Mostrando entradas con la etiqueta David Brin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta David Brin. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de enero de 2017

Novedad: Chasing Shadows, antología coordinada por David Brin

Ya está a la venta Chasing Shadows, una antología coordinada por David Brin que incluye relatos y ensayos sobre la vigilancia tecnológica de autores como Neal Stephenson, Bruce Sterling, Aliette de Bodard, Ramez Naam o Vernor Vinge. 

Estos son su sinopsis y contenidos:
David Brin, Hugo award-winning author of The Uplift War, presents Chasing Shadows, a collection of short stories and essays by other science fiction luminaries. As we debate Internet privacy, revenge porn, the NSA, and Edward Snowden, cameras get smaller, faster, and more numerous. Has Orwell's Big Brother finally come to pass? Or have we become a global society of thousands of Little Brothers—watching, judging, and reporting on one another? 
Partnering with the Arthur C. Clarke Center for Human Imagination, and inspired by Brin's nonfiction book The Transparent Society, noted author and futurist David Brin and scholar Stephen Potts have compiled essays and short stories from writers such as Robert J. Sawyer, James Morrow, William Gibson, Damon Knight, Jack McDevitt, and many others to examine the benefits and pitfalls of technologic transparency in all its permutations.
TABLE OF CONTENTS: 
Introduction: Private Lives - James Gunn 
AD JUSTITIAM PER LUCEM 
Mine, Yours, Ours - Jack Skillingstead 
Insistence of Vision - David Brin 
Planetbound - Nancy Fulda 
The Right's Tough - Robert J. Sawyer 
The Circuit Riders - R.C. FitzPatrick 
The Werewolves of Maplewood - James Morrow 
The Road to Oceania - William Gibson 
SURVEILLANCE — SOUSVEILLANCE 
I See You - Damon Knight 
Eyejacked - David Walton 
FeastWar - Vylar KaftanYour Lying Eyes - Jack McDevittThe Disaster Stack - Vernor Vinge 
LIES AND PRIVATE LIVES 
First Presentation - Aliette de Bodard 
AfterShift Memories - David Ramirez 
Spew - Neal Stephenson 
Private Life in Cyberspace - John Perry Barlow 
BIG BROTHER, LITTLE BROTHER, VILLAGE 
Elderjoy - Gregory Benford 
Street Life in the Emerald City - Brenda Cooper 
The Eyes Have It - Stephen W. Potts 
NO PLACE TO HIDE 
Preferences - Cat Rambo 
Vectors - Stephen Gaskell 
Public Domain - Scott Sigler 
To See the Invisible Man - Robert Silverberg 
The Disconnected - Ramez Naam 
LOOKING BACK ... AND LOOKING UP 
Eminence - Karl Schroeder 
Sport Kathleen - Ann Goonan 
Elephant on Table - Bruce Sterling

A Tsunami of Light Afterword by David Brin

viernes, 25 de marzo de 2016

Novedad: Insistence of Vision, de David Brin

Ya se encuentra a la venta Insistence of Vision, una colección de relatos de ciencia ficción de David Brin. Podéis leer una completa reseña en Dreams of Elvex. 

Ésta es la sinopsis del libro:
A soaring collection of stories from a modern master of science fiction.

What may we become? How will we endure? The future is a daunting realm, filled with real and imagined perils. So enter it prepared!

Here are vivid tales about possible tomorrows, from the keen eye and colorful pen of David Brin. Visit a chillingly plausible tomorrow when prisoners may be sent to asteroidal gulags. Or might prisons vanish and felons roam, seeing only what society allows? Suppose, amid lavish success, we gain the superpower to fly! Will we even appreciate it . . . or will we find new reasons to complain? In "Mars Opposition," you'll experience an alien invasion like no other, confronting humanity with a stark and terrible choice. On the other hand, might fantastically potent new beings emerge out of ourselves, as revealed in "Chrysalis”?

Featuring guest appearances by Gregory Benford, Jules Verne, and Galileo, this reading adventure takes you beyond the very singularity in “Stones of Significance,” pondering what could happen after humans are like gods. And “Reality Check” asks one of you readers – just one of you – to wake up!

And in "Temptation," we make a novella-length return to the world of the Hugo winners STARTIDE RISING and THE UPLIFT WAR.

Tomorrow awaits. We can face it and prevail. So long as our stance is brave.

