds the body a young girl lying on the snow. She had died trying to keep her newborn baby warm. Unfortunately, her sacrifice wasn't enough to save the child... or was it? The baby doesn't breathe and his heart is not beating. But, suddenly, he moves. He is a living dead, one of the "monsters" from the recent zombie outbreak... Against all reason, Wanda decides to secretly adopt the baby and raise him as he was his own son.

With a deceptively simple prose, Gregory tells the moving story of the Mayhall family, of how Stony grows, learns and evolves, always wondering why he is different, why he is special. The great mystery of Stony's existence (how can he grow, how can he even be alive?) will take us to explore the meaning of love, the meaning of being human, the meaning of life.

Raising Stony Mayhall is a pleasure to read. The dialog is witty, sharp and funny but also has many deep and profound moments. The characters are just lovely. You'll empathize with Stony from the very beginning, and the cast of secondary characters has to be one the most remarkable in a novel ever: the Mayhalls, Delia, Mr. Blunt, the Lump, Commander Calhoun... all of them are three-dimensional and fully fleshed out, especially the zombies (no pun intended). The plot twists are mostly unexpected and their timing is perfect.

But the strongest point of the novel is its astounding variety. In Raising Stony Mayhall we can find a coming of age story, a homage to The Shawshank Redemption, quotes from an imaginary pulp novel featuring a zombie P.I. and a scene that could have been taken from Kill Bill, among other things. Gregory manages to wrap all this together seamlessly, with the ability of a master storyteller. As the Lump says, 'Integrity is all.'

Even if you don't like zombie stories, do yourself a favor and read Raising Stony Mayhall. You'll love it. And if you shed a tear of two by the end of the book, don't feel ashamed. My eyes were a bit wet, too.

(You can also read this review in Spanish/También puedes leer esta reseña en español)

viernes, 24 de febrero de 2012

Los Premios Hugo: Las nominaciones

Después de haber hablado sobre cómo se puede participar en la elección de los Premios Hugo, hoy quiero dedicar esta entrada a explicar cómo se realizan las nominaciones.

Toda persona con derecho a nominar para los Premios Hugo (miembros de la WorldCon del año anterior o de la WorldCon actual que se hayan registrado antes del 31 de Enero) pueden elegir hasta cinco obras o personas en cada categoría. Veamos con un poco más de detalle qué y quién puede ser elegido.

La regla general es simple: se pueden nominar aquellas obras (o a sus autores, según la categoría) del género de la ciencia ficción o de la fantasía publicadas por primera vez entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del año anterior.

Sin embargo, hay algunas excepciones. Una obra publicada originalmente en un idioma distinto del inglés vuelve a ser nominable en el año que se publica en inglés por primera vez si en su día no fue finalista de los Hugo. Por ejemplo, "El mapa del tiempo" de Félix J. Palma es una obra de 2008, pero en 2011 se tradujo al inglés y eso la hace elegible (yo la pienso nominar y creo que Pedro Román también). Además, si una obra se publicó por primera vez fuera de Estados Unidos, vuelve a ser nominable cuando se publica en USA si no fue finalista en su publicación anterior. Es el caso de Zoo City de Lauren Beukes, publicada en 2010 en el Reino Unido y en 2011 en Estados Unidos.

En obras publicadas por entregas se tendrá en cuenta a la fecha de publicación del último número o episodio que forme la obra. Así, el cómic Echo de Terry Moore es elegible este año porque su último número fue publicado en Junio de 2011, aunque el primero es de 2008. También se pueden nominar entregas individuales o arcos argumentales completos siempre que las fechas cumplan las normas. Por ejemplo, yo tengo intención de nominar el cuarto volumen de Locke & Key de Joe Hill y Gabriel Rodriguez, parte de cuyos episodios son de 2010 y el resto de 2011 (de nuevo lo que se tiene en cuenta es la última entrega publicada).

En algunas categorías (por ejemplo, Fanzine y Semiprozine) se exige además una cantidad mínima de números para que la publicación pueda ser nominada. En concreto, se necesitan por lo menos cuatro números publicados, al menos uno de los cuales debe corresponder el año 2011. Para las dos categorías de Editor también se exige un mínimo de obras, cuatro en total y al menos una en 2011 en el caso de editor de novela y cuatro en 2011 para editor de ficción corta.

Finalmente, el Premio John W. Campbell al mejor escritor novel se entrega junto con los Hugo (aunque no es un Hugo) y sigue el mismo proceso de nominación y votación. Son elegibles para este premio aquellos autores que hayan realizado su primera publicación profesional en el campo de la ciencia ficción o la fantasía en los dos años previos. Como consecuencia, y a diferencia de los Premios Hugo, un autor podría ser nominado dos años consecutivos por el mismo trabajo. En esta página se puede consultar una lista con (algunos de) los autores que son elegibles para el año 2012.

Hay algunos pequeños detalles más pero se aplican en casos muy concretos, por lo que creo que lo contado hasta ahora constituye una buena guía para entender qué es nominable y qué no. Para más detalles se pueden consultar las reglas completas de los Premios Hugo.

La próxima semana hablaré con un poco más de detalle de las distintas categorías de los Premios Hugo y veremos en cuál de ellas puede encajar cada tipo de obra.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Entrevista con Ken Liu, autor nominado a los Premios Nebula

Hace dos días fueron anunciados los nominados a los Premios Nebula 2011. Dos historias de Ken Liu, uno de mis escritores de ficción corta favoritos, fueron nominadas:  "The Paper Menagerie" en la categoría de relato corto y "The Man Who Ended History: A Documentary" en la de novela corta. Poco después de leer la noticia me puse en contacto con Ken Liu que aceptó amablemente responder algunas preguntas acerca de su trabajo.   

Odo: Dos de tus historias han sido recientemente nominadas a los Premios Nebula (en mi opinión, algo totalmente merecido ya que has publicado un montón de historias fantásticas en 2011). ¿Cuál fue tu reacción cuando te enteraste de que estabas nominado?
   
