lunes, 7 de octubre de 2013

The Name of the Wind (El nombre del viento), de Patrick Rothfuss

Banda sonora de la reseña: Sugiero leer esta reseña escuchando Bonito de Jarabe de Palo (SpotifyYoutube).

The Name of the Wind (El nombre del viento) de Patrick Rothfuss es uno de esos libros de fantasía que, en cierto modo, han trascendido el género y han llegado a un público lector más amplio. De hecho, varias amigos que no son lectores habituales de literatura fantástica lo habían leído y me habían preguntado mi opinión sobre él. Era, claramente, una laguna que necesitaba cubrir cuanto antes y este verano me puse manos a la obra... con no muy buenos resultados.

Debo comenzar diciendo que no he podido terminar el libro. Lo dejé allá por el 80% con la intención de hacer un esfuerzo un poco más adelante y rematarlo. Pero, pasadas las semanas, me he dado cuenta de que la vida es demasiado corta como para perderla leyendo algo por obligación y sin que a uno le paguen por ello. Hay cosas mucho mejores que hacer. Así que si a alguien le indigna que me atreva (otra vez) a hacer una reseña de un libro que no he acabado de leer, puede hacer uso de los comentarios, que para eso están.

Póngame la última trilogía de fantasía épica.
Y una carretilla para llevarla
Como es fácil deducir, no me ha gustado nada The Name of the Wind. En realidad, en algunos momentos me ha hecho resoplar y poner los ojos en blanco. Pero, ¿por qué, concretamente? Las razones principales son tres. En primer lugar, este es un libro tremenda, excesivamente largo. Ya sé que la moda actual, especialmente en el género fantástico, es escribir novelas enormes, principios de trilogías (en el mejor de los casos) inacabables, libros que, como dicen los ingleses, se podrían usar para sujetar puertas. Y, para más inri, la mayor parte de estas obras son novelas de debut. Es cierto que hay autores con talento suficiente como para salir airosos del reto, pero no es, ni mucho menos, la norma general y, desde luego, no es el caso de Rothfuss. El nombre del viento es largo, insufriblemente largo. Y repetitivo hasta la náusea. Hay partes, como el supuesto homenaje a Dickens, que ocupan cientos de páginas y podrían (y deberían) haberse solventado en unas pocas decenas. Y ese sólo es el caso más sangrante; el libro está más hinchado que una flota de dirigibles.

Ya sólo me faltan tres peniques para un laúd nuevo
Además, gran parte de las páginas que le sobran a la novela, y esta es mi segunda gran queja, se emplean en describir detalles irrelevantes y hasta irritantes. En particular, la obsesión retentivo-anal con la que se lleva la contabilidad exacta del dinero del que dispone el protagonista en cada momento de la historia es como para hacérselo mirar, y estoy seguro que daría al menos para un par de tesinas en psiquiatría. Es verdad que añadir detalles sobre la economía y los precios puede contribuir a aportar credibilidad a la creación del mundo, pero una cosa es dar unas pinceladas y otra es saturar al lector hasta que se sepa mejor los precios del universo del libro que los del supermercado en el que compra todos los días. En algunos momentos, me imaginaba a Rothfuss con una hoja de cálculo llevando las cuentas de las posesiones de Kvothe mientras escribía la historia. Y frotándose las manos, disfrutándolo. 

Pero todo esto palidece ante mi tercer (y principal) problema con The Name of the Wind, que no es otro que su protagonista. Kvothe es el personaje perfecto, infalible, dotado de talento para todo. El repelente niño Vicente que todo lo sabe, que todo lo hace bien. El padre de Chuck Norris, capaz de cualquier hazaña con solo proponérselo. Y es a que Kvothe se le da bien todo: cantar, la magia, los idiomas, tocar instrumentos, montar a caballo,  la botánica, la medicina... no hay disciplina que se le resista. Y encima tiene memoria eidética. Todo lo hace diez veces mejor que los demás y con la décima parte de esfuerzo. Una delicia, vamos. La Biblia en verso, la pera limonera, la polla en vinagre el marido que cualquier madre querría para su hija. El problema es que uno ya tiene una edad en la que ni se cree ni le importan esos personajes que, como diría Norman Spinrad, son emperadores de todas las cosas. Sobre todo porque en mi juventud leí mucho a Orson Scott Card y ya tengo el cupo más que cubierto. 