Discover potent visions of it in INSISTENCE OF VISION.

lunes, 18 de febrero de 2013

Estos son mis principios (físicos). Pero si no le gustan, tengo otros

Nunca se me ha dado muy bien la física. De hecho, pensar en conceptos como el momento de inercia o intentar resolver problemas de poleas y contrapesos me provoca pesadillas. Sin embargo, cuando desde El zombi de Schrödinger me invitaron a participar en la XXXIX edición del Carnaval de Física que se celebra en homenaje de Sergio L. Palacios, no lo dudé ni un segundo. Sergio es un insuperable blogger, divulgador, profesor y, sobre todo, compañero y amigo. Es cierto que me entristeció su decisión de cerrar el blog Física en la Ciencia Ficción Plus pero no puedo menos que agradecer la enorme labor que ha realizado durante estos años (además, tengo la enorme suerte de poder levantar el teléfono y quedar para tomar un café y charlar con él en cualquier momento).

Así que una vez tomada la decisión de participar en el Carnaval me enfrentaba al gran dilema: ¿de qué podría hablar yo sin dejar constancia escrita de mi ignorancia? Por suerte, se podía (y se debía) echar mano de la ciencia ficción, algo de lo que entiendo un poquito más que de física. Quizá por ahí podría escurrir el bulto... Y entonces recordé el post que el propio Sergio escribió en Naukas en el que proponía un interesante experimento mental: ¿cómo sería nuestro universo si fuera newtoniano y no relativista?

Estaba claro, ésa era la respuesta: ¡física imaginaria! De eso podría hablar sin meter la pata (o, más bien, sin que se notara demasiado) y, además, los ejemplos en la literatura de ciencia ficción son abundantes y muy interesantes. 

Y eso he hecho. He elaborado una pequeña recopilación de novelas y relatos de ciencia ficción en los que se plantea un universo alternativo en el que leyes físicas son diferentes de las que encontramos en el nuestro. En la mayor parte de los casos se trata de ciencia ficción dura en las que los autores intentan reflejar las conclusiones lógicas de las premisas... por descabelladas que éstas parezcan. ¡Espero que os guste!

Jugando con las constantes físicas 


Mr Tompkins pedaleando a casi la velocidad de la luz
Una de las formas más "sencillas" de obtener un universo con leyes físicas distintas es alterar el valor de alguna constante universal (algo, de hecho, muy parecido a lo propuesto por  Sergio Palacios en su artículo). Por ejemplo, eso es lo que sucede en las aventuras de Mr Tompkins creadas por el físico George Gamow. Así, en Mr Tompkins in Wonderland el protagonista visita en sus sueños un universo en el que la velocidad de la luz es extraordinariamente baja (unos 50 kilómetros por hora), lo que hace que los efectos relativistas se manifiesten en la vida diaria. De igual modo, en otro sueño el valor de la constante de Planck es muy grande y los objetos macroscópicos presentan comportamientos cuánticos. Estas obras, sin embargo, son más cercanas a la divulgación científica que a la ciencia ficción.

Un enfoque muy similar al de Gamow es adoptado por John E. Stith en su novela Redshift Rendezvous, que fue nominada al Premio Nebula. La acción se sitúa en una nave que viaja por el hiperespacio, donde la velocidad de la luz es sólo de 10 metros por segundo. Esto, unido al hecho de que en el núcleo de la nave hay una singularidad que provoca grandes variaciones en la fuerza de la gravedad, hace que aparezcan efectos extraños de todo tipo: ilusiones ópticas, dilación en la percepción de acontecimientos, pasillos en los que se ven sucesos pasados ya que la velocidad de la luz es exactamente igual a la velocidad orbital... Por desgracia, este tipo de ideas sólo se exploran (y de forma tangencial) en unas cuantas escenas de la novela que, al final, desemboca en una poco original trama de persecuciones y huidas.

En su serie de los Xeelee, especialmente en Raft, el autor Stephen Baxter presenta un universo en el que la constante gravitatoria tiene un valor mucho mayor que en el nuestro. Así, las estrellas se ven forzadas a tener un tamaño muy pequeño y una vida muy corta e incluso las personas tienen un campo gravitatorio que se deja sentir a corta distancia. Es más, incluso la química se ve afectada por este cambio y es diferente a la de nuestro universo. La historia es muy entretenida y de corte juvenil, con imágenes muy impactantes y situaciones que recuerdan a un clásico de la ciencia ficción hard, Misión de gravedad de Hal Clement (que, sin embargo, no transcurre en un universo alternativo sino en un planeta de gran masa). El relato original que dio origen a la novela Raft puede ser leído online de forma gratuita (en inglés).