Ken Liu: Cuando recibí la llamada, me quedé anonadado. Es un gran honor ser nominado y nunca pensé que me sucedería a mí.

Odo: Si mis datos son correctos, publicaste 16 historias en 2011 (y ya has publicado 3 en lo que va de 2012). Es realmente impresionante. ¿Cuál es tu secreto?

Ken Liu: Gracias. Solía tener el hábito de obsesionarme con una historia y desesperarme cuando era rechazada. En lugar de escribir una nueva historia, revisaba la antigua una y otra vez, intentando averiguar qué estaba mal y por qué no funcionaba.

Desde 2010 he cambiado mi enfoque. Me fuerzo a mí mismo a leer más no-ficción (como artículos científicos y libros de historia) y a escribir nueva ficción basándome en lo que estoy leyendo. He intentado producir nuevas obras regularmente en lugar de sólo hacer revisiones. Resulta que cuanto más escribes, más fácil se vuelve, y siento que he mejorado como escritor.
  
Odo: Muchas de tus historias se centran en el impracto de elementos fantásticos o nuevas tecnologías en las vidas de gente normal. ¿Por qué eliges centrarte en personas corrientes? ¿Crees que eso hace las historias más interesantes?
  
Ken Liu: Prefiero escribir historias de "escala humana". Mucha de la ficción especulativa (muy buena ficción especulativa) es de escala épica, pero pienso que es difícil mantener el elemento humano en primer plano en esos casos. Ciertamente algunos escritores lo saben hacer, pero creo que escribo mejor si me centro en los detalles y describo vidas ordinarias.
  
"The Paper Menagerie"
está incluída en número de Marzo/Abril de 2011 de F&SF


Odo: Escribes tanto fantasía como ciencia ficción. ¿Te acercas a estos géneros de forma diferente?

Ken Liu: Realmente, no. Creo que tanto la ciencia ficción como la fantasía funcionan por medio de la lógica de los símbolos, haciendo literales las metáforas. La diferencia está más en el tono.
  
Sin embargo, ambos géneros me dan excusas para investigar, que es mi parte favorita.

Odo: ¿Qué tipo de investigación haces para tus historias? Has mencionado "artículos científicos" y "libros de historia". ¿Qué has leído últimamente que haya captado tu atención?
  
Ken Liu: Estoy leyendo 100 Plus: How the Coming Age of Longevity Will Change Everything, de Sonia Arrison. Es un libro muy interesante y estoy jugueteando con varias ideas que espero que salgan adelante.
 
Odo: Eres estadounidense de ascendencia china. ¿Dirías que  tu herencia ha tenido influencia en tu forma de escribir?

Ken Liu: Sí, sí lo diría. Creo que los escritores siempre ponen algo de sí mismos en sus historias y mi identidad y cultura chinas aparecen en mi trabajo de formas tanto obvias como no obvias.

Mi conocimiento del idioma chino me ha permitido leer algunas fantásticas obras de ficción escritas por autores chinos. Por tanto, tengo la ventaja de haber sido influenciado por una tradición literaria y una cultura muy diferentes de la tradición americana en la que escribo principalmente.

Odo: Pienso que algunas de tus historias (por ejemplo, "The Man Who Ended History: A Documentary") son comparables a la obra de Ted Chiang, otro de mis autores favoritos. ¿Es Chiang una de tus influencias? ¿A qué otros escritores admiras?
  
"The Man Who Ended History: A Documentary"
está incluída en Panverse 3
Ken Liu: Ted Chiang ha tenido una enorme influencia en mi obra. “Single-Bit Error”, por ejemplo, está directamente inspirada en "El infierno es la ausencia de Dios" (pedí el permiso de Chiang antes de publicar mi historia). Admiro muchísimo su rigor y el control del tono en su obra.

Los escritores a los que admiro son demasiados como para hacerles justicia a todos en un pequeño resumen. Cada libro que leo me enseña algo sobre el arte de escribir.

Odo: Hasta ahora, has publicado principalmente historias cortas pero ahora estás trabajando en una novela. ¿Qué puedes contarnos de este proyecto y qué diferencias encuentras con respecto a escribir ficción corta?

Ken Liu: En esta novela estoy colaborando con mi mujer y es una obra de fantasía épica. Por lo que mencioné antes, no es un género que me salga de forma natural. Pero tanto mi mujer como yo creemos realmente en esta historia y pienso que estamos haciendo algo inusual e interesante en ella. No puedo esperar a verla terminada.

Odo: También traduces ficción de género al inglés. Desgraciadamente, es algo poco habitual y el mercado de la fantasía y la ciencia ficción está claramente dominado por obras escritas originalmente en inglés. ¿Crees que esto cambiará en el futuro próximo?

Ken Liu: Creo que los lectores de habla inglesa sí que están muy interesados en obras procedentes de otras culturas, pero la infraestructura de apoyo a la traducción y comercialización de esas obras no está muy desarrollada en los países de habla inglesa. Lleva tiempo contruir esa infraestructura, conectar a los editores, traductores, escritores y lectores. Pienso que está sucediendo, pero lentamente.
  
Odo: Trabajas como programador. ¿Qué diferencias y que similitudes hay entre escribir ficción y escribir código? 

Ken Liu: La claridad es importante en ambos y también lo más difícil de aprender para los principiantes. Además pienso que la satisfacción de encontrar la expresión adecuada para un sentimiento o un concepto es muy similar a hallar el algoritmo correcto para un problema o la interfaz de una clase.

En cuanto a las diferencias: es mucho más fácil saber si tu código funciona que saber si tienes una historia que va a funcionar para los lectores.

Odo: ¿Dónde podemos consultar más información sobre ti y tu trabajo?

Ken Liu: Mi página web es http://kenliu.name. Y me podéis seguir en Twitter (@kyliu99).

Odo: ¿Alguna otra cosa que quieras añadir?