Dí que sí, Chuck
Podría argumentarse que Kvothe es un personaje en transición, que aún está aquejado por la arrogancia de la juventud, que evolucionará en los próximos libros. De hecho, durante la primera mitad de la novela pensaba que Rothfuss jugaba precisamente a eso, a mostrarnos un personaje que aprende humildad a base de golpes. Quería creer que Rothfuss no estaba tan enamorado de Kvothe como el propio personaje lo está de sí mismo. Pero página a página me iba convenciendo de lo contrario. Precisamente el que la historia esté contada en retrospectiva por el protagonista es la oportunidad perfecta para introducir matices, para reflexionar sobre los errores, para poner un poco de gris en tanto blanco y negro. Pero no es así, más bien al contrario. Kvothe se lamenta al mirar el pasado, sí, pero no por su prepotencia y orgullo, sino, fundamentalmente, por lo injusto de las circunstancias en las que le tocó vivir. Puede que esto tome otra dirección en ese 20% que me resta por leer, pero me cuesta imaginármelo (y, desde luego, no tengo intención de averiguarlo).

The Name of the Wind es un libro que pensaba que me iba a gustar. Que, de hecho, quería que me gustara. Pero que he terminando aborreciendo porque es un compendio de todos los peores vicios de la fantasía épica, desde Tolkien hasta nuestros días: empeño en escribir más y más páginas, obsesión con las descripciones aburridas e irrelevantes y personajes inmaculados e irreales que provocan más rechazo que admiración. Sinceramente, me esperaba otra cosa. Y he oído que la segunda parte es más de lo mismo: más largo, más pesado, más Kvothe. Gracias, pero que no cuenten conmigo.

Nota: Esta reseña está dedicada a mi gran amigo Miquel Codony, que cometió el mayor eufemismo del siglo al decirme, antes de que empezara a leerlo, que éste era "un libro muy bonito". Pero con cariño, ¿eh?       

54 comentarios:

  1. Que empieces la reseña recomendando leerla con Bonito de fondo ya es una declaración de principios.
    Este es uno de esos libros que a pesar de que no he leído más que elogios sabía que no era para mi. A qué viene esa manía de enchufar páginas y páginas? Cada vez me mosquea más. Empiezo a ser partidaria de dejar libros que no me están gustando, aunque me cuesta. Siempre pienso que me voy a perder algo. Gracias a tu reseña este será un libro menos con el que intentarlo.

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  2. Lo de hinchar los libros es una moda terrible. Esperemos que algún día se puedan volver a publicar sin miedo novelas de doscientas o trescientas páginas, una longitud que es más que suficiente en la mayor parte de los casos.

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  3. Rebo reconocer que a mi me gustó... y eso que no pasa casi nada en toda la novela! Pero me gustó mucho su estilo. Eso sí... no hacían falta tantas páginas.

    Saludos,
    Eloi Puig

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    1. No hacían falta ni la mitad de páginas, en mi opinión. Pero...

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  4. Varias cosas que necesito decir, lo siento si resulta largo o pesado.
    Lo primero, y lo digo con pena, es que has hecho bien en dejar la lectura al 80%, aunque la situación del final del libro me parece soberbia, y creo que te habría hecho gracia. Eso sí, los 'defectos' que comentas se hacen cada vez más obvios en la trama así que intuyo que para ti sería insufrible.
    Y de la segunda parte olvídate: Kvothe se vuelve maestro de disciplinas que ni siquiera conoce todavía en el primer libro, aunque al menos abandona su obsesión con el dinero. Y encima el libro avanza mucho, mucho menos que en esta primera parte. Apenas transcurre algún año.
    Ahora bien, yo sigo pensando que 'El nombre del viento' es una de las mejores novelas de fantasía escritas jamás. El tema del dinero no es para nada negativo ni entorpece la trama. Al contrario. Sí que tiene un punto dickensiano, pero refleja una de las principales preocupaciones del personaje que pasa a depender de sí mismo a una edad muy temprana. Rothfuss lo utiliza para crear un cierto suspense (cada vez que hace un gato sabemos que se aleja más de sus objetivos, y cuando recibe alguna ganancia podemos apreciar lo importante que resulta) y, además el dinero se usa para obligar al protagonista a contraer deudas que luego son clave en la historia.
    En cualquier caso resulta obvio que el principal inconveniente que se le puede poner a la novela es lo que comentas: Kvothe es bueno en todo. Y es cierto. Esto no es malo a priori, si lo sabes compensar. Quiero decir que habría sido muy interesante que Rothfuss hubiera creado un defecto para el personaje a la altura de sus talentos: algo así como la condición física de Tyrion Lanister, o incluso la corta vida (obsolescencia programada, podríamos decir) de los replicantes de Blade Runner (también perfectos a su manera). Sin embargo, sospecho que esto está por venir. Si recuerdas, toda la historia está contada desde un extraño presente en el que Kvothe ya no es el héroe que era. Algo ha pasado, y los acontecimientos de los dos primeros libros invitan a sospechar que todo su 'poder' ya no está.