Un cambio de valores de las constantes universales es también la explicación de las diferentes leyes físicas del universo paralelo del clásico Los propios dioses de Isaac Asimov, posiblemente la mejor novela de este autor. En ese para-universo, la interacción nuclear fuerte es mucho mayor que en el nuestro. Entre otras cosas, esto causa que el tungsteno-186 pueda transformarse espontáneamente en plutonio-186 (en nuestro mundo sería al revés) y, en el proceso, proporcionar energía "gratis" a nuestro universo.

Incluso la manipulación de las constantes universales es usada, en ocasiones, con el propósito de crear universos "mejores", un poco al estilo de las hipótesis (científicas) planteadas por Lee Smolin en The Life of the Cosmos. Ejemplos de este uso en la literatura de ciencia ficción podrían ser Manifold: Time de Baxter y algunos libros de la saga de los Heechee de Frederik Pohl. 

 

La geometría es física y la física es geometría

 

Una de las grandes consecuencias de la teoría de la relatividad es que la geometría del espacio-tiempo es esencial para la física. Así que otra de las maneras de crear una física alternativa es modificar la geometría del universo. Una obra clásica en ese sentido es, por supuesto, Planilandia (Flatland) de Edwin A. Abbott, en la que se nos presentan universos de una y dos dimensiones. La novela, sin embargo, se centra más en la crítica social que en las consecuencias físicas. En el terreno de la ciencia ficción, eso sí, ha inspirado obras como Spaceland de Rudy Rucker, en la que una esfera de un universo de cuatro dimensiones visita nuestro mundo.

De hecho, el uso de espacios de muchas dimensiones es relativamente frecuente en la ciencia ficción. Aunque no es exactamente el tipo de historia en el que quería centrarme en esta entrada, me gustaría mencionar al menos el relato "Tangentes" de Greg Bear (que fue Premio Hugo y Nebula) y los espacios de seis dimensiones que aparecen en Diáspora de Greg Egan.

Pero hay geometrías aún más peculiares en la literatura de ciencia ficción. Una de ellas se muestra en la estupenda novela El mundo invertido (recientemente reeditada como Un mundo invertido) de Christopher Priest, en la que, entre otras cosas desconcertantes, las edades se miden en kilómetros. También hay una topología inusual en el universo de "El muro de oscuridad" de Arthur C. Clarke (quiero agradecer especialmente a @Nitrobencen0 que me pusiera tras la pista de esta historia). Incluso los relatos "The Pacific Mystery" de Stephen Baxter y "La torre de Babilonia" de Ted Chiang se pueden encuadrar en el apartado de universos con geometrías alternativas (aunque no desvelaré por qué para no caer en el pozo gravitatorio de los spoilers).


Construyendo un universo desde cero 


Aún más difícil, y muchas veces más interesante, que toquetear unas cuantas constantes o añadir una dimensión extra aquí y allá es desarrollar un universo con propiedades y leyes radicalmente diferentes de las del nuestro. Una propuesta, muy original y amena, en ese sentido es Materia celeste de Richard Garfinkle. En esta novela el universo sigue la física aristoteliana: la Tierra es el centro del cosmos, los planetas giran en sus esferas celestes y la materia está compuesta por fuego, tierra, aire y agua (cada elemento con sus propiedades específicas). Además, la generación espontánea también funciona (y puede ser usada para producir animales a partir de estiércol y así alimentar a los ejércitos), así como la medicina taoísta y otros conceptos de la filosofía oriental.

Un punto de partida parecido se puede encontrar en Mainspring de Jay Lake y en las siguientes novelas de la serie. En este universo el sistema solar funciona como un mecanismo de relojería literalmente: los planetas se mueven mediante gigantescos engranajes y es necesario dar cuerda a la Tierra para que siga girando.

Otra premisa interesante es la planteada por David Brin en El efecto práctica: un universo donde la entropía puede disminuir bajo ciertas circunstancias haciendo que, por ejemplo, los objetos mejoren con el uso en lugar de desgastarse y romperse. Una idea de partida interesante que, lamentablemente, se queda en un elemento explorado de forma muy superficial en lo que es básicamente una historia de aventuras que no se toma demasiado en serio a sí misma.

Pero, sin duda alguna, los mayores y más exitosos esfuerzos por construir todo un universo desde cero los ha llevado a cabo el único e inimitable Greg Egan. Por ejemplo, en su novela Schild's Ladder (que reseñé hace algún tiempo) toda la física se deriva de las propiedades de conexión de un cierto grafo (en el sentido matemático del término). Sin embargo, un experimento hace que se cree un nuevo universo (un nuevo vacío) que se expande rápidamente dentro del nuestro y donde las las propiedades del grafo y, por tanto, las leyes físicas son muy diferentes. 