Ken Liu: ¡Muchas gracias por la entrevista!

Odo: Gracias a ti por acceder a responder a mis preguntas. ¡Y buena suerte con los Premios Nebula!

(You can also read this interview in English/También puedes leer esta entrevista en inglés)

Interview with Ken Liu, Nebula nominated author

Two days ago the 2011 Nebula Awards Nominees were announced. Two stories by Ken Liu, one of my favorite short fiction writers, were nominated:  "The Paper Menagerie" in the Short Story category and "The Man Who Ended History: A Documentary" in the Novella category. Shortly after reading these news I contacted Ken Liu and he kindly agreed to answer some questions about his work.  

Odo: Two of your stories have been recently nominated for the Nebula Awards (in my opinion, this is something fully deserved, since you published a lot of wonderful stories in 2011). What was your reaction when you first knew about the nominations? 
   
Ken Liu: When I got the call, I was absolutely floored. It’s a huge honor to be nominated, and I didn’t think it would ever happen to me.

Odo: If my data is correct, you published 16 stories in 2011 (and have already published 3 in 2012). That's truly impressive. What is your secret?

Ken Liu: Thank you. I used to have a habit of obsessing over just one story and getting discouraged when it was rejected. Instead of writing a new story, I’d revise the old one again and again, trying to figure out what was wrong and not succeeding.

I changed my approach starting in 2010. I forced myself to read more nonfiction (such as scientific papers and history books) and to try to write new fiction based on what I was reading. I tried to produce new work regularly instead of only revising. It turns out that the more you write, the easier it gets, and I feel I’ve improved as a writer.

Odo: Many of your stories focus on the impact that some fantastic elements or some new technologies have on normal people's lives. Why do you choose to focus on the average person? Do you think it makes for more interesting stories?   

Ken Liu: My preference is for writing “human-scaled” stories. A lot of speculative fiction (very good speculative fiction) is epic in scale, but I think it’s difficult to keep the human element at the forefront in such cases. Certainly some writers can do it, but I feel that my own writing is better if I keep to the details and trace out ordinary lives.

"The Paper Menagerie"
is included in the March/April 2011 issue of F&SF
Odo: You write both fantasy and science fiction. Do you approach these genres differently? 

Ken Liu: Not really. I think both science fiction and fantasy work through the logic of symbols, of making metaphors literal. The difference is more about tone.

Both give me excuses to do research though, which is my favorite part.

Odo: What kind of research do you do for your stories? You've mentioned "scientific papers" and "history books". What have you been reading lately that has caught your attention?

Ken Liu: I’m reading 100 Plus: How the Coming Age of Longevity Will Change Everything, by Sonia Arrison. It’s a very interesting book, and I’m playing around with some story ideas that I hope work out.
 
Odo: You are American of Chinese descent. Would you say that your heritage has influenced your writing?

Ken Liu: Yes, I would say so. I think writers always put bits of themselves into their stories, and my Chinese identity and culture show up in my work in ways both obvious and nonobvious.

My knowledge of Chinese has also allowed me to read some fantastic works of fiction by Chinese authors. Thus, I have the benefit of being influenced by a literary tradition and culture very different from the American tradition that I mainly write in.

Odo: I think that some of your stories (for instance, "The Man Who Ended History: A Documentary") can be compared to Ted Chiang's work, another favorite of mine. Is he one of your influences? What other writers do you admire?

"The Man Who Ended History: A Documentary"
is included in Panverse 3
Ken Liu: Ted Chiang has been a huge influence on my writing. “Single-Bit Error,” for example, was directly inspired by “Hell is the Absence of God” (I obtained Chiang’s permission before publishing my story). I greatly admire his rigor and tonal control in his fiction.

There are too many writers I admire for me to do them all justice in a short summary. Every book that I read teaches me something new about the craft of writing.

Odo: So far, you have mainly published short stories but now you're working on a novel. What can you tell us about this project and how is it different from writing short fiction?

Ken Liu: I’m collaborating on this novel with my wife, and it’s a work of epic fantasy. Given what I said above, the genre does not come naturally to me. But both my wife and I really believe in the story, and I think we’re doing something unusual and interesting in it. I can’t wait till we’re finished.

Odo: You also translate genre fiction into English. Unfortunately, that is not very usual and the fantasy and science fiction markets are clearly dominated by works originally written in English. Do you see this changing in the near future?

Ken Liu: I think English-speaking readers are actually very interested in works from other cultures, but the infrastructure to support the translation and marketing of such works in English-speaking countries is not very developed. It takes time to build up the infrastructure, to make connections between publishers, translators, authors, and readers. I think that’s happening, albeit slowly.

Odo: You work as a computer programmer. What are the differences and the similarities between writing fiction and writing code?

Ken Liu: Clarity is important in both, and also the hardest thing to learn for beginners. I also find that the satisfaction of finding the right expression for a feeling or concept is very similar to coming up with the right algorithm for a problem or interface for a class.

As for differences: it’s much easier to tell if you have working code than if you have a story that works for the reader.

Odo: Where can we learn more about you and your work?   

Ken Liu: My web site is http://kenliu.name. And you can follow me on Twitter (@kyliu99).

Odo: Any other thing you would like to add?

Ken Liu: Thank you very much for the interview!

Odo: Thank you for your agreeing to answer my questions. And good luck with the Nebula Awards! 

(You can also read this interview in Spanish/También puedes leer esta entrevista en castellano)

lunes, 20 de febrero de 2012

Matemáticas y Ciencia Ficción: Las máquinas de Turing

'Bienvenida al Castillo Turing —dijo el señor con voz metálica.'

Cuando Nell, una de las protagonistas de La era del diamante de Neal Stephenson, entra en el Castillo Turing en la aventura interactiva de su Manual Ilustrado para Señoritas no tiene ni idea de que se dispone a aprender sobre máquinas de Turing. Más adelante usará este conocimiento para resolver diferentes problemas y puzzles propuestos por el Manual y también para explorar la naturaleza de la consciencia y la mente humana. Pero, ¿qué son las máquinas de Turing?