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  5. Al margen de esto, me temo que lo que a ti no te gusta de esta novela es una de las principales virtudes para muchos lectores, aunque corra el riesgo de caer en lo ridículo. Lo comparabas con Chuck Norris y no es descabellado. Es lo mismo que el personaje de la serie '24', Jack Bauer. Cuantas más fantasmadas realizaba en televisión, más exageración demandaban los fans. Por eso internet está lleno de chistes como: 'Jack Bauer duerme con una pistola debajo de la almohada, aunque podría matarte solo con la almohada' o 'Superman tiene pijamas de Jack Bauer'. Vamos, que sí, que Kvothe está exagerado, como si fuera 'una leyenda', pero es que ése es el leit motiv de toda la saga. Es lo que vende el libro: 'Me llamo Kvothe, quizás hayas oído hablar de mí...' La verdad es que si el protagonista fuera un pusilánime, o simplemente tuviera un talento de nivel medio, la novela resultaría floja. Es así de claro. ¿Qué clase de leyenda podría surgir en torno a un personaje al que bueno, se le daba bien la 'simpatía', pero tampoco era nada del otro mundo en el resto de las disciplinas? Ahí está el motivo por el que Kvothe se ha convertido en un mito, y lo que hace Rothfuss es justificarlo. Y gracias a esto se consiguen pasajes tan buenos como el del acceso a la Universidad.
    Por otro lado, al ser el propio Kvothe el que cuenta toda la novela... en fin, también podemos estar ante un narrador poco fiable, no lo olvidemos.
    Con todo esto solo quiero decir que entiendo tu disgusto, pero no lo comparto. Para mí Rothfuss escribe con muchísimo talento, y consigue emocionar con su escritura. Cada vez que llama al viento... bueno, simplemente se me pone la piel de gallina. Como utiliza su ingenio, las conversaciones surrealistas que mantiene con algunos personajes de la Universidad, especialmente con alguno de sus maestros, y el sistema de magia que desarrolla me parecen espectaculares. Habrá que ver, eso sí, cómo cierra la historia para saber hasta qué punto estaba todo justificado, pero a mí me tiene enganchado y no existe actualmente ninguna saga que tenga tantas ganas de seguir leyendo como esta.

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    1. Estoy de acuerdo en algunas cosas, pero en otras no puedo estarlo. Veamos:

      El tema del dinero, bien dosificado, puede aportar realismo y tensión. Cuando es continuo, hastía. Además, hay casos en que las decisiones de Kvothe al respecto son tan estúpidas, tan arbitrarias o tan afectadas por la suerte, que tiran por tierra todo lo demás.

      Me permito dudar de que Rothfuss vaya a matizar las capacidad de Kvothe en los próximos libros. Aún así, si lo hiciera, después de 2000 páginas me parece un poco tarde.

      Lo de Jack Bauer, pues para el que lo quiera. Esos personajes ni me interesan ni me los creo. Y se pueden hacer libros interesantes de este estilo sin tener que recurrir a personajes pluscuamperfectos. Sin ir más lejos, Un mago de Terramar de Ursula K. Le Guin (del que Rotfuss bebe mucho, por cierto), tiene un personaje mucho más interesante y creíble.

      La escena de la entrada en la Universidad me parece una de a las peores del libro. Para empezar, ¿por qué no lo hizo antes? ¿Y después de tanto tiempo en la calle retiene todavía todos esos conocimientos? ¿Y le pagan justo lo que necesita para entrar en la Universidad? Vamos, anda. Y eso sólo por sacar unas pocas pegas.