Algo semejante sucede en el relato "Luminoso" y su secuela, "Dark Integers", donde distintos universos conviven pero tienen distintas "verdades" matemáticas que hacen que sus sistemas físicos funcionen de forma diferente en ciertas situaciones.   

Finalmente, y como ejemplo paradigmático de física alternativa, en su trilogía Orthogonal (compuesta de The Clockwork Rocket, The Eternal Flame y The Arrows of Time, que saldrá este año) Egan imagina un universo en el que las dimensiones de espacio y tiempo son esencialmente iguales (la métrica es riemanniana en lugar de lorentziana) lo que tiene todo tipo de consecuencias sorprendentes e increíbles: la velocidad de la luz no es constante, el tiempo propio de los objetos transcurre más deprisa cuando viajan rápido, las propiedades ópticas son completamente inusuales... Como no podía ser de otra forma tratándose de una obra de Egan, cada uno de estos fenómenos se deriva de las premisas adoptadas y en la página web del propio autor se pueden consultar unos cuantos documentos técnicos con la justificación de los mismos. Es más, diría que es casi necesario leer esos documentos antes de ponerse a leer la trilogía... si es que uno quiere entender algo de la física subyacente. Si os interesa el tema, os animo a que le echéis un vistazo a la reseña de The Clockwork Rocket que escribí hace unas semanas. Esta trilogía es un esfuerzo tan monumental que creo que incluso a Sergio Palacios le podría gustar... o quizá no. 
   
Así que, para terminar esta entrada sobre física imaginaria qué mejor que recordar aquella frase de un crítico de New Scientist: "El universo quizá sea más extraño de lo que podemos imaginar, pero lo va a tener difícil para superar a Egan".

 

Esta entrada participa en la XXXIX Edición del Carnaval de la Física, organizado en esta ocasión por el blog El zombi de Schrödinger. 

lunes, 31 de diciembre de 2012

Las 5 mejores novelas del año publicadas en inglés (y una mención especial)

Aunque aún tengo que leer varios lanzamientos importantes de 2012 (especialmente The Hydrogen Sonata de Iain M. Banks, Great North Road de Peter F. Hamilton, 2312 de Kim Stanley Robinson y The Eternal Flame de Greg Egan) y esta lista podría cambiar en el futuro cercano, éstas son mis cinco novelas favoritas (y una mención especial) de 2012 hasta el momento.

Mención especial: Scourge of the Betrayer de Jeff Salyards


Scourge of the Betrayer, novela de debut de Jeff Salyards, es el tipo de libro que no debería haberme gustado. Suelo preferir la ciencia ficción sobre la fantasía y, en lo que se refiere a historias fantásticas, me suelen gustar con montones de magia y muchos dragones. En Scourge of the Betrayer no sale ninguno de estos últimos y sólo hay trazas de la primera. Sin embargo, la maravillosa prosa de Salyards y su magistral narración hacen que leer este libro sea un verdadero placer.


En Scourge of the Betrayer seguimos Arkamondos (abreviado como Arki), un joven escriba que acaba de unirse a una banda de soldados Syldoon en una misteriosa misión. La pacífica vida de Arki está a punto de ponerse patas arriba. Tendrá que enfrentarse a actos de violencia descarnada, a conflictos morales y decisiones terribles como nunca antes en su vida. Y en el camino aprenderá un par de cosas...

Puedes leer el resto de la reseña aquí.

Quinto puesto: vN de Madeline Ashby


En vN, la novela de debut de Madeline Ashby, hay robots. Montones de robots (y muchos de ellos son auténticos "angry robots", por cierto). Pero no los típicos androides, no. Estos robots son dispositivos de von Neumann o vNs: máquinas humanoides que, con acceso a suficientes materiales (comida), pueden replicarse, iterando copias (casi) perfectas de sí mismos.

La protagonista principal de la novela es Amy, una joven vN con una familia muy peculiar: su madre es también una vN (así que Amy es, en realidad, un clon suyo), su padre es un humano y su abuela... bueno, llegaremos a eso en un momento.


Cuarto puesto: Spin the Sky de Katy Stauber


Si te dijera que Spin the Sky, la segunda novela de Katy Stauber, es una recreación en clave de ciencia ficción de La Odisea con elementos de novela romántica y alguna que otra lección sobre la física de los rebaños de ganado en orbitales espaciales, podrías pensar que es una combinación que no parece muy interesante y que seguramente no funcione. Pero te equivocarías por completo.
Spin the Sky es una novela muy inteligente escrita por una persona que es (obviamente) muy inteligente. Es fácil identificarse con los personajes, que están perfectamente desarrollados. El diálogo es natural y, a la vez, agudo e ingenioso. Y la prosa es deliciosa, con un maravilloso sentido del humor.