Las máquinas de Turing fueron definidas por Alan Turing, uno de los científicos y matemáticos más importantes del siglo 20. Turing es considerado por muchos como uno de los padres de la informática moderna y en 2012 estamos celebrando el céntesimo aniversario de su nacimiento. En 1936, Turing introdujo un dispositivo abstracto capaz de realizar todo tipo de computaciones simbólicas, un precursor del ordenador moderno que sería conocido como máquina de Turing.

En La era del diamante, Stephenson hace un buen trabajo describiendo las máquinas de Turing. Citaré algunos pasajes de esta novela de ciencia ficción con el objeto de proporcionar una introducción informal a estos dispositivos. 

Las máquinas de Turing tienen una cinta dividida en casillas que almacenan símbolos. Una cabeza lee estos símbolos y realiza diferentes acciones de acuerdo a su conjunto de instrucciones, su estado interno y el contenido de la cinta. En la versión de Stephenson:

'La cerradura sólo tenía unas partes que podía observar: la manivela, el cerrojo y un par de ruedas de cobre en la parte alta con dígitos grabados del 0 al 9 (...). El número en la parte alta cambiaba con cada eslabón que entraba en la máquina, y parecía determinar, de forma limitada, lo que la máquina haría a continuación (...)'

Una máquina de Turing con su cabeza en estado q1 y leyendo una casilla que contiene un 0 (imagen tomada de Wikipedia)
Una característica importante de las máquinas de Turing es que su cinta (su memoria) es potencialmente infinita. Aunque sólo usan un número finito de casillas es un momento dado, no hay una cota superior para cuántas pueden llegar a usar. Stephenson explica este hecho con una interesante metáfora:

'La cadena que contenía el programa del duque colgaba a cada lado por esos agujeros. Nell intentó arrojar piedras por los agujeros, pero no oía cómo chocaban con el fondo; la cadena debía de ser increíblemente larga.'

La cinta infinta de una máquina de Turing (imagen tomada de Wikipedia)

Sobre el modo en que una máquina de Turing funciona, esto es lo que Nell averigua:

' (...) había descubierto que si el número resultaba ser 09, y el siguiente eslabón de la cadena estaba en posición vertical (que el duque llamaba uno), las ruedas giraban y cambiaba al número 23. Pero si el siguiente eslabón era, en su lugar, un cero (como llamaba el duque a los eslabones con palancas horizontales), el número en las ruedas cambiaba al 03. Pero eso no era todo: en ese caso, la máquina, por alguna razón, invertía la dirección en que se movía la cadena a través de la máquina, y también cambiaba la palanca del cero al uno. Es decir, la máquina podía escribir en la cadena así como leer de ella.'

Como podemos ver, las acciones que la máquina puede ejecutar están reducidas a moverse a la izquierda o la derecha (y, por tanto, explorar otra casilla de la cinta), reemplazar el símbolo de la cinta y cambiar su estado interno. En el vídeo que se encuentra bajo estas líneas podemos ver una máquina de Turing en acción (se trata de un modelo desarrollado con Lego Mindstorms en la Univesidad de Aarhus).



A pesar de su modesta apariencia, estas pocas acciones son todo lo que se necesita para realizar cualquier computación posible (esto se conoce a veces con el nombre de Tesis de Church-Turing). De hecho, cualquier otro dispositivo de cómputo podría ser simulado (aunque a una velocidad muy lenta) por una máquina de Turing con un conjunto adecuado de instrucciones. Esto es usado por Nell para resolver uno de los puzzles:

'(...) llegó a un castillo con un magnífico órgano, movido por la presión del aire y controlado por una desconcertante red de barras, que podía tocar música almacenada en una cinta de papel con agujeros. Un misterioso caballero negro había programado el órgano para tocar una tonada triste y deprimente, hundiendo al lugar en una profunda depresión, de forma que nadie trabajaba y ni siquiera salía de la cama. Con algunas pruebas, la Princesa Nell estableció que el comportamiento del órgano podía simularse con una disposición extremadamente sofisticada de compuertas, lo que significaba, a su vez, que podía reducirse igualmente a un increíblemente largo y complejo programa para una máquina de Turing.'

En particular, añadir nuevas cintas o cabezas al modelo de las máquinas de Turing no incrementaría su capacidad computacional. Como Nell descubre leyendo un informe escrito por el Duque de Turing:

  'No importa lo complicado que fuese el diseño. El duque siempre encontraba la forma de simular su comportamiento poniendo una cadena lo suficientemente larga en una de las máquinas de Turing tradicionales. Es decir, aunque las máquinas paralelas y multidimensionales funcionaban mucho más rápidas que el modelo original, realmente no hacían nada que fuese diferente.'

Uno de los resultados más importantes en el artículo original de Turing es que las máquinas de Turing, a pesar de ser capaces de ejecutar cualquier algoritmo, no pueden resolver todos los problemas posibles. Esto, a su vez, implica que no todos los problemas matemáticos pueden ser resueltos sólo con computación, un resultado similar al Teorema de Incompletitud de Gödel. De hecho, ninguna máquina de Turing puede determinar en un tiempo finito si una máquina de Turing dada parará para una entrada determinada o seguirá computando para siempre. Este problema autoreferencial se conoce como el Problema de la parada y es central en el estudio de los límites de la computación y de los fundamentos de las Matemáticas. En La era del diamante, Nell parece conocer estas limitaciones, aunque son mencionadas en una manera bastante filosófica que también está relacionada con otra de las ideas de Turing, el famoso Test de Turing:

'En el Castillo Turing había aprendido que una máquina de Turing no podía entender realmente a un ser humano. Pero el Manual era en sí mismo una máquina de Turing, o eso sospechaba; así que, ¿cómo podía entender a Nell?'