      En fin, que no, que no puedo aceptar éste como un buen libro. Y bien que lo siento.

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  6. Nunca a un "bonito" se le había sacado tanto partido...

    Gracias por dedicarme la reseña, Elías. Está bastante en consonancia con lo que esperaba que te pareciera este bonito libro xD.

    Yo soy muy ambivalente con los dos libros de Rothfuss. De hecho, cuando salió el segundo lo esperaba con ansia y lo devoré. Tanto con el primer libro como con el segundo me sucedió lo mismo: mientras lo leía lo disfrutaba enormemente, me absorben del todo, los puntúo alto en goodreads, y a los dos días de haberlos leído no dejan absolutamente ningún poso. Están vacíos.

    Para mi Rothfuss hace dos cosas muy bien: una es crear una leyenda (no la de Kvothe si no la más general, la que se explica a través de cuentos y canciones en el libro) y conectarla con el presente (llámale realidad) del protagonista. La otra es Kvothe. Sé que a ti no te gusta y veo perfectamente porqué, pero si te lo tomas con humor es bastante carismático.

    Yo creo que es muy buen escritor frase a frase o párrafo a párrafo pero un escritor terrible cuando de lo que se trata es de administrar la historia. No sabe estructurarla, no tiene ningún control de su progresión, no tiene visión de conjunto, etc, etc. Es demasiado ambicioso y no tiene la habilidad necesaria para hacer realidad su ambición, así que acaba cediendo a la tentación de la prolijidad y no renuncia a nada. Está secuestrado por su propia historia y se ahoga en ella, y con él, sus lectores. Eso me parece a mi, vaya, pero también creo que hay un tipo de lector que disfruta con este tipo de detallismo, que interpreta como realismo. Creo que es cuestión de preferencias de estilo, no de tener o no razón.

    Como novela de debut me parece muy superior a lo habitual, pero no estoy de acuerdo con lo que ha dicho Sergio de que es una de "las mejores novelas de fantasía escritas jamás". De hecho creo que es una novela del montón, pero del montón al que vale la pena echarle un vistazo. También temo (especulo —je, he dicho culo, como Elías—) que Rothfuss ha tenido tanto éxito con El Nombre del Viento y que ahora no va a haber editor que se atreva a cambiarle una coma. Eso es lo peor que podía pasarle. Es posible que su capacidad de mejorar esté destruída por culpa de ello. Ojalá me equivoque.

    Dicho esto: tengo muchas, muchas, muchas ganas de ver como soluciona el embrollo en el que se ha metido con las dos primeras novelas. Vaticino decepción general por exceso de cabos sueltos (cosa que a mi me la trae floja, nunca me han molestado las líneas inconclusas).

    Ale, he comentado mucho más de lo que tenía pensado cuando me he sentado a escribir.

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    1. Nunca un "bonito" había sido tan deformado...

      Me quedo con varias de las frases de tu comentario, con las que coincido totalmente:

      - "Yo creo que es muy buen escritor frase a frase o párrafo a párrafo pero un escritor terrible cuando de lo que se trata es de administrar la historia"

      - "hay un tipo de lector que disfruta con este tipo de detallismo, que interpreta como realismo."

      Parece que, como casi siempre, yo veo la botella medio vacía y tú la ves medio llena.

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    2. En cualquier caso la cosa está por la mitad :-)

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    3. Miquel, reconoce que lo que te gusta es ese ambientillo que recuerda a Terramar.... ;-)

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    4. Lo reconozco sin problemas, pero ya le gustaría a Rothfuss haber escrito algo con una décima parte del poder de los libros de Terramar.

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    5. Sabía que ibas a decir eso. A Ukelele que no la toque nadie ;)

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    6. Coño, no con comparaciones como estas. A cada cual en su liga.

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    7. No hago una comparación de las obras, no creo que se pueda comparar. Solo digo que El nombre del viento, respira ambiente Terramar y Kvothe respira de Ged, aunque todavía no haya recibido la dosis de humildad que necesita.

      Me encantó Terramar (he usado y uso en muchos sitios el nick de Ged desde hace más de 10 años) y me gustó la de Rothfuss aunque a veces se pone muy pesado.