Tercer puesto: The Constantine Affliction de T. Aaron Payton (Tim Pratt)


A pesar de su publicación bajo el sello Night Shade Books (mi editorial favorita) no tenía ninguna intención de leer The Constantine Affliction, de T. Aaron Payton. Mi amigo Miquel me envió un mensaje de correo electrónico para explicarme lo mucho que le gustaba el argumento de la novela pero a mí, sencillamente, no me atraía. Y entonces sucedió algo que cambió mi opinión por completo: Tim Pratt reveló que T. Aaron Payton era uno de sus seudónimos. Como mi interés por cualquier cosa escrita por Pratt es inmediato, me apresuré a obtener un ejemplar de cortesía en NetGalley y me puse a leerlo. ¡Y cómo me alegro de haberlo hecho!

The Constantine Affliction es una de las mejores novelas que he leído este año. Es inteligente, sorprendente y, sobretodo, divertidísima. Al parecer, mi primera impresión sobre el libro era totalmente errónea. Me gustaría que equivocarse siempre sentara así de bien.

Lee el resto de la reseña y mi entrevista con el autor (primera y segunda parte).

 

Segundo puesto: The Apocalypse Codex de Charles Stross


Algunas reseñas son difíciles de escribir y otras son más fáciles. Pero esta va a ser la más fácil de la historia. The Apocalypse Codex de Charles Stross es un libro fabuloso. Si ya eres fan de The Laundry Files no te decepcionará en lo más mínimo. Si no... ¿a qué estás esperando? Todavía tienes algo de tiempo hasta que el libro se publique. Ve y lee The Atrocity Archives, The Jennifer Morgue y The Fuller Memorandum y después The Apocalypse Codex. Te van a encantar.

Eso es todo amigos. Mi trabajo aquí se ha acabado.

¿Qué? ¡¿Qu... qué pasa?! ¿Todavía aquí? Un momento... ¿que quieres saber más? Bueno, bueno, pero más te vale tener autorización para este tipo de información o ya sabes qué le puede pasar a tu alma inmortal y todo eso...

Puedes leer el resto de la reseña aquí.

 

Primer puesto: Existence de David Brin


Muchas de mis novelas favoritas son historias de primer contacto o de artefactos alienígenas: clásicos como Cita con Rama de Arthur C. Clarke o Pórtico de Frederik Pohl y libros más modernos como Pushing Ice de Alastair Reynolds, Médula de Robert Reed o Visión Ciega de Peter Watts. Ahora también tengo que añadirles Existence de David Brin.



Existence es la primera novela de Brin en diez años (en 2002 publicó la también maravillosa Gente de barro). Era uno de los libros que más despertaban mi interés en 2012 y la espera ha merecido la pena. En Existence nos encontramos con muchos de los temas más importantes de la ciencia ficción de los últimos treinta años: realidad virtual, inteligencia artificial, la singularidad, el calentamiento global y, sobre todo, la Paradoja de Fermi. Ah, y delfines inteligentes, por supuesto.

Lee el resto de mi reseña para saber por qué este libro me gustó tanto.

Muchas gracias a todos por leer Sense of Wonder en 2012. ¡Nos vemos en 2013!


(You can also read this post in English/También puedes leer esta entrada en inglés) 

Top 5 novels of 2012 (and a honorable mention)

Although I still have to read some important 2012 releases (notably, The Hydrogen Sonata by Iain M. Banks, Great North Road by Peter F. Hamilton, 2312 by Kim Stanley Robinson and The Eternal Flame by Greg Egan) and this list might change in the near future, these are my Top 5 novels (and a honorable mention) of 2012 so far.

Honorable mention: Scourge of the Betrayer by Jeff Salyards


Scourge of the Betrayer, debut novel by Jeff Salyards, is the kind of book that shouldn't have worked for me. I usually prefer science fiction over fantasy and, when it comes to fantasy stories, I like them with a lot of magic and dragons. In Scourge of the Betrayer there are none of the latter and only hints of the former. However, Salyards's wonderful prose and masterful storytelling made this book a pleasure to read. 

In Scourge of the Betrayer we follow Arkamondos (Arki, for short), a young scribe that has just joined a band of Syldoon soldiers in a mysterious mission. Arki's peaceful life is about to go head over heels. He will have to confront raw violence, moral conflicts and terrible decisions as he has never seen before. And we will learn a thing or three in the process...

Read the rest of my review here.