Si quieres aprender más acerca de máquinas de Turing, hay varios buenos libros de divulgación. Tanto Gödel, Escher, Bach de Douglas R. Hofstadter como La nueva mente del emperador de Roger Penrose exploran, entre otras muchas cosas, el concepto de máquina de Turing y sus implicaciones para la posibilidad de crear una inteligencia artificial. Para una aproximación formal y matemática, recomiendo Introducción a la Teoría de Autómatas, Lenguajes y Computación de John E. Hopcroft, Rajeev Motwani y Jeffrey D. Ullman.

(Esta entrada es mi participación en la edición 3.1 del Carnaval de Matemáticas que en esta ocasión tiene como anfitrión a Scientia potentia est)


(You can read this post in English/Puedes leer esta entrada en inglés)

Mathematics and Science Fiction: Turing Machines

(Disclaimer: English is my second language, so I want to apologize in advance for there may be mistakes in the text below. If you find any, please let me know so that I can correct it. I'd really appreciate it. Thanks.)   

'"Welcome to Castle Turing," said the lord in a metallic voice.'

When Nell, one of the protagonists of The Diamond Age by Neal Stephenson, enters Castle Turing in the interactive adventure of her Young Lady's Illustrated Primer she doesn't know that she is going to learn about Turing machines. She will later use this knowledge to solve different problems and puzzles posed by the Primer and also to explore the nature of consciousness and the human mind. But, what are Turing machines?

Turing machines were first defined by Alan Turing, one of the most important scientists and mathematicians of the 20th century. He is considered by many as one of the fathers of modern Computer Science and in 2012 we are celebrating the 100th anniversary of his birth. In 1936, Turing introduced an abstract device capable of performing all kinds of symbolic computations, a precursor of modern computers that would become known as the Turing machine.

In The Diamond Age, Stephenson does a very good job of describing Turing machines. I will quote from this science fiction novel in order to provide a gentle and informal introduction to these devices.

Turing machines have a tape divided into cells where symbols are stored. A tape head reads these symbols and performs different actions according to its set of instructions, its internal state and the content of the tape. In Stephenson's version:

'The lock only had a few parts that she could observe: the crank, the bolt, and a pair of brass drums set into the top with digits from 0 to 9 engraved in them (...). The number on the top changed with every link that went into the machine, and it seemed to determine, in a limited way, what the machine would do next (...)'

A Turing machine with its head in state q1 and scanning a cell which stores 0 (image taken from Wikipedia)
An important characteristic of Turing machines is that their tape (their memory) is potentially infinite. Although they only use a finite number of cells at a given time, there is no upper bound on how much cells they can use. Stephenson explains this with a striking metaphor: 

'The chain containing the Duke's program dangled on either side into these holes. Nell tried throwing stones into the holes and never heard them hit bottom; the chain must be unfathomably long.'

The infinite tape of a Turing machine (image taken from Wikipedia)

As for the way the Turing machine works, this is what Nell finds out:

' (...) she had learned that the number happened to be 09, and if the next link in the chain was in the vertical position (which the Duke referred to as a one), the drums would spin around and change the number to 23. But if the next link was, instead, a zero (as the Duke referred to links with horizontal toggles), the number drums would change to 03. But that wasn't all: In this case, the machine would, for some reason, reverse the direction in which the chain was moving through the machine, and also flick the toggle from zero to one. That is, the machine could write on the chain as well as read from it.'

As we can see, the actions that the machine can execute are reduced to moving left of right (and thus exploring another cell of the tape), replacing the symbol on the tape for another one and changing its internal state. In the video below we can see a Turing machine in action (this is a Lego Mindstorms model developed at Aarhus University).




Despite their humble appearance, these few actions are all that is needed in order to perform any possible computation (this is sometimes known as the Church-Turing thesis). In fact, any other computing device could be simulated (albeit very slowly) by a Turing machine with a suitable set of instructions. This is used by Nell to solve one the puzzles:

'(...) she came to a castle with a magnificent organ, powered by air pressure and controlled by a bewildering grid of push-rods, which could play music stored on a roll of paper tape with holes punched through it. A mysterious dark knight had programmed the organ to play a sad, depressing tune, plunging the place into a profound depression so that no one worked or even got out of bed. With some playing around, Princess Nell established that the behavior of the organ could be simulated by an extremely sophisticated arrangement of water-gates, which meant, in turn, that it could just as well be reduced to an unfathomably long and complicated Turing machine program.'

In particular, adding new tapes or head tapes to the Turing machine model does not increase its computational power. As Nell learns by reading a report written by the Duke of Turing:

  'No matter how complicated his designs became, the Duke always found a way to simulate their behavior by putting a sufficiently long chain into one of the traditional Turing machines. That is to say that while the parallel and multidimensional machines worked more quickly than the original model, they didn't really do anything different.'

One the most important results in Turing's seminal paper is that Turing machines, despite being able to run any algorithm, can't solve all possible problems. This, in turn, implies that not all mathematical problems can be solved by computation alone, a result similar to Gödel's Incompleteness Theorem. In fact, no Turing machine can determine in a finite amount of time whether a given Turing machine will stop its computation with a given input or will compute forever. This autorefential problem is known as the Halting problem and it's central to the study of the limits of computation and to the foundations of Mathematics. In The Diamond Age, Nell also seems to know about these limitations, although they are stated in a rather philosophical way which is also related to another of Turing's ideas, the famous Turing Test:  

'In Castle Turing she had learned that a Turing machine could not really understand a human being. But the Primer was, itself, a Turing machine, or so she suspected; so how could it understand Nell?'

If you want to learn more about Turing machines, there are several good popular accounts. Both Gödel, Escher, Bach by Douglas R. Hofstadter and The Emperor's New Mind by Roger Penrose explore, among many other things, the concept of Turing machine and its implications to the possibility of creating an artificial intelligence. For a formal, mathematical approach I recommend Introduction to Automata Theory, Languages and Computation by John E. Hopcroft, Rajeev Motwani and Jeffrey D. Ullman.