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  7. Buenas, pues como te dije por Twitter estaba deseando leer tu reseña, y he disfrutado mucho leyéndola, más que con el libro.

    Yo lo leí porque nada más que escuchaba maravillas de él, y lo que me encontré fue con un libro que se me hizo lento no, lo siguiente, tardé meses en leerlo (me aburría y cogía otro) y casi que me tuve que obligar a terminarlo. Y es lo que tú dices, cuenta millones de detalles innecesarios... Me pensé darle una oportunidad al segundo, pero cuando he visto el grosor creo que paso.

    Y en cuanto a lo de hacer una reseña sin terminar el libro me parece perfecto, también tiene derecho uno a explicar por qué no ha podido terminarlo.

    Muak

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    1. Pues muchísimas gracias. Me alegro de que te haya gustado la reseña :)

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  8. Ufff yo venía a decir que soy de las que le encantó, tanto este como el siguiente. Pero después de leer las respuestas de Koreander y Codony mejor no digo nada que ya lo han dicho ellos y mucho mejor de lo que yo lo haría... :D
    Y, aunque no esté de acuerdo, la reseña me ha hecho pasar un buen rato ;)

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    1. Pues me alegro de que la reseña te haya hecho pasar un rato divertido :)

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  9. Solo puedo aplaudir esta reseña, que refleja con acierto exactamente lo mismo que yo pienso (Chuck Norris incluido) del 10% del libro que leí. Gracias por hacerla para que no tenga que escribirla yo :-)

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    1. Gracias, Cris. Fuiste más lista que yo. El principio del libro es lo mejor, así que con eso te lo digo todo.

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  10. Pues yo no diré que lo he leído dos veces xD

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    1. No lo digas, no lo digas...

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    2. No esperaba menos de ti, yo ahora mismo inicio una relectura gracias a Odo.

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  11. Me parece muy mal que te dediques a poner a parir un libro leyendo un 80%. Esperaba más de ti: la primera página o incluso la cubierta deberían haber sido suficientes.

    Dicho lo cual, ni con un palo. Te lo agradezco profundamente.

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    1. Usted, Dr. García, tiene obligación de leerlo. Que no se haya sentido aludido en la referencia a la dirección de dos tesinas sobre el particular no le exime, no (see what I did there?), de sus obligaciones para con el alumnado.

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  12. Pues mira, era un candidato para una próxima lectura de fantasía, pero visto lo visto pierde bastantes puestos.

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    1. Your mileage may vary, pero yo no la recomiendo.

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  13. Lo termine de leer, me pareció normalito, normalito, la perfección de Kvothe fue una de las cosas frustrante, aunque la razón por la cual nunca me llego a enamorar fue el toque juvenil, espere durante todo el libro el personaje evolucionara a la madurez, pero nunca llego... Sigo esperando el Kvothe adulto detrás de la barra (ese si es interesante).

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    1. Pues mira, con eso estoy muy de acuerdo. Tono muy infantil y Kote mucho más interesante que Kvothe. Coincido totalmente.

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  14. Buenas. Algunos (me temo que somos legión) nos bebimos el primer volumen pese a lo insoportablemente perfecto del personaje. La historia tenía algo que enganchaba aunque luego no he podido recordar qué. Lo que lo convierte en libro chicle: lo saboreas, lo escupes y te olvidas.
    Es posible que las breves intervenciones del Kvothe adulto dejaran entrever algo más interesante pero en el segundo volumen el muchacho sigue sin madurar. Te da ganas de ser uno de sus enemigos y ayudar a acabar con él. No sólo sigue siendo perfecto, si no que además descubre el sexo y resulta ser un gran amante. Pero no de cualquiera, de un ser mítico que es casi una diosa. Una P. como una olla
    Seguro que vuelvo a picar y me leo el tercero

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    1. Gracias por tu comentario. Me reafirma en mi decisión de no acercarme al segundo volumen.

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    2. no lo leas. Es paja de lo malo y largo que es. Y no aporta nada a un argumento inexistente.

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  15. Descubro sorprendido que los detractores de Rothfuss son legión. Espero que no le linchéis enfurecidos cuando aterrice en tierras asturianas el próximo verano.
    Ahora en serio. Entiendo todos los fallos que comentáis y los comparto. Odo los explica muy, muy bien en su reseña, y es difícil no ver la verdad que hay en ellos. Es uno de los misterios de las grandes novelas, cuando te atrapan, te enamoran, y como los enamorados el lector no sabe ver los desperfectos del otro o los confunde con virtudes. A mí el primer libro me tiene enamorado.