Fifth place: vN by Madeline Ashby


In vN, Madeline Ashby's debut novel, you will find robots. Lots of robots (and some of them are very angry, by the way). But not your average kind of android, no. These robots are von Neumann machines or vNs: humanoid machines that, given enough raw materials (food) are able to replicate, to iterate (almost) perfect copies of themselves.

The main protagonist of the novel is Amy, a young vN with a very peculiar family: her mother is also a vN (so Amy is, in fact, a clone of her), her father a human and her grandmother... well, I'll come to that in a minute.


Fourth place: Spin the Sky by Katy Stauber


If I were to tell you that Spin the Sky, Katy Stauber's second novel, is a science-fictional retelling of The Odyssey with some romantic elements and the occasional lecture on the physics of cattle herds on space orbitals, you might think that such a combination is not very interesting and cannot possibly work. But you'd be deadly wrong.
 
Spin the Sky is a very intelligent novel written by an (obviously) very intelligent person. The characters are likable and fully fleshed. The dialog is natural and, at the same time, sharp and witty. And the prose is delicious, with a wonderful and clever sense of humor.


Third place: The Constantine Affliction by T. Aaron Payton (Tim Pratt)


Even though it was published by Nightshade Books (my favorite publisher) I had no intention to read The Constantine Affliction by T. Aaron Payton. My friend Miquel (in whose wonderful blog you can read the translation into Spanish of this review) emailed me to let know how cool he found the synopsis of the novel, but I simply wasn't attracted by this book. But then something happened that made me change my mind completely: Tim Pratt revealed that T. Aaron Payton was one of his pen names. As I'm immediately interested in anything written by Pratt, I quickly grabbed a review copy from NetGalley and began reading it. And boy am I glad that I did!

The Constantine Affliction is one of the best novels I've read this year. It is intelligent, surprising and, above all, a lot of fun. So it seems that my first impression about this book wasn't right at all. I wish being wrong always felt this good. 

Read the rest of the review and my interview with the author (Part 1 and part 2)

 

Second place: The Apocalypse Codex by Charles Stross


Some reviews are difficult to write, some are easier. But this is going to be like the easiest one ever. The Apocalypse Codex by Charles Stross is an awesome book. If you already are a fan of The Laundry Files you won't be disappointed in the least. If you aren't... what are you waiting for? You still have some time until the book is published. Go read The Atrocity Archives, The Jennifer Morgue and The Fuller Memorandum and then The Apocalypse Codex. You'll love them all.
 
That's all folks. My job here is done.

 

What? What happened? You still here? Wait... You wanna know more?! Ok, ok, but you'd better be cleared for this info or you know what can happen to your immortal soul and all that...

You can read the rest of the review here.

 

First place: Existence by David Brin


Many of my favorite novels are first contact or alien artifact stories: classics such as Rendezvous with Rama by Arthur C. Clarke or Gateway by Frederik Pohl and more modern books like Pushing Ice by Alastair Reynolds, Marrow by Robert Reed or Blindsight by Peter Watts. To them, I now have to add Existence by David Brin.

Existence is the first novel by Brin in ten years (in 2002 he published the also wonderful Kiln People). It was one of my highly anticipated books of 2012 and it has been worth the wait. In Existence you will find many of the most important themes in the science fiction of the last thirty years: virtual reality, artificial intelligence, the singularity, global warming, and, above all, the Fermi Paradox. Oh, and intelligent dolphins, of course.

Read the rest of my review to know how I liked this book so much.

Thank you all for reading Sense of Wonder in 2012. I'll see you in 2013!


(You can also read this post in Spanish/También puedes leer esta entrada en español) 

viernes, 15 de junio de 2012

Existence de David Brin

Banda sonora de la reseña: Sugiero que leas esta reseña mientras escuchas Eye in the Sky de The Alan Parsons Project (Enlace de Spotify, enlace de Youtube).

Muchas de mis novelas favoritas son historias de primer contacto o de artefactos alienígenas: clásicos como Cita con Rama de Arthur C. Clarke o Pórtico de Frederik Pohl y libros más modernos como Pushing Ice de Alastair Reynolds, Médula de Robert Reed o Visión Ciega de Peter Watts. Ahora también tengo que añadirles Existence de David Brin.

Existence es la primera novela de Brin en diez años (en 2002 publicó la también maravillosa Gente de barro). Era uno de los libros que más despertaban mi interés en 2012 y la espera ha merecido la pena. En Existence nos encontramos con muchos de los temas más importantes de la ciencia ficción de los últimos treinta años: realidad virtual, inteligencia artificial, la singularidad, el calentamiento global y, sobre todo, la Paradoja de Fermi. Ah, y delfines inteligentes, por supuesto.