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viernes, 17 de febrero de 2012

Los Premios Hugo: Cómo participar

Los Premios Hugo son, posiblemente, los premios más famosos de la literatura de ciencia ficción junto con los Nebula. A diferencia de estos últimos, los Hugo son otorgados por los aficionados. Cualquier miembro de la WorldCon (el congreso internacional de ciencia ficción) tiene derecho a votar y decidir quién se lleva los Premios Hugo del año.

Para ser miembro de la WorldCon existen dos opciones. La primera es asistir a la convención. La segunda es ser un Supporting Member. Esta segunda opción es muy interesante para quien no quiera o no pueda asistir a la WorldCon pero desee participar en la elección de uno de los galardones más importantes de la ciencia ficción y la fantasía.

Este año, cuatro de los habituales en #cifituits (@jm_oriol, @Codony, @leemaslibros y un servidor) nos hemos decidido a ser Supporting Members de la WorldCon (que este año se celebra en Chicago y lleva por nombre Chicon7) y a votar en los Premios Hugo. Además, tenemos planeado grabar un podcast relatando nuestra experiencia, compartiendo nuestras nominaciones y votos y discutiendo sobre lo buenas (o malas) que son las elecciones de los demás.

Por ello, quiero dedicar una serie de entradas a explicar brevemente cómo se puede participar en la WorldCon y cómo es el proceso de elección de los Premios Hugo.

Como he mencionado, la forma más sencilla de participar en la votación de los Hugo (a no ser que uno se desplace hasta Chicago este Agosto) es hacerse Supporting Member. La inscripción se puede realizar online, cuesta 50$ (unos 38€ al cambio actual) y da derecho a varias cosas:

  • Votar en los Premios Hugo 2012: Todo miembro (asistente o Supporting) de la Chicon7 tiene derecho a votar en la elección de los Premios Hugo entre los finalistas de este año. Al proceso de la votación en sí le dedicaré una entrada próximamente.
  • Acceder al Hugo Voter Packet: Desde hace algunos años, con el objeto de facilitar la labor de los votantes de los Hugo y promocionar estos premios para aumentar el número de participantes, se elabora una recopilación en formato digital de la mayor parte de los nominados y se entrega a los miembros de la WorldCon. Los contenidos de este Packet suelen compensar con creces el coste de la inscripción y son un excelente reclamo para obtener nuevos votantes (de hecho, fue la principal razón que me llevó a inscribirme por primera vez hace dos años).
  • Nominar en los Premios Hugo 2013: La decisión de los finalistas de cada categoría también es realizada por los aficionados y todos los miembros de una WorldCon tienen derecho a realizar nominaciones al año siguiente. Sobre las nominaciones hablaré en la próxima entrada de esta serie.
  • Nominar en los Premios Hugo 2012, siempre que la inscripción se haya formalizado antes del 31 de Enero de 2012.
Además, algún tiempo después de que se celebre la WorldCon los Supporting Members reciben por correo una copia de la revista que se edita en la convención, con información sobre los premios, los autores asistentes, las WorldCons en general... Podéis ver la portada de las dos últimas en una de las imágenes que acompaña a esta entrada.

Os puedo asegurar (y creo que @jm_oriol, que también fue miembro el año pasado, lo confirmará) que participar en las nominaciones y votaciones de los Hugo es una experiencia extraordinaria para cualquier aficionado a la ciencia ficción. Os animo a que probéis o a que, al menos, lo compartáis con nosotros en esta serie de entradas y en los episodios del podcast que pronto grabaremos. 

Actualización: Ya está publicada la entrada dedicada al proceso de nominación
 

jueves, 16 de febrero de 2012

Pushing Ice by Alastair Reynolds (Review in English)

(Disclaimer: English is my second language, so I want to apologize in advance for there may be mistakes in the text below. If you find any, please let me know so that I can correct it. I'd really appreciate it. Thanks.

I must admit that, at first glance, the argument of Pushing Ice did not seem especially attractive to me. The topic of asteorid miners is not particularly original (for instance, it also appears in the recent Leviathan Wakes by James S.A. Corey). However, I was dead wrong. Pushing Ice is one of the most enthralling books I've had the pleasure of reading in a long time.

Essentially, Pushing Ice is a classic Big Dumb Object novel (similar, for instance, to Rendezvous with Rama) but adapted to the themes and style of modern science fiction and with touches of the New Space Opera, especially in the final third of the book. However, the strongest point of this novel is that it is a real page-turner, a gripping tale that will make you stay up late to read just one more chapter and find out what happens next.

After an intriguing prologue in the form of a flash-forward, the focus moves to the Rockhopper. This ship pushes icy comets (as the crew puts it, 'We push ice. It's what we do') from the asteroid belt to the inner planets of the Solar System and happens to be the closest spacecraft to Janus when this moon of Saturn decides to start moving on its own. As expected, the Rockhopper is commissioned to find out what Janus really is and where it is heading to.

The novel is a perfect example of how to keep the mystery and tension throughout the story, with a perfect timing for hints, discoveries and plot twists that grab the reader's attention from the beginning until the end. The action is polarized between Bella and Svetlana, the two main protagonists (and very strong females characters at that), and their factional struggles for power. In addition, Reynolds takes the chance to show off his vast aeronautical engineering knowledge and to astonish the reader with impossible technologies.

Pushing ice is book that I would highly recommend to any fan of the classic science fiction of ideas that is looking, however, for a more modern approach. Additionally, since this a novel that can be read as a standalone (the ending is open enough that we can expect and even predict a sequel, though) it is an excellent starting point to begin enjoying the excellent work of Alastair Reynolds.

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miércoles, 15 de febrero de 2012

Blue Remembered Earth by Alastair Reynolds (Review in English)

(Disclaimer: English is my second language, so I want to apologize in advance for there may be mistakes in the text below. If you find any, please let me know so that I can correct it. I'd really appreciate it. Thanks.)   