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    1. No, hombre, nosotros no somos como otros miembros del fandom: respetamos tu derecho a estar equivocado :)

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  16. Concuerdo casi por completo con Koreander y Miquel. Lo que para ti son fallos, para mí son ventajas.
    El personaje perfecto (aunque yo no lo veo tan así) me encanta y esperaba con ansias que todo le saliera bien por lo que vemos en la primera parte de la novela, obviamente te puede cansar, pero para mí está perfectamente utilizado pues la novela me pareció inmensamente entretenida y la impulsividad del personaje lo permite así. Por lo mismo su extensión se me hace poca, de hecho la leí en dos días y lo mismo con la segunda. Lo del dinero es algo que, como estudiante sin un céntimo, me pareció muy real y me identificaba más con el personaje.
    A mí lo que primero me llamó la atención del libro fue el título, y el concepto de nominación que luego desarrolla en el libro, es de lo que más me gusta de la saga (¿hay algo más épico que nombrar al viento?) junto con cómo retrata todo el asunto de la tradición oral, que creo es de lo que finalmente trata la historia.
    Creo que si no te enganchó, no hay mucho que discutir, lo demás es secundario porque para mí es principalmente una novela atrapante, nivel Ready player one. Sin embargo te entiendo, porque lo que te pasa con este libro, me pasa a mí con La voz de las espadas, mucho hype y luego me pareció que no aportaba mucho y hasta me aburrió.
    Y lo que no te perdono es la portada horrible que elegiste.

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    1. Puedo entender que a la gente le guste el libro. De hecho, si a mí me hubiera pillado con 15 o 20 años menos, igual hasta me habría gustado. Pero es que, a estas alturas, me suena a cosa ya superada y me sorprende ver que se siguen escribiendo historias de este tipo.

      La portada es la del ebook que tengo yo. Es horrible, sí. Por eso no elegí otra :)

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  17. Tuve la misma sensación cuando lo leí: no me gustó absolutamente nada. Sin embargo, cayó en mis manos la segunda parte, "El temor de uno hombre sabio". Mi primer pensamiento fue desecharlo y pasar a otra cosa que me interesase más, pero no sé por qué empecé a leerlo. Tras unas primeras 100 páginas que iban por los mismos derroteros, a punto de abandonar para siempre a Rothfuss, algo cambió. La historia dio un giro facilón per necesario: Kvothe abandona la ciudad y la universidad y entonces todo fue hacia arriba. Cada capítulo mejoraba al anterior y Rothfuss se me reveló como un excelente narrador de aventuras y un grandísimo creador de culturas. Leeré el tercero, no sin el miedo de que el pollo vuelva al errático y aburrido camino de la primera entrega.

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    1. Pues no sé, la verdad es que no creo que nunca llegue a terminar al primero y, mucho menos, a empezar el segundo.

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  18. Miquel Codony ha dicho: " Tanto con el primer libro como con el segundo me sucedió lo mismo: mientras lo leía lo disfrutaba enormemente, me absorben del todo, los puntúo alto en goodreads, y a los dos días de haberlos leído no dejan absolutamente ningún poso. Están vacíos"

    Estoy muy de acuerdo respecto al primer libro,y eso que tengo el segundo en la pila ( ha bajado muchos puestos) y no me llama para nada. Buena reseña Odo.

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  19. el libro es un sopor. Jamas he leido un libro que este casi terminando el segundo y que no me enganche. Sencillamente, parece una novela para crios de 14 años, no me compareis esto a ningun libro de fantasia. Contando que la fantasia es limitadisima y que el personaje es lo mas repelente que he leido en mi vida. Dan ganas de que muera al final de la historia para darle sentido a tanta estupidez de ser.

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  20. el libro es un sopor. Jamas he leido un libro que este casi terminando el segundo y que no me enganche. Sencillamente, parece una novela para crios de 14 años, no me compareis esto a ningun libro de fantasia. Contando que la fantasia es limitadisima y que el personaje es lo mas repelente que he leido en mi vida. Dan ganas de que muera al final de la historia para darle sentido a tanta estupidez de ser.