La novela comienza con Gerald, un astronauta cuyo trabajo consiste en recoger basura espacial. En una misión rutinaria, descubre un artefacto alienígena que reacciona a su contacto y le saluda. Esto pone en marcha un montón de sucesos distintos que presenciamos a través de los ojos de una pléyade de protagonistas (humanos y no tanto) con intereses muy diferentes. Cada capítulo está dedicado a uno de estos puntos de vista y algunos de ellos podrían funcionar incluso como historias individuales (de hecho, parece ser que unos cuantos fueron publicados de ese modo), con personajes y subtramas que resultan interesantes por sí mismos. El resultado es un complejo tapiz y una historia extremadamente atractiva que es casi imposible dejar de leer.

Uno de los puntos fuertes de Existence es la excelente ambientación. Por ejemplo, cada capítulo concluye con un artículo ficticio, una noticia o un extracto de un libro que ayuda en gran manera a darle un trasfondo sólido a la historia. Brin también crea docenas de palabras (aissistant, skutr, aixperts, virmersion...) y añade referencias a sucesos pasados (The Big Deal, Awfulday, The Basque Chimera...). Sólo unos pocos de ellos son explicados explícitamente y el lector puede sentirse un poco perdido en los primeros capítulos, pero en realidad todo ello contribuye a dar la sensación de un mundo vivo y dinámico. Brin menciona, además, a un montón de escritores de ciencia ficción (Bear, Benford, Stross, Asimov, Wells... incluso en una ocasión uno de los personajes dice 'Expecto simakus cliffordiam')  y juega con sus ideas, haciendo que Existence sea un libro en claro diálogo con la historia y la evolución del género.

Pero lo que realmente sobresale en esta novela es el número de ideas científicas, filosóficas y sociológicas. El futuro que Brin imagina es, a la vez, creíble, atractivo y terrorífico. Un mundo lleno de maravillas tecnológicas pero también al borde del abismo. Porque Existence es, sobre todo, un libro sobre los cambios. Cambios sociales. Cambios tecnológicos. Cambios en la forma en que nos percibimos y entendemos a nosotros mismos como seres humanos. El artefacto alienígena sólo es una pieza del puzzle de la existencia: nuestro pasado, nuestro futuro y lo que nos aguarda como miembros de una especie inteligente en un universo hostil.

El libro, sin embargo, no es perfecto. El último cuarto de la novela es, en mi opinión, un poco más flojo que el resto (aunque el final es muy satisfactorio) y parece un poco precipitado en partes. Algunos de los capítulos (por ejemplo, los de Hamish Brookeman) podrían haber sido recortados un poco. También, al menos uno de los giros principales de la trama es bastante evidente (se ve venir varios capítulos antes de que uno de los personajes se dé cuenta).

A pesar de estos problemas menores, Existence es, hasta el momento, mi libro de ciencia ficción favorito de 2012 y uno de los mejores de los últimos años. Está lleno de sentido de la maravilla, tiene una ambientación extraordinaria y docenas de ideas sorprendentes. Este es el tipo de novela que me encanta leer y no puedo recomendarla lo suficiente.

(You can also read this review in English/También puedes leer esta reseña en inglés)

Existence by David Brin

(Disclaimer: English is my second language, so I want to apologize in advance for there may be mistakes in the text below. If you find any, please let me know so that I can correct it. I'd really appreciate it. Thanks.)
   
Review Soundtrack: I suggest that you read this review while listening to Eye in the Sky by The Alan Parsons Project (Spotify link, Youtube link).

Many of my favorite novels are first contact or alien artifact stories: classics such as Rendezvous with Rama by Arthur C. Clarke or Gateway by Frederik Pohl and more modern books like Pushing Ice by Alastair Reynolds, Marrow by Robert Reed or Blindsight by Peter Watts. To them, I now have to add Existence by David Brin.

Existence is the first novel by Brin in ten years (in 2002 he published the also wonderful Kiln People). It was one of my highly anticipated books of 2012 and it has been worth the wait. In Existence you will find many of the most important themes in the science fiction of the last thirty years: virtual reality, artificial intelligence, the singularity, global warming, and, above all, the Fermi Paradox. Oh, and intelligent dolphins, of course.

The novel starts with Gerald, an astronaut whose work is collecting space junk. In a routine mission, he discovers an alien artifact that reacts to his touch and greets him. This will set in motion a lot of different events that we witness through the eyes of a pleiad of characters (some human, some not so much) with very different agendas. Each chapter is devoted to one of these points of view and some of them could work perfectly as stand-alone short stories or novelettes (in fact, it seems that some of them were previously published that way), with characters and sub-plots interesting on their own. The result is a complex tapestry and an extremely interesting story that is very difficult to put down.