Blue Remembered Earth was the first pick of our twitter book club (you can find us by searching for the hashtag #cifituits). During the joint reading, someone asked whether we considered this to be a typical Reynolds's novel. The short answer is, unfortunately, no. The long answer is a bit more complex.

Although many of the topics that are usual in the works of Reynolds (space travel, genetic modifications, brain implants, artificial intelligence...) also appear in Blue Remembered Earth, almost none of them are explored with the depth that we have come to expect from the Welsh author. Instead of being elements that help moving the plot forward, they are limited here to being part of a setting that is not even as attractive as, for example, the one in the Revelation Space series. There are exceptions, like the wonderful visit to the underwater city of Tiamaat but, alas, they are few and apart.

The story is not much better than the world-building. We follow Geoffrey and her sister Sunday while they investigate a series of clues left by their grandmother Eunice Akinya, a space exploration pioneer and founder of an interplanetary empire. This quest will take us to explore all the mid-twenty-second century Solar System, from Africa to the Moon, from Mars to the asteroid belt.

This could have made a very entertaining story but it is weighted down by some problems. The action is very slow to take off (pun intended), with nothing especially significant happening until well into the second third of the book. About 40% into the novel (I read it as an ebook so it is almost impossible to give concrete page references) things seem to begin falling into place and the reader starts figuring out what can be expected of the novel. Until then, however, there have been too many scenes that, while not boring, have little or no relevance to further development of events.

But the main flaw of Blue Remembered Earth is its almost complete lack of tension. Surprisingly, Reynolds fails this time to create a mystery that grabs the reader, something that he had perfectly achieved in many of his previous works (Pushing Ice and Diamond Dogs being two of the most notable examples in this respect). Moreover, the action is set in an utopian society in which, due to the almost constant and universal surveillance, violent acts are practically impossible. This lack of consequences, as was the case in Down and Out and in the Magic Kingdom by Cory Doctorow, makes many of the confrontations among characters quite dull.

On the positive side, there is a clear evolution in Reynolds's prose. Despite being quite a hefty tome, Blue Remembered Earth is a quick read. In fact, the mid part of the novel is really fun and works very well as a light-hearted space adventure. The ending, although fairly predictable, is closed enough and the novel can be read as a stand-alone but everything (including a quick removal of some superfluous elements) is set in place for the next installment in the Poseidon's Children trilogy.

Blue Remembered Earth is not a bad novel by any means, but it is not a typical example of the work of Alastair Reynolds. Perhaps his most similar book is Terminal World, which was more focused on characters and plot than on heavy world-building, but Terminal World is a more fun, intriguing and balanced novel than Blue Remembered Earth.

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lunes, 13 de febrero de 2012

Libros en busca de traducción: House of Leaves de Mark Z. Danielewski

El número de títulos de ciencia ficción y fantasía disponibles en español es cada día mayor. Sin embargo, hay algunos libros sumamente interesantes que aún no se pueden leer en castellano pese a haberse publicado en su idioma original hace ya unos cuantos años. En esta serie de entradas quiero ir mencionando algunos de estos libros que merecerían una traducción pero, por diversos motivos, aún no la tienen.

La primera obra en la que me quiero fijar es House of Leaves (2000), de Mark Z. Danielewski, un libro diferente y sumamente original. La novela se abre con la narracción en primera persona de Johnny Truant, personaje un tanto marginal y antisocial. En su nuevo apartamento descubre un misterioso manuscrito titulado The Navidson Record. El autor es Zampanò, un anciano ciego, anterior inquilino del piso. En el texto se realiza un análisis de un documental de Will Navidson acerca de su casa, una casa que es más grande por dentro que por fuera.

Nos adentramos así en una historia dentro de una historia dentro de una historia. Los capítulos narrados por Truant se van alternando con partes del informe de Zampanò y con escenas de la grabación de Navidson, así como con otros textos dispersos por las abundantes y prolijas notas a pie de página y los numerosos apéndices. House of Leaves es una ¿novela? de ¿terror? psicológico que destaca, entre otras cosas, por una maquetación distinta a la de cualquier otro libro que yo haya visto (es como un Gödel, Escher, Bach anfetamínico). Páginas con una sola palabra, frases en diferentes colores, textos formando espirales, escaleras, puertas... Todo ello con el objetivo de identificar fondo y forma, reflejando con la disposición del texto aquello que va sucediendo en la historia. Por ejemplo, cuando la acción es más viva, el número de palabras por página disminuye, creando una sensación de lectura acelerada. Hasta la cubierta es de menor tamaño que el interior del libro, a semejanza de la casa de Navidson.




El libro se complementa, además, con otra obra de Danielewski titulada The Whalestoe Letters, que recoge las cartas que la madre de Truant escribe a su hijo desde la institución mental en la que está recluída (parte de estas cartas también se encuentran en los apéndices de algunas de las ediciones de House of Leaves). Por si fuera poco, Anne Danielewski, la hermana del autor (más conocida por el nombre artístico de Poe), compuso un interesante disco titulado Haunted inspirada por este libro.

House of Leaves es una obra que, por su propia ambición, resulta ligeramente fallida, pero que es sobresaliente en muchísimas facetas. Evidentemente, no es una lectura sencilla pero sí una que se recuerda durante mucho tiempo después de finalizarla.

Posibilidades de que se publique en español: Mínimas. La traducción de este libro es una tarea titánica, como bien describe Manuel de los Reyes al hablar en su blog de la versión alemana del libro y de su sufrida traductora. Es, por tanto, una empresa costosa y arriesgada que no sé si algún editor español se atreverá a acometer (y eso si consigue convencer a algún traductor). Actualización: Luis G. Prado ya habló en su blog sobre las dificultades de una posible edición en español.

Nota: Las fotos que acompañan a esta entrada corresponden a la 2ª edición, también conocida como 2-color. Existen otras ediciones con ligeras diferencias en cuanto a la tipografía y los contenidos de los apéndices.