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  21. Me alegra no ser el único que piensa lo mismo :)

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  22. Qué gustazo encontrar opiniones similares a la mía por internet. No conozco a nadie en persona que lo haya leído y no se haya enamorado del condenado librito. ¡Y no consigo entender por qué! Gracias por proponer espacios donde dar cabida a opiniones como éstas, es difícil encontrarlas pero cuando una las encuentra, se siente muy comprendida.

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  23. Qué gustazo encontrar opiniones similares a la mía por internet. No conozco a nadie en persona que lo haya leído y no se haya enamorado del condenado librito. ¡Y no consigo entender por qué! Gracias por proponer espacios donde dar cabida a opiniones como éstas, es difícil encontrarlas pero cuando una las encuentra, se siente muy comprendida.

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  24. Me alegra que hayas algo de consuelo en mi reseña. Yo, la verdad, hace tiempo que he aceptado que estoy en franca minoría en lo que respecta a este libro. Qué le vamos a hacer...

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  25. Por curiosidad, ¿habláis de la traducción al castellano o del original inglés?.
    Sinceramente, el uso del lenguaje de Rothfuss (en inglés), me parece impresionante para un autor novel.
    Por otra parte creo que el autor juega mucho con la idea de la percepción subjetiva de Kwothe al contar "su historia", y no me sorprendería que esa "supuesta" perfección del personaje encierre una realidad bien diferente. En este sentido, recuerdo haber leído hace tiempo que, con esta trilogía, Rothfuss pretendía profundizar en el origen de los héroes de leyenda.

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  26. Hablo del original en inglés. Lo de Kvothe como imagen idealizada de sí mismo es, evidentemente, una posibilidad. Pero, personalmente, no me convence que una persona experimentada y ya entrada en años tenga una percepción tan idílica de su juventud. Vamos, yo miro a mi pasado y veo cosas que en su día hice con total entrega y lo que siento, más que admiración, es un poquito (a veces bastante) de vergüenza. Quizá eso se matice en los siguientes libros, no lo sé, pero no tengo ningún interés en averiguarlo.

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    1. No pensaba tanto en la percepción subjetiva como autoengaño, sino en una estrategia para que "su historia" llegue a un destinatario aún no revelado. Yo creo que Rothfuss usa la misma trampa que Kvothe explica en el libro cuando habla de su familia de artistas errantes.
      Por otra parte, gracias por tus reseñas y tu dedicación. Es un placer leerte. Y por cierto, coincido plenamente contigo en Cixin Liu (y te envidio profundamente por ser beta reader de el último libro).

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    2. ... y donde digo "de el último libro", querría decir "del último libro"

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    3. No había pensando en esa posibilidad, la verdad, pero me parece un tanto barroca. Mi impresión, más bien, es que Rothfuss está tan enamorado de Kvothe como Kvothe de sí mismo. En plan "get a room", no sé si me entiendes ;)

      Te agradezco tus amables palabras. La verdad es que me alegra un montón saber que hay gente a la que le sirven las cosas que escribo por aquí. Y lo de ser beta reader de The Three-Body Problem y Death's End es de esas cosas que espero contar a mis nietos una y otra vez, porque ha sido toda una experiencia :)

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  27. Joder! Por fin una reseña sobre este libro que no lo ponga por las nubes, parece que han sobornado a todos los periódicos, portales de crítica literaria y demás creadores de forraje para el rebaño con el fin de poner por las nubes a semejante tocho insufrible.

    Así, de forma rápida, un Gary Stu de protagonista, historia en la que no pasa casi nada y solo das vueltas por misiones secundarias para ver lo fucker que es el prota, una femme-fatale puesta para que Gary encuentre a su Mery Sue, y lloooooore y lloooooore lo bonito que es el amor comparándolo con la primavera miles de veces hasta que te dan ganas de que venga el puto invierno a matarlos a todos. Una prosa literaria pesada, que se para en gilipolleces irrelevantes para la contextualización, caracterización o avance de la historia y, para más colmo, Rothfuss solo conoce el simil, ni la metáfora, ni sinestesias, ni ná. Veredicto: Tostón para adolescentes hormonados.

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  28. Coincidimos punto por punto, aunque nuestra opinión parece ser algo minoritaria :/

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