One of the strongest points of Existence is the excellent worldbuilding. For instance, at the end of each chapter we find a fictional article, piece of news or extract from a book, which really help adding a solid background to the story. Also, Brin creates dozens of new words (aissistant, skutr, aixperts, virmersion...) and adds references to past events (The Big Deal, Awfulday, The Basque Chimera...). Only a few of them are explictly explained and the reader may feel at bit at lost in the first few chapters, but it really gives a feeling of a vivid and dynamical world. Brin also mentions a lot of science fiction authors (Bear, Benford, Stross, Asimov, Wells... once, he even has of one the characters saying 'Expecto simakus cliffordiam') and plays with their ideas, making Existence a book clearly in dialogue with the history and evolution of the genre.  

But what really stands out in this novel is the number of scientific, philosophical and sociological ideas. The future that Brin depicts is, at once, believable, alluring and frightening. A world full of technological wonders but also on the verge of doom. Because Existence is, mainly, a book about changes. Changes in society. Changes in technology. Changes in the way we perceive and understand ourselves as human beings. The alien artifact is only but a piece of the puzzle of existence, of our present, our past and what lays ahead of us as an intelligent species living on a hostile universe.

The book is not without its flaws. The final quarter of the novel is, in my opinion, a bit weaker than the rest (although the ending is very satisfying) and parts of it feel a bit rushed. Some chapters (for example, the ones devoted to Hamish Brookeman) could have used some editing. Also, at least one of the main plot twists is quite evident (I saw it coming several chapters before one of the characters figured it out). 

Despite this minor problems, Existence is, so far, my favorite science fiction book published in 2012 and one of the best of the last few years. It is full of sense of wonder, with top-notch worldbuilding and dozens of cool sfnal ideas. This is the kind of novel that I love to read and I can't recommend it highly enough.

(You can also read this review in Spanish/También puedes leer esta reseña en español)

lunes, 12 de marzo de 2012

12 libros que estoy interesado en leer en 2012 (Parte 1)

Tras haber enviado mis nominaciones para los Premios Hugo mi atención se centra ahora (al menos por un tiempo) en obras del año 2012. Estos son algunos de los libros que serán publicados en los próximos meses y que estoy interesado en leer.

Título: Armored
Editor: John Joseph Adams
Editorial: Baen
Fecha: 27 de Marzo de 2012

Una antología sobre armaduras de combate y mechs con historias de Alastair Reynolds, Brandon Sanderson y Carrie Vaughan, entre otros muchos. ¡Tengo que leer este libro!
 
Título: The Black Opera 
Autor: Mary Gentle 
Editorial: Night Shade Books 
Fecha: 1 de Mayo de 2012

Me encantan los sistemas de magia originales y uno que está basado en la música religiosa entra de lleno en esa categoría. Además, cualquier libro publicado por Night Shade tiene siempre un interés especial para mí.  

Título: 2312
Autor: Kim Stanley Robinson 
Editorial: Orbit
Fecha: 22 de Mayo de 2012

Una historia situada situada dentro de 300 años en un sistema solar que ha sido colonizado por el hombre. La sinopsis dice "una sucesión de eventos forzará a la humanidad a enfrentarse a su pasado, su presente y su futuro". Nada especialmente original, pero cualquier nueva novela de Robinson es un acontecimiento destacable.

Título: Railsea
Autor: China Miéville
Editorial: Del Rey 
Fecha: 27 de Mayo de 2012 

Embassytown fue una de mis novelas favoritas de 2011 y espero realmente con ganas este nuevo libro de Miéville. Una historia juvenil sobre trenes, monstruos, piratas y tesoros escondidos que parece realmente interesante y tiene una portada maravillosa.

Título: Weird Space: The Devil's Nebula 
Autor: Eric Brown 
Editorial: Tor 
Fecha: 29 de Mayo de 2012  

Primer libro en una nueva trilogía. Leí The Kings of Eternity el año pasado y la prosa de Brown me gustó un montón. Así que estoy muy interesado en leer esta novela de Space Opera. 

Título: Existence
Autor: David Brin
Editorial: Tor 
Fecha: 19 de Junio de 2012

La primera novela de Brin en ¿cuánto, 10 años? Y trata sobre un artefacto alienígena, uno de mis temas favoritos en la ciencia ficción. Un libro que tengo que leer sí o sí.

La próxima semana completaré esta lista con otros 6 libros que se publicarán a partir de Julio de este año. Actualización: La segunda parte de la lista ya está publicada.



(You can also read this post in English/También puedes leer esta entrada en inglés)