Actualización: Parece que mi pronóstico era completamente erróneo porque se ha anunciado que House of Leaves será publicado en español en 2013. Y lo cierto es que me alegro de haber fallado en mi análisis.

viernes, 10 de febrero de 2012

Embassytown de China Miéville

Aunque mentiría si dijera que China Miéville es uno de mis autores favoritos, no puedo menos que quitarme el sombrero ante su versatilidad como escritor. Aún me parece increíble que la prosa juguetona de Kraken, el tono directo y aséptico de The City & The City y la escritura barroca de La estación de la calle perdido procedan del mismo autor. Sólo he llegado a aceptar que efectivamente es así tras haber comprobado repetidas veces que en la portada de todos estos libros aparece el mismo nombre. Embassytown, su última novela hasta la fecha, es una muestra más del mimetismo camaleónico de Miéville.

Porque Embassytown es un libro que, a diferencia del grueso de la obra previa de Miéville, se enmarca completamente y sin tapujos dentro de la ciencia ficción más pura. Embassytown bebe claramente de la tradición de obras clásicas como Babel 17, Los lenguajes de Pao o Empotrados que tienen al lenguaje como tema principal. Es más, también es posible detectar otras influencias más sutiles, como las historias del Ekumen de Ursula K. Le Guin. Todo ello perfectamente asimilado y pasado por el el particular tamiz de la imaginación de Miéville para dar lugar a una obra que, estando en diálogo con la ciencia ficción clásica, resulta innovadora y moderna.

La acción se sitúa en Arieka, planeta natal de los alienígenas Ariekei. En este mundo se encuentra Embassytown, ciudad donde reside un asentamiento humano. La historia es narrada por Avice Benner Cho, una humana que regresa a Embassytown después de sus viajes como tripulante espacial justo a tiempo de presenciar los dramáticos e inesperados hechos que cambiarán para siempre la historia de Arieka
 
Sin embargo, el verdadero protagonista de la novela no es Avice, sino el lenguaje de los Ariekei, un idioma tan peculiar que sólo algunos humanos, los Embajadores (Ambassadors), son capaces de hablarlo. No quiero desvelar más acerca de las particularidades de este lenguaje porque precisamente uno de los puntos fuertes de la lectura de Embassytown es descubrir qué hace tan especial a este idioma. Baste decir que es uno de los más originales y perturbadores que he encontrado nunca en una obra de ficción.

El autor utiliza este extraño lenguaje como pretexto para especular sobre aspectos como la teoría de la mente, la relación entre lenguaje y verdad, la correspondencia entre símbolo y significado, y otros muchos temas lingüísticos y filosóficos. Pero, sobre todo, Miéville se sirve del encuentro entre dos culturas, la de los humanos y la de los Ariekei, mediado necesariamente por los Embajadores, para hacernos reflexionar sobre el colonialismo, la influencia de unas sociedades en otras y la pérdida de la inocencia.

Si a esto le unimos una cuidada y precisa prosa, un desarrollo casi perfecto de los personajes y algunos giros argumentales sorprendentes, el resultado es una novela de lectura imprescindible para cualquier aficionado a la ciencia ficción de ideas y, en mi opinión, la obra más redonda de Miéville hasta el momento. Como tal, es una de las candidatas más firmes a los premios del género este año y mucho me extrañaría que no apareciera entre los finalistas de todos los grandes galardones (por el momento, ya está nominada a los premios de la BSFA).

(Puedes leer esta reseña en inglés/You can read this review in English)

Embassytown by China Miéville (Review in English)

(Disclaimer: English is my second language, so I want to apologize in advance for there may be mistakes in the text below. If you find any, please let me know so that I can correct it. I'd really appreciate it. Thanks.)

I'd lie if I said that China Miéville is one of my favorite authors. However, I greatly admire his versatility as a writer. I still find it incredible that the playful prose of Kraken, the direct and aseptic tone of The City & The City and the baroque writing of Perdido Street Station all come from the same author. I've only come to accept the fact after repeatedly checking that all those books have the same name on the cover. Embassytown, his last novel to date, is just another example of Miéville's chameleonic mimetism. 

Because Embassytown is a book that is, unlike most of Miéville's previous work, pure science fiction. Embassytown is clearly in the tradition of classics such as Babel 17, The Languages ​​of Pao or The Embedding, all novels with language as the main theme. But it is also possible to detect other more subtle influences, such as Ursula K. Le Guin's Ekumen stories. All this tradition has been perfectly assimilated and processed by Miéville's unique imagination to give rise to a work that, while being in dialogue with classic science fiction, is innovative and definitely modern. 

The action takes place in Arieka, homeworld to the alien race called the Ariekei. Embassytown is one of the most important cities in the planet, and the one where the main human settlement is located. The story is narrated by Avice Benner Cho, a girl who returns to Embassytown from her space travels just in time to witness the dramatic and unexpected events that will forever change the history of Arieka. However, the main protagonist of the novel is not Avice, but the Arieki language, a language so peculiar that only some humans, the Ambassadors, are able to speak it. I don't want to reveal more about this language because finding out why it is so special is one of the most pleasant moments when reading Embassytown. Suffice it to say that it is one of the most original and disturbing I've ever encountered in a work of fiction. 

The author uses this strange language as an excuse to speculate about issues such as the theory of mind, the relationship between language and truth, the correspondence between symbol and meaning, and many other linguistic and philosophical topics. But above all, Miéville uses the encounter between two cultures, human and Ariekei, necessarily mediated by the Ambassadors, to make us think about colonialism, the influence of one society into another and the loss of innocence.

If we add to the mix a precise and beautiful prose, an almost perfect development of the characters and some surprising plot twists, the result is a novel that is a must-read for any science fiction fan and, in my honest opinion, Miéville's most accomplished work so far. Thus, it is one of the strongest candidates for genre awards this year and I'll be really surprised if it is not shortlisted for most of them (in fact, it has already been nominated for the BSFA Awards).

(You can read this review in Spanish/Puedes leer esta reseña en español)